viernes, 7 de febrero de 2014

Una ley protegerá a las lagunas de la contaminación minera

La Asamblea Legislativa Departamental, en coordinación con las secretarías de Madre Tierra y Minería, pretende impulsar con los municipios de Puna, Chaquí y Potosí una ley que proteja de la contaminación a las lagunas de la cordillera del Kary Kary, informó el presidente de la Comisión de Minería, Mario Villena.
“A iniciativa de las comunidades y ayllus del municipio de Puna que denunciaron la excesiva explotación minera de los cerros del Kary Kary, para ello la Comisión de Minería con el concurso de la secretaría de Minería, Madre Tierra y el municipio de Puna, nos hemos reunido para ver lo que es un proyecto de ley”, explicó.
Esta ley pide proteger las lagunas que existen en esta región, agregó.
“Estamos pidiendo la protección de las 39 lagunas del municipio de Puna para declarar como patrimonio de Puna para declarar reserva natural”.


REUNIONES
“Para ello es importante reunirnos con el municipio de Potosí y Chaquí (además de Puna), para que se pueda hacer la identificación de las lagunas que existen en este cerro que son colindantes al municipio de Puna”, añadió.
Las reuniones de coordinación con los actores involucrados se espera rindan frutos para elaborar el proyecto de ley de forma consensuada, agregó.
“La Asamblea lo que quiere es preservar, (quiere) que las lagunas que se encuentran en cercanías de nuestra ciudad, más propiamente en la cordillera del Kary Kary, sean reserva de aguas para nuestras futuras generaciones”.


PERSPECTIVAS
Con esta iniciativa se desea proteger los recursos hídricos del Departamento y también de otras regiones del país, complementó Villena.
“Esta ley tiene que elevarse a una ley nacional para que el Estado Plurinacional declare como parque hídrico de aguas dulces de nuestro Departamento”, explicó.
“Por la importancia de los recursos hídricos aptos para el consumo humano y el desarrollo de la actividad pecuaria y agrícola, es necesario preservar el agua. Estamos viendo con mucha pena que hay contaminación por la actividad minera además el cambio climático y la contaminación ambiental el agua será un elemento requerido y codiciado por el mundo”, argumentó.


CUANTIFICACIÓN
Hasta el momento no se cuantificó la cantidad de lagunas que existen alrededor de la cordillera del Kary Kary. En las reuniones de coordinación se espera consolidar mayores datos sobre la cantidad de las lagunas incluidas las aguas termales.
Desde Puna, pasando por Chaquí y hasta llegar a Potosí se cuentan con grandes reservas de agua. “Hay vertientes, lagunas y para nosotros es importante preservarlas, son nuestras únicas fuentes y en el futuro, el municipio va a requerir de esas fuentes”, añadió.
La protección de las fuentes hídricas de la contaminación es una de las tareas importantes, dijo.
“No sólo tenemos problemas aquí (en la ciudad), sino tenemos en todo el Departamento por la contaminación, no solo por los actuales, sino por anteriores (actores mineros)”, agregó Villena.

martes, 4 de febrero de 2014

Agua que desemboca a lago Poopó tiene pésima calidad

De acuerdo a un estudio hidrológico que realizó el Programa de Gestión Sostenible de los Recursos Naturales de la Cuenca del Lago Poopó, se determinó que el agua de los diferentes ríos que desembocan en el lago Poopó tiene una pésima calidad al portar agentes contaminantes.

La encargada del Monitoreo de Aguas del Programa de la Cuenca Poopó, Marlies Bascopé, explicó que se hizo un estudio de toda la red hidrológica que abarca el lago Poopó para ello se realizaron diferentes actividades como la medición del caudal, de la calidad del agua de los ríos que aportan al lago y luego se hizo una clasificación de acuerdo a los resultados del laboratorio.

Manifestó que de acuerdo a la clasificación que se obtuvo se determinó que estos ríos tienen una pésima calidad, y algunas vertientes tienen una calidad utilizable, pero se mezclan con los de calidad pésima.

Señaló que principalmente los contaminantes que tiene el agua son aportes de las operaciones mineras. Mencionó que el programa prevé utilizar estos datos para mejorar la calidad de los ríos de agua pésima para llegar a una agua utilizable, de esta manera se aportaría a que el lago mejore.

Indicó que este es uno de los estudios más completos que se hizo, por lo cual sirve como base para realizar otros trabajos o proyectos que puedan contribuir a que la contaminación disminuya.

Aseveró que se puede realizar diferentes acciones para que las aguas se vuelvan utilizables, pero esto se podría lograr a largo plazo y si se trabaja en coordinación con las empresas mineras y cooperativas para que puedan disminuir las afluencias.

"Entonces debería ser un trabajo conjunto y gracias a esto se lograría mejorar la calidad de agua a un término medio, la red de monitoreo es para determinar la calidad con la que llegan al lago Poopó, la cual establece que están contaminadas y además que tiene una cantidad de sólidos disueltos que están sedimentando el lago que tiene una pequeña proporción que llega a 20 centímetros" sostuvo.

Agregó se piensa hacer el dragado de la conexión de los lagos Uru Uru y Poopó, para ampliar la cobertura del lago.

Aseveró que la contaminación que hoy en día tienen los humedales del departamento como son los lagos Uru Uru y Poopó, afectan a la biodiversidad, a la agricultura, ganadería e incluso si esta agua sirve para el consumo humano podría generar graves consecuencias en la salud.

WWF internacional Reconoce a Bolivia como el país con más humedales

El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF Internacional) reconoció ayer a Bolivia como el primer país en el mundo con mayor cantidad de humedales, ya que cuenta con aproximadamente 15 millones de hectáreas de humedales de importancia mundial.

La WWF Internacional es la mayor organización conservacionista independiente en el mundo, que tiene la misión de detener la degradación del ambiente natural del planeta, para construir un futuro en el que los seres humanos vivan en armonía con la naturaleza.

Según datos oficiales, los llanos de Moxos, Beni, son las mayores extensiones de humedales en Bolivia, ya que cuenta con alrededor de 8 mil hectáreas, donde se registraron 131 especies de mamíferos, 568 aves, 102 reptiles, 62 anfibios, 625 peces y más de 1.000 especies de plantas. /ABI

lunes, 3 de febrero de 2014

Hielo de los lagos de Alaska disminuye un 22 %

La capa de hielo de los lagos del norte de Alaska se redujo un 22 por ciento en veinte años, entre 1991 y 2011, como consecuencia del cambio climático, según informó hoy la Agencia Espacial Europea (ESA).

Durante este periodo, la capa de hielo disminuyó entre unos 21 y 38 centímetros y la mayor reducción se produjo en los últimos seis años estudiados, de manera que el nivel más bajo se alcanzó en 2011.

La autora principal del estudio, publicado en la revista "The Cryosphere", Cristina Surdu, se mostró "estupefacta al observar un descenso del hielo tan dramático en un periodo de sólo 20 años".

Las condiciones climáticas más cálidas de la región del Ártico han provocado que durante los meses de inverno cada vez se congele una parte menor de los lagos de la zona.

Estos cambios en la capa de hielo afectan a las dinámicas de la capa de hielo permanente, así como la disponibilidad de agua para uso industrial y residencial durante los meses de invierno.

Asimismo, alteran las propiedades físicas, termales y químicas del agua, con lo que influyen también en el ecosistema que depende de estos lagos.

El estudio se ha basado en imágenes captadas por los radares de la ESA, que son eficaces cuando no hay luz o está nublado, algo fundamental para analizar zonas como el norte de Alaska, donde hace mal tiempo y hay largos periodos de oscuridad.

Durante los veinte años de estudio se utilizaron dos satélites, el ERS-1 hasta 2000 y el ERS-2 hasta 2011, que permitieron determinar incluso cuándo el hielo del lago estaba flotando por encima del agua y cuándo no.

domingo, 2 de febrero de 2014

La Reserva de Sama sólo tiene 9 guardaparques para 108.500 ha

La Reserva de Sama tiene una extensión de 108.500 hectáreas y sólo cuenta con nueve guardaparques dedicados a la conservación y cuidado de las áreas. Este personal, al realizar una labor de control, se ve enfrentado con cazadores de especies y personas dedicadas al contrabando de madera, por lo que su labor de conservación es limitada debido al escaso número de personal.

El jefe de Protección de la Reserva de Sama, José Antonio Alfaro informó que sólo en la Reserva de Sama existen nueve guardaparques, los cuales están encargados del control y vigilancia de las actividades dentro el área protegida.

“La extensión es bastante grande y en realidad el personal no es el suficiente –dijo Alfaro– se requiere un poco más de personal para hacer un mejor control”.

Consultado sobre si se requirió al nivel central la dotación de mayor número personal, señaló que ese tema se lo está coordinando con la Gobernación del Departamento de Tarija, institución con la que se gestiona un convenio que permita fortalecer tanto en equipamiento y personal.

El responsable de Monitoreo Ambiental del Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap), Héctor Cabrera indicó que el tema de personal es una de las limitantes de la institución encargada de precautelar el bienestar del sistema en general de las áreas protegidas. A nivel nacional se estima que el número de guardaparques asciende a 350.

“Pese a que es un número considerable, éste aún es reducido en función a la superficie de hectáreas que tenemos como áreas protegidas –manifestó Cabrera– si bien en Tarija es reducido, hay casos como por ejemplo el de Santa Cruz, donde tenemos el área protegida más grande que es el parque Kaa Iya con más de 2 millones de hectáreas y tenemos una cantidad recudida de guardaparques para proteger”.

Pese a las limitaciones en cuanto al número de personal, responsable de Monitoreo Ambiental del Sernap aseguró que se realiza un control riguroso para precautelar los recursos naturales existentes en las áreas protegidas de todo el territorio boliviano.

losDATOS

1.- El parque Kaa Iya tiene más de 2 millones de hectáreas y una cantidad recudida de guardaparques.

2.- Pese al escaso número de personal, el Sernap no escatima esfuerzos para el control.

¿Por qué separar la basura?

Uno de los aspectos más problemáticos en los temas ambientales es el manejo de la basura.

A medida que aumenta la población mundial, crece más la producción de desechos. El consumismo es parte del problema: comprar y comprar, tirar lo que todavía puede servir, deshacerse de lo que se puede arreglar; querer lo último en tecnología, en moda, acumular y acumular.

El mundo se llena de basura. Las grandes ciudades tienen que pagar unos costos enormes para transportar sus desechos. Cada vez quedan más lejos los basureros o rellenos sanitarios y, por lo tanto, el gasto de combustible y la huella de carbono se suman al problema.

Lugares preciosos, como las enormes playas del Caribe, se llenan de montañas de plásticos que son tirados lejos del lugar, pero que por acción de las corrientes terminan acumulándose donde menos deberían estar.

Lo grave es que muchos de estos desechos pueden demorarse muchos años en degradarse. Algunos son tan lentos en este proceso que los clasificamos como no biodegradables.

Otros, al descomponerse, producen sustancias tóxicas para el suelo, el agua y el aire, envenenando cultivos, bosques, corrientes de agua superficiales y subterráneas, produciendo enfermedades a las comunidades animales y humanos, dañando ecosistemas y cambiando el paisaje natural.

Los materiales que se separa en diferentes bolsas de basura tienen un uso potencial para los recuperadores, son aquellos desechos inorgánicos que pueden volverse a utilizar, o se pueden reciclar.

Por eso se tiene que empezar a cambiar el comportamiento frente al manejo que se le da a la basura.

¿Cuáles pueden ser los beneficios de separar las basuras?

Ambientales

Entre muchos otros se destaca la reducción en el consumo de productos, disminución en el gasto de los recursos naturales.

Aumento de la vida útil del relleno sanitario y mejora la calidad ambiental del entorno (ciudad).

Sociales

Con la separación de los residuos, se mejora la condición de trabajo de los recicladores o recuperadores informales, se dignifica su labor, se fortalecen y promueven los grupos de trabajo y los proyectos ambientales.

Económicos

Al aprovechar los residuos sólidos como materia prima de nuevos productos, se traducen los costos en la obtención de la misma y se convierte en una buena alternativa para hacer un negocio.

La nueva especie de tapir recién descubierta en Brasil y Colombia también habita en Pando

Según las descripciones del equipo de Cozzuol, el tapir kabomani es definitivamente distinto al tapir común en estructura y tamaño. Mide 130 centímetros de largo, 90 centímetros de alto y pesa un promedio de 110 kilogramos. En cambio el anta común mide hasta 250 centímetros de largo y pesa hasta 300 kilogramos. El tapir más pequeño tiene la frente más amplia y el pelo más oscuro, la melena menor inicia en una parte más alta de la frente y sus patas son proporcionalmente más cortas. | Fotomontaje Sol de Pando
Más que un descubrimiento científico se trata de una revalorización de los saberes ancestrales entre los pueblos indígenas, para quienes ninguna de las “especies nuevas” que se presentan en grandes titulares de la prensa mundial, les son desconocidas. El Tapirus kabomani, considerado el más pequeño de la especie, ha sido catalogado como “nueva especie” en diciembre del pasado año al ser “descubierto” entre los pueblos indígenas de la Amazonia en Brasil y Colombia; pero en Pando, Bolivia, ya fue fotografiado el año 2003 y los indígenas de la región sabían distinguir el pequeño del grande con sus nombres propios locales…
© Silvia Antelo Aguilar | Redacción Sol de Pando En diciembre 2013, la existencia del tapir o anta más pequeño del mundo fue confirmada por un equipo de investigadores brasileños liderizado por Mario A. Cozzuol. Se trata del Tapirus kabomani, mucho más pequeño que el tapir amazónico común catalogado científicamente como Tapirus terrestris. El Tapirus kabomani es conocido vulgarmente como “tapir negrito”, “tapir enano” o “tapir pigmeo”. Se diría que es equiparable al poni con relación al caballo.
Su nombre científico deriva del nombre con el que lo conocen los indígenas amazónicos: Arabo Kabomani, que significa tapir en la lengua indígena Paumarí, al suroeste del Brasil, donde es endémico. Aquel hallazgo había confirmado una vez más que la vasta biodiversidad en torno a los pueblos indígenas amazónicos, apenas está empezando a descubrirse en su real magnitud.
A la izquierda el pequeño Tapirus kabomani y a la derecha el gigante Tapirus terrestris.
A la izquierda el pequeño Tapirus kabomani y a la derecha el gigante Tapirus terrestris.
El pequeño tapir convive con las poblaciones amazónicas ancestralmente, junto a su pariente más grande, el anta común. Durante 101 años la ciencia moderna se resistió a admitirla como una especie diferente, pese a las evidencias ya obtenidas en 1912 (cuando Teodoro Roosevelt, siendo presidente de EE.UU. llegó al Mato Grosso de cacería y disparó contra un kabomani; no obstante que los nativos afirmaban que se trataba de una especie diferente a la común, el cráneo del animal se catalogó en el Museo de Historia Natural de Washington como el de una cría del Tapirus terrestris). No fue sino un siglo después debido al trabajo de Cozzuol, en diciembre del pasado año 2013, que se la catalogó como una “nueva especie” con el nombre de Tapirus kabomani, para diferenciarla de su pariente gigante.
Se trata del quinto tapir descubierto en el mundo desde 1865, y es el primer mamífero de la orden Perissodactyla (que incluye tapires, rinocerontes y caballos) en más de cien años.

Su hábitat abarca a Pando

En el informe publicado por Sol de Pando el pasado 25 de diciembre, se establece que “el pequeño tapir se encuentra distribuido en los estados de Amazonas, Rondônia, y Mato Grosso en Brasil y en el departamento de Amazonas en Colombia. De acuerdo a datos proporcionados por los indígenas y documentos fotográficos, también podría estar presente al este del Amazonas a lo largo del Escudo de Guyana (Amapá en Brasil y sur de Guyana Francesa)”.
Sin embargo, este pequeño tapir también existe en Bolivia, concretamente en el departamento de Pando, donde fue fotografiado el año 2003. Los biólogos bolivianos Vincent A. Vos y Huáscar Bustillos Cayoja recolectaron todas las evidencias científicas que demuestran que el anta kabomani también habita en las selvas amazónicas de Bolivia.
“Considerando la cercanía del lugar de descubrimiento de Tapirus kabomani a la frontera boliviana, ya se han iniciado esfuerzos para verificar su presencia en el territorio nacional. Los estudios preliminares han permitido identificar fotos y un individuo en cautiverio que presentan las características de la nueva anta. Su identificación incluso ha sido confirmada por el mismo Mario A. Cozzuol, por lo tanto sería el primer registro de Tapirus kabomani como nueva especie mastozoológica para Bolivia” señala Vincent Vos, investigador que fotografió al pequeño animal en Pando el año 2003.
Sobre la base de este registro de imágenes los investigadores bolivianos enviaron los datos a Cozzuol quien confirmó el primer registro de Tapirus kabomani como nueva especie mastozoológica para nuestro país.
“Es innegable” —explica Bustillos por su parte— “que los avances tecnológicos en cuanto a los análisis molecular y genético han facilitado la investigación de Cozzuol”.
Pero ambos científicos bolivianos resaltan que su descubrimiento fue el resultado directo de una mayor valorización del conocimiento tradicional de los pueblos sobre la biodiversidad en la región, ya que grupos indígenas y cazadores brasileños hace mucho tiempo ya han diferenciado dos especies de antas. En grandes partes de Brasil la nueva especie de anta es conocida como “pretinha” (negrita) mientras que el anta común es conocida como “anta-açu” (anta grande).

El descubrimiento podría revolucionar el rescate de los saberes

En Bolivia, Vincent Vos ha podido verificar una diferenciación similar a la obtenida por Cozzuol, contrastando el Tapirus kabomani  –conocido como en Pando como “anta negra, “anta chica” o “anta pata de burro”—, contrastándola con el anta común (Tapirus terrestris) que también es llamada “anta grande” o “anta de pata chica”. El último nombre resalta la importancia de la diferencia en el tamaño de las patas y en las huellas, ya que estas constituyen los principales indicios de su presencia, tanto para los pobladores locales, como para los biólogos.
Foto completa y detalle de la cabeza de un individuo de Tapirus kabomani (probablemente un macho juvenil). Las fotos del anta fueron tomadas en 2003 de un individuo en cautiverio en Cobija, Pando. | Fotos: V.A. Vos.
Vista completa y detalle de la cabeza de un anta Tapirus kabomani (probablemente un macho joven). Fotos tomadas en 2003 de un individuo en cautiverio en Cobija, Pando. | Fotos: V.A. Vos.
“Es interesante mencionar que hace más de 10 años ya se habían registrado estos nombres comunes y el criterio de que existen dos especies diferentes en la Amazonía boliviana, pero al igual que en el caso del espécimen de Roosevelt, la falta de mayor evidencia hizo descartar las descripciones como simples variantes del anta común” explica Vos.
El descubrimiento de la nueva anta abre una nueva perspectiva en la clasificación de especies bolivianas y obliga a los investigadores a analizar nuevamente las descripciones de los pobladores locales sobre la biodiversidad de la región.
“Si los pobladores del campo y los pueblos indígenas estaban en lo cierto en cuanto a la existencia de esta segunda especie de anta, entonces debemos tomar más en serio sus otras apreciaciones”, sostienen los investigadores bolivianos en un informe entregado a Sol de Pando.
En base a las descripciones rescatadas durante años de estudios y entrevistas en la Amazonía boliviana —afirman Vincent Vos y Huáscar Bustillos—, “debemos analizar la posibilidad de la existencia de una segunda especie de bufeo o delfín en aguas bolivianas (probablemente Sotalia fluviatilis), la posible existencia de una nueva especie de mono tití o mono leoncito (Saguinus sp.) de color pajizo, y varias otras especies de mamíferos, aves y otros vertebrados aún no conocidas por la ciencia o desconocidas dentro del territorio boliviano” señalan los investigadores.

Bolivia institucionaliza el desconocimiento científico

El valioso descubrimiento de este tapir demuestra la necesidad de reforzar los esfuerzos nacionales para los inventarios de fauna y la investigación biológica en general, explican los biólogos.
“Las posibilidades de que la nueva especie de anta Tapirus kabomani se convierta en lo que en conservación se llama ’especie bandera’ son muy altas y su sola presencia en los bosques de la amazonia boliviana refuerza aún más su riqueza natural” afirman.
Sin embargo advierten que este nuevo descubrimiento tiene que ir acompañado de políticas públicas efectivas para poder asegurar una valorización adecuada. Ambos investigadores expresan su preocupación por la poca inversión de recursos de diferentes niveles del Gobierno, ONG´s y Fundaciones para el estudio de la biodiversidad, resultando en un conocimiento limitado y disperso de la riqueza biológica de Bolivia.
Según ambos científicos, Bolivia está subvalorando y desaprovechando su posición entre los 10 países con mayor diversidad biológica del mundo. Se conoce en el país alrededor de 18.000 especies de plantas, 2.828 especies de vertebrados y aproximadamente 1.000 especies de hongos. Bolivia además presenta un nivel alto de endemismo con estimaciones que indican que el 20 a 25% de las plantas vasculares podría estar restringido al país.
A pesar de esta enorme diversidad biológica, es sorprendentemente difícil obtener información en nuestro país, señala Bustillos.
“Uno de los casos más evidentes es que Bolivia se encuentra entre los cinco países con mayor diversidad de aves a nivel mundial, y es simplemente una vergüenza que el país ni siquiera cuenta con una guía de aves propia, mientras que países con similares o incluso menores niveles de diversidad están reconociendo y aprovechando su potencial económico”, revela.

Los investigadores del Tapirus kabomani en Bolivia

Vincent VosVincent A. Vos es Master de biología con más de 12 años de experiencia en la Amazonía boliviana donde ha realizado numerosos estudios sobre la ecología forestal y el uso de la biodiversidad amazónica por campesinos e indígenas. En su tiempo libre es aficionado de la observación y la fotografía de la vida silvestre. Actualmente trabaja en el Centro de Investigación y Promoción del Campesinado Región Norte Amazónico (CIPCA-N.A.) en Riberalta donde realiza un estudio sobre los beneficios económicos y ecosistémicos de sistemas agroforestales.
Huascar BustillosHuáscar Bustillos Cayoja es Biólogo especialista en la temática de conservación, áreas protegidas e investigación, ha realizado estudios en los bosques de Santa Cruz y Beni, relacionados al conocimiento de los pueblos indígenas (Yuracares, Tsimanes). También desarrolla estudios sobre ecología de pequeños marsupiales, roedores vinculados con enfermedades y comportamiento y evolución de tatuses. Actualmente se dedica a la consultoría independiente y forma parte del equipo investigativo de Jenecheru TV.