domingo, 23 de abril de 2017

Expertos de 9 países elaboran guía con las características de 1.435 especies de aves de Bolivia



Bolivia es uno de los 15 países mega diversos del planeta y cuenta con 1.435 especies de aves reportadas hasta julio de 2016. Un grupo de expertos de nueve países elaboró la Guía de Aves de Bolivia con la finalidad, entre otros aspectos de promover el desarrollo sostenible vía el turismo ornitológico y observación recreativa.

“La guía, que tomó casi una década en consolidarse y que recoge las características de las 1.435 aves, llena de vacío importante de conocimiento científico de Bolivia y la región”, establece un boletín informativo de la Embajada de Suiza. Estarán a la venta 1.300 ejemplares en inglés y 1.200 en español.

La mayor amenaza para las poblaciones de aves es la perdida de hábitats naturales, sumada a la presión por el cambio climático y el crecimiento de la superficie agrícola, por lo que otro de los objetivos importantes de esta publicación tiene que ver con la contribución a la conservación de especies y sobre todo de los ecosistemas donde habitan.

“Es necesario tomar conciencia y acciones de conservación de especies de aves en peligro (paraba frente roja y la palcachupa) y otras en peligro crítico; por ejemplo dos endémicas de Bolivia, como son la pava copete de piedra y la paraba barba azul, que actualmente cuentan con poblaciones de 50-100 y 100-150 individuos respectivamente”, sostienen Pierre Ivich y Gonzalo Mérida, estudiosos del tema.

La elaboración de la Guía de Aves de Bolivia fue apoyada por la Cooperación Suiza a través del Proyecto Biocultura y de otras instancias de cooperación, asegurando el financiamiento requerido.

También se espera –según el boletín institucional- que el documento, que será presentado el lunes en el Auditorio del Banco de Desarrollo de América Latina – CAF, sirva a la investigación para atraer la atención de los/as observadores/as de aves y ornitólogos/as; así como se convierta en un catalizador de la conservación de la biodiversidad y la investigación sobre aves en Bolivia.


Condena de 7 años a empresario minero acusado de contaminar el río Pilcomayo



El Tribunal de Sentencia Primero condenó con 7 años de pena en la cárcel de Cantumarca a Mario Cano Cruz, dueño de la empresa minera 'Santiago Apóstol Silver & Tin', por presunta comisión de delitos contra la salud pública al contaminar aguas que desembocan en el río Pilcomayo, informó el domingo el fiscal departamental, Fidel Castro.


"Para conseguir esta sentencia en juicio oral que se desarrolló en el Tribunal de Sentencia el Ministerio Público presentó las pruebas tanto material como documental que demuestran que el acusado es autor de los delitos", afirmó mediante comunicado institucional.


En la investigación se evidenció que en la madrugada del 4 de julio de 2014, se produjo un sifonamiento en un dique de colas perteneciente a la empresa minera "Santiago Apóstol Silver & Tin.


El hecho se registró en la comunidad de Canutillos, en municipio de Tacobamba, capital de la Segunda Sección Municipal de la Provincia Cornelio Saavedra del Departamento de Potosí, distante a unos 50 kilómetros de Tacobamba.


El Ministerio Público conoció la denuncia el 9 de julio de 2014 y de manera inmediata dio inicio a investigación realizando pericias que evidenciaron la contaminación de las aguas a las cuales llegó el material almacenado en el dique de colas que sufrió el sifonamiento.


"La Fiscalía realizó la inspección al lugar y verificó el trayecto que recorrió el material con desechos químicos hasta llegar a los pequeños riachuelos que existen en la zona, cuyas aguas desembocan en el río Pilcomayo", agregó Castro.


En el proceso penal, la Gobernación de Potosí se constituyó en parte civil juntamente a las gobernaciones de Chuquisaca y Tarija, además del Gobierno Autónomo Municipal de Tacobamba.


Dijo que Cano intentó demostrar que el material del dique de colas no alcanzó a riachuelos de los cuales beben animales e incluso seres humanos, pero el Ministerio Público desvirtuó esa aseveración.

jueves, 20 de abril de 2017

Proyecto de ley del Illimani continúa en socialización

El proyecto de ley de Patrimonio al Illimani que fue dado a conocer en diciembre pasado, continúa en etapa de socialización con las organizaciones y pobladores de las comunidades involucradas. Luego de este proceso, la norma recién podrá ser tratada en el pleno de la Asamblea Legislativa Departamental, indicaron algunos asambleístas.

PROYECTO DE LEY

Asambleístas departamentales del MAS aseguraron que el proyecto de ley de Patrimonio al Illimani es difundido por la Comisión de Desarrollo Humano, Derechos Humanos, Políticas Sociales y Naciones de los Pueblos Indígena Originarios, sin embargo, el asambleísta que presentó el proyecto, Emilio Yanahuaya, indicó que desconoce del trabajo en dichas instancias.

El proyecto de ley consta de cuatro artículos, el primero tiene como objetivo declarar Patrimonio Cultural y Material al Majestuoso Illimani y a las Montañas Mururata, Huayna Potosí, Tuni Condoriri, Illampu, y Apolobamba; el segundo artículo está orientado a la promoción y conservación del patrimonio cultural, histórico, artístico y monumental de los nevados ya mencionados.

El tercer artículo autoriza al Ejecutivo la suscripción de convenios intergubernativos e interinstitucionales para la protección y prevención de dichos nevados; y el cuarto hace referencia al cumplimiento de la ley.

La vicepresidenta de la Asamblea Legislativa Departamental, Teodosia Vega, informó que se está trabajando en la socialización del proyecto en las comunidades que se encuentran cerca de estos nevados, porque se desconoce el contenido de esta propuesta.

La presidenta de la Comisión de Desarrollo Humano, que está a cargo de la socialización, Ana Licia Layma, explicó que el proyecto aún se encuentra en la etapa de socialización y que está siendo trabajado por los asambleístas territoriales, quienes están llevando la propuesta a los municipios y están consensuando con las bases.

Por su parte, la asambleísta Elsa Marino indicó que desconoce del proyecto de ley, ya que aún no se ha socializado con el pleno de Asamblea Departamental. “Este proyecto de ley aún no fue tratado en sesión ordinaria y permanece en la Comisión de Desarrollo Humano”, explicó.

lunes, 17 de abril de 2017

Plomo, la amenaza fatal que se resiste a desalojar Huacata



Ya no queda gente que haya trabajado en las concavidades de la mina Perales en la comunidad de Huacata, en el municipio de San Lorenzo, donde durante décadas sus rocas fueron perforadas para extraer principalmente plomo.

La actividad minera en el corazón de la Tarija del gas es casi desconocida. La única herencia de esa actividad supera el cuarto de siglo de incesante contaminación hídrica en la quebrada La Mina, con parámetros que son 40 veces más alto de lo exigido por las normas medio ambientales en Bolivia y 200 veces más del límite permisible para consumo humano. Una herencia que todos quisieran olvidar que volvió a salir a la luz tras la construcción de la represa de Huacata, un vaso de agua de once hectómetros cúbicos que ya riega más de 400 hectáreas en el valle central de Tarija y que, según proyecto, servirá para abastecer de agua potable a San Lorenzo y a Tarija capital.

LEA: La Gobernación licitará proyecto para potabilizar agua de Huacata
El padre de Carlos Aramayo, un comunario de ojotas, bolo de coca y que ronda los 40 años, fue uno de los trabajadores que se internaba en los oscuros túneles de la mina. Todavía le queda en la memoria el momento de su niñez, cuando llevaba la comida para su papá. Las rodillas le resistían para caminar entre cerros y paja brava más de una hora diaria desde su casa hasta el lugar de explotación a orillas de la quebrada. Por entonces no se le pasaba por la cabeza que la extracción del metal alimentaba una amenaza fatal que le acompañaría el resto de sus días. Hoy no le cabe la menor duda.
Recuerda que la actividad minera fue hasta el año 1985. Como en ese tiempo no había camino para vehículos, todo lo extraído era transportado a lomo de burro, hasta llegar a la comunidad de Tomatas. Nunca supo si de ahí lo llevaban a la ciudad de Tarija o al norte del país.
Son 11 minas ubicadas en esa zona, pero es la llamada Perales la causante de problemas, que junto a otras seis está sobre la quebrada La Mina. Otras cuatro se abrieron sobre la quebrada El Valle. Desde su abandono, incluso antes, el plomo no ha dejado de fluir por la quebrada La Mina cada vez que llueve y por las filtraciones interiores y que luego de juntarse con dos ríos, alimenta la presa Huacata.

Datos para no humanos
Las convicciones de Don Carlos, albañil que cursó la primaria, resultaron tener base científica, pues hay estudios sobre la contaminación del agua en su comunidad, ubicada a unos 45 kilómetros de la ciudad de Tarija, pero no le conmueven demasiado luego de haber convivido durante años con ello.
El informe 2016 de monitoreo por parte de la Secretaría de Medio Ambiente de la Gobernación, revela que la contaminación mínima en la quebrada La Mina fue de 0,63 miligramos por litro de agua, la más alta fue de 2,12 en un punto de medición; esto es 200 veces más de lo permitido por la norma boliviana para consumo humano y 40 veces mas de lo establecido en la ley medio ambiental.
Como si Huacata estuviera al margen de la Ley, la norma boliviana 512 que no permite sobrepasar los 0,01 miligramos de plomo por litro de agua para el consumo humano y la Ley 1333 del Medio Ambiente que establece un máximo de 0,05 miligramos de plomo por litro de agua, no se aplicaron hasta que el Estado puso sus ojos en ese lugar para construir la actual represa. Esa iniciativa motivó los primeros estudios.
Fue el año 2013 cuando el Centro de Análisis de Investigación y Desarrollo (Ceanid) de la Universidad Autónoma Juan Misael Saracho (UAJMS) inició la toma de muestras de agua hasta el 2014, cada uno o dos meses. Así lo recuerda el jefe de esa institución, Adalid Aceituno, mientras se apoyaba en el escritorio de su oficina, se desabrochaba el mandil blanco que hacía juego con el color de su cabello y sus delgados labios se fruncían bajo los bigotes color ceniza, al tiempo de expresar la preocupación por los resultados obtenidos.
Mediante su trabajo se detectó 1,18 miligramos de plomo por litro en la quebrada La Mina de Huacata, una comunidad donde arranca el altiplano tarijeño y cuyas características nada tienen que envidiar a las pampas de Oruro o Villazón.

Remiendos
En el afán de mitigar el histórico problema, la Gobernación de Tarija ordenó el sellado de las bocaminas. La obra fue concluida y entregada en octubre del año 2015. Pero los desmontes de plomo a orillas de la quebrada y las filtraciones a causa de la fisura de la roca que encapsula el metal, fueron los encargados de poner jaque mate a los anhelados resultados. La contaminación no se redujo a los parámetros exigidos por ley.
La responsable del programa Monitoreo de Fuentes Hídricas de Aporte a la Presa Huacata, Ninet Llanos, aclara que la contaminación solo es en el trayecto de la quebrada, más no en los ríos y menos en el vaso de agua de la presa. Sustenta su teoría en base a dos aspectos.
Un primer factor está relacionado con el terreno del río, pues es arenoso, el plomo se adhiere a las partículas del suelo y no permite el paso del metal hacia más abajo. Otro aspecto es que el volumen del agua es mayor, por ende la cantidad de plomo se diluye y se hace menor. Así alcanzan los estándares exigidos por normativa. Los resultados de los estudios también lo confirman.
Llanos señala que no puede decir lo mismo de años atrás, pues no existen documentos o evidencias de que se tomaran acciones para controlar el derrame del metal en algún momento de los últimos 30 años de inactividad. Incluso cree que la contaminación fue mayor y los comunarios permanecían expuestos a ese peligro.

Sorpresas
Doña Hilaria Miranda vive a unos 50 metros de la presa Huacata, ella también teme por la contaminación del plomo y por eso, mientras su juventud se lo permita, traerá agua de otros lugares para suministrar a sus hijos pequeños. Todavía guarda en la memoria, cual fotografía, el momento de aquella madrugada de invierno del 2015 cuando se levantó a poner la caldera con agua en el fogón para preparar el desayuno.
Nunca había soñado una imagen así. Al dirigir sus ojos cafés hacia la represa divisó una especie de alfombra blanca de peces sin vida a la orilla. Tampoco imaginó que al cruzar hacia su parcela de cultivo todavía encontraría carpas más grandes en similar situación, agonizando como tratando de huir de una cámara de gas.
Su inquietud la llevó a indagar un poco sobre lo sucedido, pues el comentario en la comunidad era que el plomo fue el artífice de esa tragedia aquel día, ya que coincidió con el momento en que se realizaban los trabajos de sellado de la bocamina. Sin embargo, Llanos atribuyó el incidente a la falta de oxígeno. Aseguró que desde esa vez, no volvió a repetirse esa desdicha para la fauna acuática.
En el lugar del sellado de la Mina Perales todavía hay fragmentos de piedras que, después de partirlas y exponerlas a los rayos del sol, destellan el metal. Unos diez metros más arriba existe una casa de adobe sin techo y paredes semiderruidas. Carlos al dirigir su mirada hacia ese lado, evoca los tiempos del campamento minero, de su infancia y de su padre y sus compañeros descansando entre charlas, coca y alcohol, sin excesos, recuperando fuerzas para volver a desportillar las rocas. Tiempos de feliz desconocimiento.
Hilaria nunca llegó hasta las minas, pero sabe sobre el derrame de plomo en la quebrada. El agua corre unos siete kilómetros sobre roca lutita hasta llegar al río Grande, de ahí al Huacata y de ahí a la presa. El metal crea una capa espesa de color blanquecino, en algunas partes es verde y en otras marrón.
Animales como las vacas sacian su sed en ese afluente, una que otra oveja también lo hace. Al margen de ello, al costado de la quebrada hay sembradíos. Especialistas advierten de las consecuencias.
“El plomo puede adherirse a los alimentos” dice el jefe del Departamento de Física de la UAJMS, Marco Taquichiri, mientras acomoda sus lentes y se sienta tras la mesa de su laboratorio. Explica que al ser tóxico el metal, la persona que come o toma un líquido contaminado, se envenena eventualmente sin percatarse de ello.
“El plomo no se lo siente, no quema ni pica al ingerirlo, tanto así que el metal se adhiere al organismo humano - advierte el especialista - El individuo muere de otras causas, porque contamina el cuerpo. El plomo no hará que la persona deje de respirar, pero sí que otro organismo falle. Lo mismo ocurre con el zinc y el cadmio por ser tóxicos para el cuerpo humano”.
El oncólogo del Hospital Regional San Juan de Dios (HRSJD), Alberto Castrillo, profundiza más sobre el peligro. Su experiencia le lleva a sostener que los alimentos o agua contaminada con plomo aumentan el riesgo en los pacientes para producir diferentes tipos de carcinomas o cáncer en el cuerpo, principalmente en el tuvo digestivo. También puede generar leucemias y enfermedades genéticas.
Las investigaciones sobre esta problemática en Tarija son escasas. Un estudio del 2004 permitió un seguimiento a 120 pacientes durante tres años. El objetivo era identificar de dónde provenían las personas con enfermedades oncológicas. Pero el patrón no apuntaba a un solo lugar, sino todo ello, tanto del área rural como de la urbana.
A Castrillo le preocupa que Tarija tenga índices de casos de cáncer similar a Japón y Chile. Especialmente tumoraciones cancerígenas en el tubo digestivo en individuos de entre 40 y 50 años, sin excluir a gente más joven.
El reporte de perfil epidemiológico de San Lorenzo, un municipio que no supera los 20.000 habitantes, revela datos sistemáticos en sus comunidades. Solo en nueve meses del 2016, en el Centro de Salud de Canasmoro se presentaron 557 casos de patologías que podrían estar asociadas al consumo de agua o alimentos contaminados con plomo. En la comunidad de Zapatera atendieron a 319 pacientes y en Carachimayo 819. Éstas son poblaciones cercanas a los ríos que llevan décadas alimentándose con el agua con plomo de la Mina Perales. Los habitantes de Huacata, que carece de centro de salud, generalmente acuden a cualquiera de esos tres centros.
Este caso no es aislado, los reportes de monitoreo de contaminación son enviados a la Contraloría General del Estado y a la Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM), así lo afirmó el secretario de Medio Ambiente y Aguas de la Gobernación, Pablo Avilés, quien también asegura que tienen un plan a corto y mediano plazo para mitigar el derrame de plomo.
Llanos, consciente de los problemas que generan el desmonte de plomo y la fisura de la roca que origina derrames desde la mina Perales, optó por dirigir el agua desde la bocamina hacia unos 400 metros más abajo. Ahí planifica construir un sedimentador; luego de un tratamiento químico se precipitará y aislará el metal en un contenedor de seguridad bien sellado.
Una medida paliativa previa, será aislar el agua de la quebrada mediante tubería para que no pase por la bocamina, así limpiar manualmente el sedimento del afluente. Luego soltarán el líquido elemento por su trayecto natural.
Mientras esto pasa, el temor crece entre don Carlos, doña Hilaria y el resto de los vecinos que le hacen frente a más de un cuarto de siglo de contaminación del agua, pávidos de las fatales enfermedades que pueden contraer y el futuro que les espera a sus hijos, al convivir codo a codo con el plomo. La extracción del metal no les dejó mejores días, solo les convirtió en víctimas de una película de terror, de fantasmas silenciosos, que aún no ha terminado.

La amenaza del plomo, en su contexto geográfico

La quebrada La Mina
La quebrada La Mina atraviesa por siete minas, el sedimento del plomo es notorio, el agua presenta un color blanquecino, en otras partes verdoso y algunas marrón. Al costado existen pedazos de piedras con plomo que, al partirlas, los rayos del sol destellan el metal.

La presa Huacata
La presa de Huacata del municipio de San Lorenzo Tarija tiene un volumen total de 11 hectómetros cúbicos. La superficie inundada por el embalse es de 1,54 kilómetros cuadrados. Actualmente riega más de 500 hectáreas del municipio de San Lorenzo.

Ubicación de Huacata
Huacata se encuentra distante a 49 kilómetros de la ciudad de Tarija, su geografía es similar al norte del país, donde hubo actividad minera. Se encuentra a 2.877 metros sobre el nivel del mar. La presión atmosférica es de 1.0096

LEA: Sembrarán alevines de carpa en presa Huacata

En 2050 habrá más plástico que peces en todo el mar

Más de ocho millones de toneladas de plástico llegan a este cada año, cifra que equivale a verter un camión de basura de plástico cada minuto, de acuerdo con un reciente estudio publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Unep, su sigla en inglés). Los gobiernos y varias organizaciones internacionales han empezado a tomar medidas para contener la contaminación de las bolsas plásticas, que son el elemento principal de este daño ecológico que amenaza a unas 600 especies de animales marinos. Debido a la preocupación que genera la presencia de plástico en los mares, en febrero de este año la Unep lanzó la campaña Clean Seas (mares limpios), una iniciativa global que busca atacar las principales fuentes de basura marina para el 2022. La idea es que tanto los gobiernos como las industrias y los consumidores se alineen para reducir la producción y el uso excesivo de plástico. Un estudio, adelantado en el marco de esta campaña, revela que este material está causando graves daños, los cuales, al ser convertidos en dinero, cuestan unos $us 8.100 millones cada año. Los principales afectados son los ecosistemas marinos, la pesca y el turismo. El impacto del plástico es tan grave que, según estimaciones hechas por la Unep, para el 2050 los océanos tendrán más plástico que peces y aproximadamente el 99 por ciento de las aves marinas lo habrán ingerido en sus sistemas digestivos. De hecho, en la actualidad, se calcula que más del 60 por ciento de todas las especies marinas tienen rastros del material en sus intestinos. Malas prácticas Las bolsas plásticas son la médula del asunto, porque son usadas por un corto tiempo y, muy a menudo, una sola vez. Lo dramático es que después de utilizadas, pueden permanecer hasta 1.000 años en el medioambiente sin degradarse. A la larga vida del material se suma su capacidad de flotar fácilmente en el aire y el agua: “Las bolsas plásticas son confundidas con alimentos por los animales, especialmente cuando llevan residuos de comida”, asegura un estudio de la Autoridad de Protección Ambiental del Territorio del Norte de Australia (NTE EPA), que proporciona asesoramiento y servicios de regulación para fomentar la gestión eficaz de los desechos y las prácticas sostenibles. Esta entidad advierte que una gran variedad de animales terrestres y marinos pueden ahogarse hasta morir con las bolsas de plástico que consumen, ya sea por inanición al quedar bloqueadas sus vías digestivas o por infecciones. A pesar de que el plástico ha sido reportado desde 1970 como un problema en el medioambiente marino, hasta hace poco fue identificado como un asunto mundial. En el 2014, la Unep anunció su preocupación por el crecimiento de residuos plásticos en los océanos, y varias ONG, como The Ocean Conservancy, han llevado a cabo investigaciones, estudios y campañas para promover la concientización de los usuarios. Los gobiernos del mundo han lanzado estrategias para limitar la venta de bolsas de plástico, como cobrárselas a los clientes o cargar con impuestos (como ha sucedido en Europa) a productores y tiendas que las distribuyen. Un estudio reciente de la Universidad de Dalhousie, en Canadá, indica que en África y Asia ya hay países que las prohibieron por completo. Lo que resalta en este estudio es que en Suramérica las políticas de regulación de las bolsas de plástico son limitadas. De acuerdo con la investigación, no son muchos los países que se han ocupado en atender el problema, entre ellos Colombia, que planea reducir el uso de bolsas de plástico en un 80 por ciento para el año 2020 y eliminar su uso para el 2025. Argentina es otro ejemplo, ya que Buenos Aires prohibió a los supermercados emplear bolsas plásticas a partir de este año. El estudio recomienda a los países latinoamericanos comenzar a implementar estrategias para reducir el uso de bolsas plásticas ligeras y pequeñas en las tiendas y reemplazarlas por bolsas reutilizables. Aunque este tipo de medidas han marcado un progreso, todavía abundan las naciones que carecen de estrategias de implementación, sobre todo en los países de Norteamérica y Suramérica. Hasta hoy, la mayoría de los avances, aparte de África y Asia, han estado impulsados por Oceanía. Los ecologistas sostienen que el océano es la sangre de nuestro planeta y que contaminarlo despiadadamente es algo que tarde o temprano terminará afectando nuestra salud. Lo positivo es que en estos casos es posible comenzar a dar una mano por voluntad propia, usando bolsas biodegradables (que ya empiezan a ser fabricadas) o las llamadas ‘bolsas verdes’, que son lavables y pueden reutilizarse hasta 100 veces. Todo esto sin nombrar la alternativa de las bolsas de tela. Estos pueden ser un pequeño pero efectivo paso para reducir los peligros de la vida silvestre y, en especial, de los animales marinos.

Alistan foro sobre impactos ambientales del agronegocio

La ONG Probioma trae dos expertos internacionales para hablar sobre los impactos del agronegocio, contaminantes agroindustriales y represas que generan embalsamiento. Además, se hará referencia a las plantas transgénicas y su impacto en el medioambiente.

17 de Abril de 2017
Alistan foro sobre impactos ambientales del agronegocio

Los impactos del agronegocio en el medioambiente y en la salud humana, será la temática desmenuzada por expertos internacionales en un foro a desarrollarse este martes 18 de abril, organizado por la Organización No Gubernamental (ONG) Productividad, Biosfera y Medio Ambiente (Probioma). Según esta ONG, el uso excesivo de agroquímicos en los cultivos agrícolas y la práctica extractivista de los hidrocarburos y la minería, han provocado durante mucho tiempo contaminación en ríos, peces, frutas, verduras, suelos, y eso ha generado un deterioro en la salud de las personas. Respecto a esta aseveración, hay estudios científicos que comprueban que el origen de algunos males son efectos de los impactos producidos por el agronegocio y el extractivismo. Para conocer más acerca de esta problemática, mañana se realizará el foro internacional: Impactos ambientales del agronegocio, con la presencia de expertos colombianos y bolivianos. El evento se llevará a cabo en la biblioteca de la Facultad de Ciencias y Tecnología de la Uagrm, en los nuevos módulos, desde las 8:30. Miguel Ángel Crespo, director ejecutivo de Probioma, abrirá el foro con el tema: Impactos del modelo del agronegocio en Santa Cruz. Crespo ofrecerá un contexto de lo que ocurre en la agricultura con el excesivo uso de agroquímicos y el monocultivo. La exposición servirá para que luego los expertos colombianos muestren los casos investigados en su país con realidades similares a la boliviana. Jesús Olivero es doctor en Toxicología graduado de la Universidad de Michigan y tiene 20 años de trayectoria. Él ha realizado varios estudios relacionados con los efectos de todo tipo de contaminación y uno de ellos son los que provocan los agroquímicos. Olivero expondrá dos temas: toxicología ambiental y contaminantes agroindustriales y agroquímicos. El experto es una autoridad en el tema y explicará con argumentos científicos la insostenibilidad del agronegocio, “principalmente para la salud de los niños”. “Los países latinoamericanos compartimos muchísimas cosas, una de ellas es el modelo agroeconómico que estamos desarrollando, donde en gran parte los monocultivos toman una importancia capital en el desarrollo agroindustrial de nuestros países. Como tal vamos a tocar temas relacionados con la utilización de químicos en monocultivos, cómo esto impacta a quienes viven en los alrededores de estos terrenos, inclusive a las personas que tienen que lidiar con este tipo de cultivos. También, vamos a hacer referencia a plantas transgénicas y el impacto de las mismas sobre el ambiente”, explica Olivera. Añadió que los efectos de los plaguicidas no suelen aparecer de manera inmediata a menos que sea una intoxicación aguda, por eso es que la mayoría de las veces las personas no se percatan del problema. “Aparentemente nos sentimos bien, pero internamente están ocurriendo una cantidad de procesos bioquímicos que en el mediano o largo plazo van a disminuir las capacidades de las personas para lidiar con sus enfermedades”, explica el toxicólogo. La tercera exposición de la mañana estará a cargo de Julio Fierro, geólogo egresado de la Universidad Nacional de Colombia y magíster en Geotecnia, también de la misma universidad. El tema se denomina: Hidrocarburos y represas sobre fuentes de agua. Agregó que hablará sobre represas, pero del tipo que genera embalsamiento “que es quizá en términos ambientales y sociales con impacto social más fuerte”.

domingo, 16 de abril de 2017

Árboles en la urbe cruceña; siete razones para sembrar más


Más allá del cliché de la realización personal (ese de tener un hijo, escribir un libro y plantar un árbol), hay una urgencia ambiental para arborizar las ciudades y ‘bajarle un cambio’ a la deforestación en el campo.

Un estudio de la ambientalista Katherin Hurtado concluye que Santa Cruz necesita el doble de árboles para purificar su aire: solo el 53% del dióxido de carbono que generan los vehículos es absorbido por las plantas.

Por otro lado, un informe de la ONU, publicado en La Nación (Argentina), indica que Bolivia está entre los 10 países que más ha deforestado en los últimos 25 años: se taló el 12% de los bosques o, lo que es igual, 80.130 km2 que antes eran selva hoy son cemento o plantación.

Pese a que la Organización Mundial de la Salud dice que se necesita un árbol por cada tres habitantes para respirar un mejor aire en las ciudades, pocas cumplen con esa relación.
Más allá de que nos dan alimento y son bonitos, estas son algunas razones que da la FAO para que cada uno siembre árboles y demande también más áreas verdes

Razones

1
Purifican el aire que respiramos
Mejoran la calidad del aire con su aporte de oxígeno y humedad, lo que evita varias enfermedades.

2
Evitan la erosión del terreno
La caída de las hojas produce materia orgánica y sus raíces aumentan la permeabilidad.

3
Contra el asma y las alergias
Según el Programa de Naciones Unidas para el Medioambiente, previenen el asma infantil y las alergias.

4
Reducen el impacto de los autos
Las plantas absorben el dióxido de carbono, una de las causas del calentamiento global.

5
Aumentan la biodiversidad
Ofrecen hogar y alimento para numerosas especies de animales y vegetales.

6
Nos protegen del sol
La sombra de los árboles evita que los rayos ultravioleta afecten directamente nuestra piel.

7
Reducen la temperatura
Actúan como aires acondicionadores: refrescan el ambiente al absorber el CO2 de la atmósfera.