Ecologia, Medio Ambiente Bolivia

jueves, 24 de julio de 2014

Oruro Persiste contaminación de ladrilleras en la ciudad

Las ladrilleras contaminan el medio ambiente con la quema indiscriminada de llantas, zapatos y ropa, elementos que generan mayor contaminación por el tipo de humo que producen estos materiales; esta actividad antiecológica que tiene larga data desafortunadamente no dismimuye, señaló el director de Gestión y Salud Ambiental del Gobierno Autónomo Municipal de Oruro, Sergio Colque.

Manifestó que los hornos ladrilleros, instalados en la zona Este de la ciudad, se convierten en el segundo contaminante más grande del medio ambiente en Oruro, por el excesivo humo que generan al quemar objetos tóxicos.

"Son aspectos que las ladrilleras deben cuidar, porque si utilizan este material como su combustible es muy dañino para la salud de las personas, en especial para las que viven por ese sector", señaló.

Explicó que en Oruro se evidenció que estas empresas ladrilleras artesanales son las que ahora están contaminando en gran medida el medio ambiente.

Manifestó que existen varias familias que se dedican a este rubro, que es la elaboración de ladrillos, con las cuales se conversó para que de alguna manera subsanen la contaminación que producen.

"Estamos a cargo de mitigar el tema de la contaminación ambiental que suceda en el municipio y mediante la unidad de Control Ambiental se realizarán inspecciones para verificar si existe una mejora de parte de las ladrilleras", aseguró.

Mencionó que en el sector Noreste y Este se aprecia que el humo de las chimeneas a partir de las 08:30 horas, se concentra por lo menos una hora y media. La quema indiscriminada provoca problemas de salud tanto en las personas como en los animales.

miércoles, 23 de julio de 2014

Incendio en Tomatas se torna incontrolable

Desde hace tres días, los bomberos voluntarios, comunarios y grupos de apoyo trabajan para mitigar el incendio que afecta a la zona de Tomatas Grande en el municipio de San Lorenzo.

Según el reporte de la Policía, el incendio inició el domingo 20 de julio aproximadamente a las 18.00 horas y pese al despliegue de las cuadrillas de emergencia y el apoyo de los comunarios el fuego avanzó de forma considerable ingresando a lugares inaccesibles de la serranía.

El comandante departamental de la policía, Ernesto Michel, informó ayer, que hasta el mediodía, el incendio que se originó en la comunidad de Tomatas Grande, no pudo ser controlado debido a la geografía accidenta, toda vez que el fuego avanzo a lugares donde no se puede acceder.

“Lamentablemente, los bomberos no pudieron controlar el fuego, donde están trabajando el personal de bomberos y es importante que la población sepa que el lugar donde está el incendio no se puede acceder ni a pie”, comento.

La autoridad policía indicó que se redobló las cuadrillas de trabajo y mientras no se logre controlar el fuego no se puede establecer la cantidad de hectáreas afectadas y el daño que se causó.

El director de la unidad de gestión de riesgos de la Gobernación, Omar Galarza, señaló que se capacitó a más de 500 conscriptos de las unidades militares acantonadas en la ciudad, como bomberos forestales, a fin de apoyar a las unidades de emergencia en caso de reportarse incendios. Sin embargo, señaló que se coordina con los ejecutivos seccionales de los once municipios del departamento para realizar una campaña de prevención sobre chaqueos para evitar nuevos incendios.

Los niveles de contaminación del río Pilcomayo son inciertos

Hasta ahora no se conoce la real situación de contaminación del Pilcomayo producto no sólo del colapso del dique de colas de una empresa minera, sino también de los residuos mineros que día a día se vierten a los afluentes del río.
Una muestra de ello es la reciente contradicción del gobernador de Potosí, Félix Gonzáles, quien aseguró haberse adelantado en sus apreciaciones al indicar que el río Pilcomayo está contaminado producto del sofocamiento del dique de colas de la empresa Santiago Apóstol, en la comunidad de Canutillos del municipio de Tacobamba.
La falta de información real sobre el grado de contaminación del Pilcomayo también generó un problema en Villa Montes donde los pescadores se movilizaron por la contaminación del río y contra una supuesta prohibición de la venta del pescado sábalo, que fue desmentida por el intendente de ese municipio, Nelson Ruiz.
Desde Tarija, la representante de la Asociación de Comercializadores de la Venta de Pescado de Tarija, Delina Meriles, dijo que hay una mala información que perjudica a sus afiliados y que supuestamente desde la Intendencia de Villa Montes se encargan de vetar la venta de sábalo y otras especies que se encuentran en el río Pilcomayo.
Apuntó que si la venta del pescado bajó en esa región, se debe a que la gente tiene temor a comprar estos productos porque aseguran que el río está contaminado.
En Sucre, el jefe de la Unidad de Epidemiología del Servicio Departamental de Salud (SEDES) Chuquisaca, Jhonny Camacho, manifestó que actualmente no se tiene información real sobre el grado de contaminación del Pilcomayo.
Dijo que si bien todos conocen que la cuenca está contaminada, no se puede asegurar si está dentro de los parámetros permitidos o encima de ellos.


LEVANTAMIENTO
DE MUESTRAS DE AGUA
Camacho informó que el SEDES, por su cuenta, mandó a levantar muestras del agua que fluye por el río Pilcomayo para hacer un análisis de laboratorio con el fin de conocer el grado de contaminación con minerales pesados o inorgánicos. De esa forma, sostuvo, se evitarán especulaciones con “resultados contundentes”.
Explicó que en días pasados salieron nueve brigadas a igual número de municipios de Chuquisaca para recoger muestras de agua en 26 comunidades que están en la ribera del río Pilcomayo.
A la fecha, ese trabajo tiene un avance del 80% y ya está siendo remitido al Instituto Tecnológico de Alimentos (ITA) de la Universidad San Francisco Xavier para su análisis.
Así, el Jefe de Epidemiología del SEDES Chuquisaca aseguró que un informe completo sobre la situación real de contaminación del río Pilcomayo en la jurisdicción del Departamento se conocerá después del 6 de Agosto.


UN SEGUNDO EXAMEN
Si el grado de contaminación es elevado y las circunstancias así lo requieren, se hará un segundo examen de laboratorio, pero esta vez de sangre de las personas que habitan en la ribera del Pilcomayo para conocer la presencia de metales pesados.
Recordó que en 2011 y 2012 se hizo un examen de laboratorio similar y se encontró que las personas tenían plomo y arsénico en la sangre.


CUANTIFICACIÓN DE DAÑOS
Una comisión de los ministerios de Minería y Medio Ambiente, y la Secretaría de Madre Tierra de la Gobernación de Potosí continúan cuantificando las consecuencias sobre el medio ambiente a raíz del derrame de pasivos ambientales de la empresa “Santiago Apóstol” el 4 de julio.

Recogen muestras

Actualmente, el SEDES Chuquisaca está levantando muestras de agua en 26 comunidades de nueve municipios que están en las riberas del río Pilcomayo para determinar el nivel de contaminación.

En 13 años, se deforestaron 2,3 millones de hectáreas

Desde 2001 hasta 2013, en el país se deforestaron 2,3 millones de hectáreas de bosques, según un informe de la Autoridad de Bosques y Tierras (ABT).
La pérdida de recursos forestales se da a causa de desmontes, quemas, incendios forestales y otros. Estos daños "son irreversibles e incuantificables porque se daña el medio ambiente” explicó el director de la ABT, Cliver Rocha.
El informe de la entidad revela que el daño se debe a la tarea que realizan los agricultores, los ganaderos que usan áreas verdes para el pastoreo, los madereros que cortan los árboles, los recolectores de leña, industrias mineras o petroleras y la colonización rural.
Esto ocasiona que los suelos se degraden, provocan alteración climática, la pérdida de la biodiversidad y un mayor empobrecimiento de las familias.
Hasta el 2010, las pérdidas sobrepasaban las 200 mil hectáreas anuales. Sin embargo, existió una reducción desde hace cuatro años por varias políticas implementadas por la ABT.
"En 2010, la multa por hectárea deforestada era de 70 dólares. Ajustamos la norma para que la compensación económica -aunque el daño al bosque es incuantificable- se incremente desde 150 hasta 300 dólares por hectárea. Incluso, algunas multas llegaron a superar el valor de la propiedad”, precisó. Una segunda medida fue el control de las zonas con apoyo militar; la prevención a través de la difusión de normas.
El responsable de monitoreo de la ABT, Boris Hinojosa, explicó que además, se utilizan satélites de la agencia espacial estadounidense como de un instituto brasileño.
Rocha informó que en 2013 la deforestación llegó a sólo 76 mil hectáreas, pero que respondieron a un trabajo planificado y en áreas donde se permite el cambio de suelos. Este nivel es uno de los más bajos de la región, considerando que entre 2001 y 2012 se deforestaron 61 millones de hectáreas de bosque.

martes, 22 de julio de 2014

Zonas degradadas serán reforestadas

Buscando proteger la microcuenca del área protegida “Monumento Natural Espejillos”, así como también enriquecer y embellecer las zonas que degradadas a causa de los chaqueos y desmostes, la Gobernación está implementando la construcción de un vivero forestal con una variedad de plantines como el tajibo, mara, cedro, cuchi y jacarandá. El proyecto contempla la producción de más de 2.800 plantines de especies nativas que serán usadas para la reforestación de 9 hectáreas.

Manlio Roca, secretario de Desarrollo Sostenible y Medio Ambiente de la Gobernación, informó que a través del proyecto ´Fortalecimiento a la Gestión Forestal Municipal y Comunitaria‘ y a las capacitaciones en producción de plantines se ha logrado establecer este vivero forestal. “Este año los comunarios de Agua Dulce, Tacuarembó y Patriota Surutú han recibido sus plantas y están iniciando con la reforestación de las áreas degradadas y el crecimiento de los árboles está siendo monitoreado por los guarda parques” aseguró.

Asimismo se implementará un sistema agroforestal que consiste en plantar chamba y cuchi verde, leguminosas de raíces profundas, que ayudaran a regenerar los suelos desnutridos mejorando la producción agrícola de las comunidades de la zona.

Por su parte, Adita Montaño, directora del área protegida “Monumento Natural Espejillos”, manifestó, que esta gestión se está empezando nuevamente la producción de más plantines para el vivero. Asimismo indicó que las semillas son recolectadas por los guarda parques durante los patrullajes, así como también por los comunarios.

ENTORNO

Esta área es de carácter departamental, que se encuentra al suroeste del municipio de Porongo en la Provincia Andrés Ibáñez, tiene una superficie de 1.258 hectáreas. Se ha consolidado como uno de los lugares naturales más visitados en Santa Cruz por su gran belleza escénica, sus características geológicas, fisiográficas, hidrológicas y de vegetación natural.

Incendio forestal desnudó carencias en bomberos

Un nuevo incendio forestal que se reportó el fin de semana afecta a la comunidad de Tomatas Grande, en el municipio de San Lorenzo, capital de la provincia Méndez del departamento de Tarija y por carencias en la Unidad de Bomberos hasta el momento no puede ser controlado.

El foco de calor que hasta ayer en horas de la tarde no fue controlado por los bomberos, inició en el cerro denominado El Chulpar y según el reporte de la unidad de Bomberos de la Policía ya afectó más de 100 hectáreas de pastizales y arbustos nativos del lugar.

El comandante de la Unidad de Bomberos, capitán Aldo Vega, informó que desde el domingo en la noche se desplegó el carro bombero y una cuadrilla de voluntarios, los que al promediar las 20:00 horas tuvieron que retornar a la ciudad, para reiniciar el trabajo en las primeras horas del lunes.

“En la zona del incendio se quemó arbustos y pastizales, debido a la geografía accidenta del lugar no se pudo aún sofocar el fuego hasta ahora (por ayer en la tarde)”, explicó.

A la labor de los bomberos voluntarios, se sumaron los vecinos de Tomatas Grandes, que preocupados por el incendio solicitaron a las autoridades departamentales apoyo para evitar nuevos focos de calor en la zona, que en esta temporada tienen matorrales secos y son propensos a quemarse ante cualquier incidente.

En tanto, el Comandante Departamental de la Policía, Ernesto Michel, informó a través de los medios de comunicación que se investigará las causas que generaron el incendio a fin de evitar nuevos focos de calor, tomando en cuenta que es el segundo que se reporta en la provincia Méndez.

Al respecto, el director de la unidad de gestión de riesgos de la Gobernación, Omar Galarza, señaló que se capacitó a más de 500 conscriptos de las unidades militares acantonadas en la ciudad, como bomberos forestales, a fin de apoyar a las unidades de emergencia en caso de reportarse incendios. Sin embargo, señaló que se coordina con los ejecutivos seccionales de los once municipios del departamento para realizar una campaña de prevención sobre chaqueos para evitar nuevos incendios.

La alarma para el Pilcomayo sonó en 2009, nadie hizo nada

Treinta mil metros cúbicos de desechos mineros salieron del dique de colas de la empresa minera Santiago Apóstol, de Potosí, hacia los afluentes del río Pilcomayo. Sin embargo, la exposición de metales en la cuenca no es una novedad, hace cinco años un informe advirtió sobre el problema.

Hace cinco años ya se advirtió la presencia de metales como arsénico, plomo, antimonio y hierro, entre otros. Hace cinco años ya se advirtió sobre la inestabilidad de los diques de colas, si éstos no recibían un tratamiento al cumplir sus siete años de vida útil. Hace más de 10 años, dos diques de colas colapsaron, en distintos tiempos, y contaminaron el Pilcomayo.

En 2009, la Asociación Sucrense de Ecología que forma parte de la Liga de Defensa del Medio Ambiente (ASE-LIDEMA) realizó un estudio en la cuenca de Atocha-Cotagaita-Tumusla, comparó los monitoreos realizados en 2005 y 2008. El informe advirtió que existía contaminación con arsénico, plomo y antimonio.

Según un estudio realizado por LIDEMA, denominado “El sector minero: análisis crítico y problemática socio ambientales del megaproyecto Mutún, cuenca del Poopó, cuenca del Pilcomayo y megaproyecto San Cristóbal”, las instituciones públicas han realizado monitoreos periódicos a las aguas del Pilcomayo, sin embargo, los resultados no han sido dados a conocer de forma pública, persistiendo así la incertidumbre sobre el estado del afluente.

Hoy sí se conoce un informe oficial sobre la contaminación. Según el examen de laboratorio realizado por la Gobernación de Chuquisaca, se halló excesos de sodio, hierro, manganeso y cromo en las aguas del río Pilcomayo.

Eber Almendras, secretario General de la Gobernación, detalló que en el caso del sodio se halló un 175% de exceso, 166% de hierro, 200% de manganeso y 120% de exceso de cromo. Mientras que la turbiedad del río subió un 2045%.

Con esos datos, las autoridades de Chuquisaca pidieron a los comunarios evitar el consumo del agua proveniente del río Pilcomayo. Sin embargo, desde Villa Montes aseguran que esos residuos no llegaron al afluente general del Pilcomayo. Por ello piden a la población aledaña no preocuparse y seguir consumiendo el sábalo.

Contaminación minera, un hecho con historia

Pero la contaminación en el río trinacional podría venir de mucho antes, ya que no es la primera vez que se registra el colapso de un dique de colas.

En agosto de 1996 colapsó un dique de colas de la Compañía Minera del Sur (COMSUR), que pertenecía al ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada. Se trataba del dique denominado Porco, que provocó un daño ambiental a 300 kilómetros río abajo, afectando así a 50 mil habitantes y distintas áreas de cultivo.

Por ese hecho, los dirigentes cívicos de Tarija de aquel tiempo realizaron una movilización y hasta conminaron a Gonzalo Sánchez de Lozada a bañarse en las contaminadas aguas del río Pilcomayo.

Además, en 2008, el dique San Bartolomé, del consorcio Coeur Dállene-Manquiri, sufrió un derrame de un ducto de colas, cuyos resultados no fueron dados a conocer públicamente. “Permaneciendo la incertidumbre sobre los daños ocasionados”, indica el informe del LIDEMA.

El responsable de la Organización no Gubernamental (ONG) Protección del Medio Ambiente Tarija (PROMETA), Rodrigo Ayala, indicó que la contaminación en el Pilcomayo no es una novedad.

“Gran parte de la producción minera que hay en Potosí echa sus residuos en el río Pilcomayo”, recalcó. Ayala atribuye esa acción no sólo a las cooperativas pequeñas, también a las grandes empresas, como COMSUR, que era de propiedad del ex presidente emenerrista. “Finalmente todas terminan botando sus desechos al río, ya sea en pequeña escala o con este tipo de desastre, como es la rotura del dique”.

Ayala lamentó que no exista un monitoreo constante sobre el afluente internacional, que no existan políticas para que permanentemente se tomen muestras y se haga un estudio sobre la evolución de los niveles de contaminación. “Y sobre esa base se propongan acciones para evitar esta contaminación”.

La indiferencia de las autoridades

¿Cuál ha sido la respuesta a esa emergencia medio ambiental? El ministro de Minería y Metalurgia, César Navarro, admitió, a través de la Red Erbol, que no se hace control a los diques de cola de las empresas mineras que existen en el país. Traspasó esa responsabilidad a las gobernaciones.

“Hay que reconocer que cometemos el error de no hacer seguimiento a los múltiples diques de colas, a los concentrados que están tratando los ingenios, las colas que son vertidas y la capacidad que tienen los diques de colas. Por un lado, nos conformamos en que los ingenios tengan el dique de colas, pero no estamos haciendo la supervisión efectiva de la capacidad de almacenamiento del dique de colas y prever en el corto tiempo la construcción”, declaró.

Hay comunidades que desde 2011 denunciaron la contaminación a las aguas del Pilcomayo por parte de las empresas mineras, existe un informe del LIDEMA que data del 2009 y ahora hay un examen de laboratorio realizado por la Gobernación de Chuquisaca que advierte la presencia de metales en el agua. Pero al parecer, ello no ha sido suficiente para generar reacción en las autoridades departamentales.

El secretario de Medio Ambiente y Agua de la Gobernación, Mario Gareca, no ha querido hablar sobre el tema y sólo ha indicado que solicitará información a otros niveles nacionales.

El asambleísta del MAS, Luis Alfaro, a través del programa Fíjate Bien, restó importancia y credibilidad a los exámenes de laboratorio realizados por Chuquisaca, indicando que no cree que la contaminación del río Pilcomayo sea tan alta. De todas maneras, Alfaro integrará una comisión compuesta por 10 parlamentarios, y hará una inspección ocular en la zona donde ocurrió el desastre.

La Subgobernación de Villa Montes, dirigida por Rubén Vaca, al parecer está más preocupada por el consumo de pescado que por el bien de quienes usan el agua del Pilcomayo. A través de una nota indicaron que los residuos minerales sólo llegaron 5 kilómetros aguas abajo de la microcuenca y no directamente al lecho del río Pilcomayo. Por ello se pide no alarmar a la población y seguir consumiendo el sábalo.

También existen contradicciones que aparentemente tratan de restar importancia a la contaminación. A través de la Red Erbol, el ministro de Medio Ambiente y Aguas, José Zamora, explicó que el vertido de residuos mineros de la empresa Apóstol Santiago afectó sólo hasta 5 kilómetros, cuando el río Pilcomayo está a 100 kilómetros del lugar en que se registró el sifonamiento.

Sin embargo, el gobernador de Potosí, Félix Gonzales, aseguró que el efecto de este derrame sí alcanzó la corriente que llega a Argentina y Paraguay. ¿Quién dice la verdad? Queda la duda.

30 cooperativas trabajan cerca del Pilcomayo

Pero el daño por los residuos minerales podría ser mayor. Según el estudio del LIDEMA, la actividad minera es mayor en la cuenca alta del río Pilcomayo, en Atocha-Tumusla, donde se explotan yacimientos de plomo, zinc y plata.

Se estima que más de 30 cooperativas operan en la cuenca superior del afluente, que extraen entre 1.300 y 1.800 toneladas de material por día. El mineral extraído es procesado en 42 ingenios, un 40% de éstas no están registradas en la Asociación de Ingenios

Los ingenios que forman parte de la Asociación depositan sus colas en el dique San Antonio, el resto, ese 40%, vierte sus aguas residuales directamente a los afluentes que forman parte del Pilcomayo.

Pero los diques de colas tampoco son una garantía, no mientras no reciben un adecuado tratamiento. El dique San Antonio, por ejemplo, retiene los desechos de la extracción minera, pero no cuenta con una planta de tratamiento de aguas. Además, se advirtió que su vida útil fenecerá en 2015.

Según el Consejo de Defensa del Río Pilcomayo (Coderip) en la cuenca alta del río funcionan seis diques de colas, pero éstos sólo retienen la parte sólida de los desechos minerales que son echados al río. Sin embargo, la contaminación por los metales disueltos, cadmio y arsénico, continúan afectando al río por la ausencia de una planta de tratamiento.

El Pilcomayo está dañado y ahora no sólo por la sedimentación que desde el 2012 golpea al afluente, sino también por los residuos minerales que han enturbiado y contaminado sus aguas. Pero para las autoridades, nacionales y locales, al parecer ese aspecto no cuenta.

Y como en 1996 se le preguntó a Gonzalo Sánchez de Lozada, ahora es la consulta: ¿se bañaría Luis Alfaro en las aguas del río Pilcomayo? ¿Incluirá Rubén Vaca en su menú semanal un sábalo del Pilcomayo?



elAPUNTE

Paraguay y Argentina exigen un informe a Bolivia

El río Pilcomayo, cuya cuenca se extiende por más de 2.000 kilómetros, atraviesa tres departamentos Bolivia y sirve de frontera natural entre Argentina y Paraguay.

Ambos países vecinos han solicitado información sobre el sifonamiento del dique de colas de la minera Santiago Apóstol, que afectó a 29 comunidades de nueve municipios del departamento de Chuquisaca.

Dicho informe será presentado el 24 de junio. Se informó que una delegación, encabezada por el vicecanciller Juan Carlos Alurralde, arribará hasta Buenos Aires para explicar detalles sobre el vertido minero en el río.



(NOTA DE APOYO)

Efectos en la salud de 15.000 familias

Según el estudio realizado por la Liga de Defensa del Medio Ambiente (LIDEMA), la contaminación del río Pilcomayo ha producido efectos negativos en la salud de más de 15.000 familias en toda la cuenca.

“Se realizaron algunos estudios que indicaban cuadros de intoxicación crónica, con metales pesados. En muchos casos la situación era axiomática, dada la elevada carga de contaminantes del río”, indica el documento que también advierte el deterioro de los sistemas de producción, tanto agrícola, como ganadero y efectos sobre la abundancia de peces.

De acuerdo al informe, los resultados de la elevada contaminación presentados en 2008 permanecieron vigentes en 2009. Entre una de las manifestaciones se menciona la metástasis estomacal.

Quizás por esa razón se pidió evitar el consumo del agua que sale de las cuencas que desembocan al río Pilcomayo: Tarapaya, Tasapampa, Atocha, Tumusla, Río Grande, Pilaya y el río San Juan del Oro, ubicado en el departamento de Tarija.

Brigadas harán controles médicos

Brigadas médicas se desplazaron hasta las 26 comunidades del departamento de Chuquisaca afectadas por la contaminación de las aguas del río Pilcomayo, informó el Servicio de Salud de esa región.

Cada una de las comisiones están integradas por médicos, una enfermera y un laboratorista, con la idea de atender con inmediatez a los afectados, destacó Maturano, quien aclaró que los daños, sobre todo, se producen en el sistema respiratorio e incluye neumoconiosis, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, bronquitis industrial y cáncer del pulmón.