Ecologia, Medio Ambiente Bolivia

domingo, 31 de agosto de 2014

Cerdo, pollo o res: ¿qué carne hay que comer para cuidar el medio ambiente?

Me gusta comer carne, pero sé que mis preferencias tienen un costo. Un tercio de la superficie de tierra sin hielo está dedicado a criar animales que producen carne o leche. Y aproximadamente el 30% de los cultivos es para alimentarlos.
El último informe de la FAO sugiere que la ganadería es responsable del 14,5% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Si eso no fuera lo suficientemente alarmante, se estima que el consumo de carne se doblará en los próximos 40 años. ¿Cómo lo soportará el planeta?
En busca de respuestas fui a Estados Unidos y viajé a las vastas praderas de Flint Hill en Kansas. Allí el ganado aún es arreado por vaqueros y vaqueras. Pareciera ser una forma idílica de ganadería. Sin embargo, hay un gran problema.
Armado con un detector láser de metano, me sumergí en un rebaño de vacas y pronto estaba registrando niveles que habrían hecho sonar las alarmas si hubiera estado en un pozo petrolero.
Una sola vaca puede escupir hasta 500 litros de metano por día y su población mundial llega a 1.500 millones. El impacto medioambiental es enorme porque el metano es un gas de efecto invernadero 25 veces más potente que el dióxido de carbono.
El problema es lo que comen las vacas. Estos animales pueden vivir de una dieta de hierba, gracias a los microbios que viven en sus estómagos que descomponen la celulosa del pasto. Pero mientras lo hacen, también producen enormes cantidades de gas metano.
Ya que la hierba es lo que alimenta esta producción de metano, una forma de reducirla es cambiar lo que come el ganado. En Texas vi una forma muy diferente de ganadería: miles de vacas encerradas en recintos sin pasto alimentadas con una cuidadosa mezcla de maíz, grasa, antibióticos y hormonas de crecimiento.
Parecía lo opuesto a una ganadería ecológica. Pero su director ejecutivo, Mike Engler, argumenta que su ganadería es "más verde” que criar vacas en las praderas. Según algunos estudios, la carne producida de este modo emite hasta 40% menos metano que el ganado alimentado con hierba. En términos de emisiones, la ganadería intensiva alimentada con granos puede ser la más amable con el medio ambiente.
¿Qué más podemos hacer, entonces, para reducir el impacto medioambiental de la carne que comemos? Pues podemos elegir qué animales comer. Pero no todos los animales producen carne de igual forma.
A través de una técnica llamada Análisis de Ciclo de Vida, los científicos han sido capaces de poner en cifras el impacto de diferentes tipos de carnes. Los peores son los animales que se alimentan con hierba y producen metano, como vacas y ovejas. Las vacas producen el equivalente a 16 kilos de dióxido de carbono por cada kilo de carne y las ovejas, 13 kilos. Los cerdos producen la mitad de ese CO2, y los pollos sólo 4,4 kilos por kilo de carne.
Así que si le preocupa su huella de carbono, es mucho mejor que coma pollo que carne vacuna. Y, aunque quizás sea incómodo para algunos ecologistas, los mejores pollos para el medio ambiente (en términos de emisiones) no son los orgánicos de corral, sino aquellos que crecen en granjas intensivas. (BBC Mundo)

viernes, 29 de agosto de 2014

Evaluarán pasivos ambientales en áreas protegidas

El Gobierno y la Unión Europea (UE) firmaron un convenio para identificar y diseñar los planes que den solución a los daños ambientales en 10 áreas protegidas producidos por trabajos mineros e hidrocarburíferos y que se conocen como pasivos ambientales.
Del proyecto se espera obtener tres resultados estratégicos fundamentales.
El primero es "actualizar o generar información sobre emprendimientos extractivos en actividad y sitios abandonados, mineros e hidrocarburíferos, su impacto socioeconómico y el riesgo de contaminación, para la gestión de pasivos ambientales en 10 áreas protegidas priorizadas: Aguaragüe, Amboró, Carrasco, Madidi, Pilón Lajas, San Matías, Apolobamba, Cotapata, Manuripi e Iñao”.
En segundo lugar, busca diseñar políticas, normas y estrategias de intervención para gestionar los pasivos ambientales y minimizar los efectos futuros.
Finalmente, intenta "generar conocimientos para la gestión de los pasivos ambientales a nivel institucional, social y académico que permitan incrementar las capacidades para gestionar los pasivos ambientales por actividades mineras e hidrocarburíferas”.
Se considera pasivo ambiental a aquellos sitios contaminados por la liberación de materiales o residuos peligrosos. El convenio suscrito por el Gobierno y la UE busca enmendar este problema.
El jefe de la Sección de Cooperación de la UE, Francisco García, anunció el financiamiento de dos millones de euros (2,64 millones de dólares) para dos años.
"El objetivo es contribuir a la gestión de los pasivos ambientales en las áreas protegidas nacionales y sus recursos hídricos, ocasionados por actividades mineras y/o hidrocarburíferas, y contribuir en general a la mejora de en el país”, declaró.
El ministro de Minería, César Navarro, destacó el inicio de este programa. "El tema ambiental puede ser muy decisivo para la actividad minera”, subrayó.

lunes, 25 de agosto de 2014

Tres incendios en el Parque Tunari afectan 30 hectáreas de bosques

Tres incendios se registraron durante el fin de semana en el Parque Tunari provocando serios daños ambientales y afectando al menos 30 hectáreas de bosques. Los municipios de Sacaba y de Quillacollo movilizaron a su personal para controlar las llamas.

El grupo Bersa de la Policía trabajó arduamente de manera manual junto a otros voluntarios.

El responsable de la Unidad de Gestión de Riesgos de la Gobernación, Óscar Soriano, explicó que en el primer incendio, el sábado en el sector de la urbanización Bella Vista de Sacaba, ardieron entre 9 y 10 hectáreas. El segundo, el mismo día, fue en la comunidad de Bella Vista, en Quillacollo, donde ardieron 6 hectáreas.

Se avecina escasez de agua por deshielo de glaciares

En los próximos 30 años la provisión de agua potable disminuirá en un 40%, como consecuencia del derretimiento de los glaciares en las zonas de Tuni Condoriri y Huayna Potosí oeste, según un estudio del proyecto Glacier Retreat Impact Assessment and Nacional Policy Development (Grande), por sus siglas en inglés, que viene realizando esta investigación desde el 2010.

El proyecto Grande instaló equipos en los nevados de La Paz, con el objetivo de medir la cantidad de precipitaciones, temperatura ambiental, calidad, cantidad del agua, caudales, evaluación y medición de los ríos, componentes de sedimentación, entre otros. Los resultados, que fueron presentados el pasado miércoles, generarán proyectos para asegurar el suministro de agua potable a las ciudades de La Paz y El Alto.

Bajo esta premisa, en enero de 2010 los gobiernos de Bolivia y Japón firmaron un acuerdo para implementar un proyecto destinado a estudiar el impacto del cambio climático en los nevados andinos y diseñar una estrategia de manejo de los recursos hídricos en cinco años. El presupuesto destinado para este estudio fue de $us 3.8 millones.

“La iniciativa busca desarrollar modelos de cuencas de acuerdo al comportamiento del derretimiento del glacial y evaluar su influencia en las reservas de agua potable en la ciudad de La Paz y El Alto”, afirmó la coordinadora del proyecto Grande, Yuko Okamura.

LOS RESULTADOS

Los resultados fueron presentados por los investigadores japoneses del proyecto Grande a las instituciones involucradas: la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) y la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento, entre otros.

Makoto Okumura, de la Universidad Tohoku del Japón, fue el encargado de exponer los resultados. En su exposición señaló que los glaciares de Bolivia se están derritiendo como consecuencia del calentamiento global.

Señaló que el área metropolitana de La Paz superó los dos millones de habitantes y los glaciares corresponden una fuente importante para la provisión de agua potable. Sin embargo, dentro de las proyecciones, la población crecerá por lo que habrá más demanda del líquido, pero como los glaciares se van derritiendo la disponibilidad será menor. Es así que dentro de 30 años la superficie de los glaciares disminuirá al igual que el agua de esos glaciares.

FILTRACIÓN DEL

AGUA EN EL ALTO

El estudio de Grande identificó dos problemas para la provisión de agua en la ciudad de El Alto, el primero se debe a la antigüedad de las cañerías que provocan la filtración del agua.

Otro inconveniente es la presión con la que sale el agua que ocasiona pérdida de líquido. “Cuando se baja la presión disminuye el agua, pero si se arregla la presión sólo en algunas zonas se correrá el riesgo de perder agua”, afirmó Okumura.

LOS GLACIARES

Debido al calentamiento global, Okumura considera que dentro de 30 años la superficie de los glaciares disminuirá en superficie entre un 25 a 45%.

El investigador del Instituto de Hidráulica e Hidrología de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Edson Ramírez, señaló que desde los años 80 hasta la actualidad se ha perdido el 40% de la superficie de los glaciares que hay en Bolivia aunque no precisó la extensión que actualmente tienen los glaciares.

Bolivia tiene cuatro glaciares, estos son: Apolobamba, Real, Tres Cruces y Occidental.

“En el caso del glaciar de Tuni, va haber una gran cantidad de superficie perdida en los siguientes años, es por eso que la cantidad que va venir alimentada de este glaciar registraría valores mínimos”, aseguró Okumura.

EL AGUA DISPONIBLE

El agua que se podría contar dentro de los siguientes 30 años disminuirá en un 11% y hasta podría aumentar en un 15%, ya que el aporte de agua no sólo es generado por los glaciares, sino también por las temporadas de lluvia, indicó el expositor.

En el peor de los casos, señaló Okumura, es que haya menos glaciares y menos lluvias.

POLÍTICAS

Frente a esta situación, el Gobierno viene ejecutando diferentes políticas para solucionar un posible desabastecimiento de agua en las ciudades de La Paz y El Alto tomando en cuenta el crecimiento de la población. Una de esas medidas es la investigación de Grande para conocer la situación de la disponibilidad de líquido.

domingo, 24 de agosto de 2014

Cimar advierte que bosques bolivianos certificados disminuyeron en 50%

Bolivia dejó el liderazgo en la certificación de los bosques naturales tropicales porque disminuyó en 50 por ciento la superficie de hectáreas (ha) certificadas, debido a conflictos sociales, ocupaciones, la agricultura migratoria y mecanizada, así como la ganadería de reemplazo, afirmó el director del Centro de Investigación y Manejo de Recursos Naturales Renovables (Cimar), Lincoln Quevedo.

“Bolivia fue líder mundial en certificación de bosques cuando llegamos a tener más de 2 millones de hectáreas de bosques tropicales certificados bajo el sistema FSC (por sus siglas en inglés en alusión al organismo Forest Stewarship Council). Desafortunadamente, fue disminuyendo y ahora tenemos alrededor de 1 millón de hectáreas, es decir se perdió el 50 por ciento”, dijo.

De acuerdo al reporte de la Liga de Defensa del Medio Ambiente (Lidema), de la cual Cimar es entidad miembro, y a la cual tuvo acceso el Programa de Investigación Estratégica en Bolivia, los productos de origen forestal (madera, muebles, frutos, etc.) certificados garantizan al consumidor que lo que compra proviene de bosques manejados sosteniblemente y, de esta manera, ayudan a combatir la tala ilegal y a fomentar las principales funciones de los recursos forestales, como la contribución al mantenimiento de numerosos ecosistemas y a la diversidad biológica; así como el sustento económico de poblaciones rurales e indígenas, entre otros.

Entre las causas, que cita Quevedo, como las principales para la disminución de bosques certificados se encuentran la desmotivación por las invasiones territoriales de campesinos, colonos y piratas, que hicieron insostenible el manejo forestal de largo plazo.

Para el Director de Cimar, la disminución de la certificación forestal es preocupante, por esa razón plantea que se trabaje para favorecer nuevamente la certificación y el manejo forestal. "El manejo forestal también enfrenta varios factores negativos, como la agricultura migratoria y mecanizada y la ganadería que provocan la tala de los bosques para tener mayor expansión. Se estima que 300 mil hectáreas al año en Bolivia son deforestadas por estas dos causas", señala.

El chaqueo para nuevas siembras y la quema de pastizales están entre los mayores responsables, debido a la expansión y descontrol de los incendios forestales. Esto sucede, dice Quevedo, porque las quemas se hacen sin aplicar medidas para controlar el fuego, que arrasa a miles de hectáreas de bosques y puede provocar un deterioro del bosque que imposibilite la posibilidad de regenerarse adecuadamente.

Según un reciente estudio de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierras (ABT), la deforestación anual va a un ritmo de 180.000 hectáreas, y no a 300.000 como se estimaba. La información se desprende de la validación de procesos por desmontes y autorizaciones de desmontes históricos

REGIONES BOSCOSAS

Se estima que el 48% del total del territorio boliviano está cubierto por cuatro tipos de bosques que albergan las regiones chiquitana, amazónica, chaqueña y andina. Ayudan a la depuración del oxígeno, regulan los niveles hídricos, el clima, diversidad de especies vegetales y animales y son fuente de recursos para el hombre.

Pando alberga los bosques secos y húmedos tropicales, el norte de Santa Cruz, los húmedos y muy húmedos y la cadena montañosa de los Andes, alberga los prehúmedos de la región subtropical, según el estudio "La política forestal en la Amazonía andina. Estudios de caso: Bolivia, Ecuador y Perú" editado el 2010.

La región amazónica está ubicada al norte de Bolivia, entre los ríos Heath, Beni, Mamoré, San Miguel e Itonamas, desde el pie de los Andes hasta los ríos Abuná y Acre hacia el norte y se caracteriza por ser exhuberante, densa, siempre verde y heterogénea en especies, explica el documento Bolivia Forestal de la Cámara Forestal de Bolivia.

DATOS

- Las pérdidas de bosque en Bolivia, durante los 20 años precedentes, han afectado a todos los departamentos, pero principalmente a Santa Cruz, donde se concentra, en promedio, el 80 por ciento de la deforestación registrada en 20 años.

- De acuerdo al Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap), el promedio anual de deforestación en el territorio nacional es de 200.000 hectáreas, unas 100.000 menos de la cantidad que se consideraba como cifra oficial.

Video Piratas del ‘oro verde’ saquean el parque nacional Amboró

“Por aquí, cerca, anda una tigresa con sus crías”, dice don Pablo y su voz solo se mezcla con el bullicio de las aguas del río Mataracú. Es de noche y no debería escucharse otra cosa que el ruido de los animales y aves que habitan el parque Amboró, pero cuando el viento baja su intensidad se oye un ruido de motor en pleno corazón de la selva. Son los piratas del ‘oro verde’ entregados a la tarea ilegal de talar árboles maderables, explica el guía turístico de quien, por razones de seguridad, se protegerá la identidad.

“¡Uh! Es normal escuchar eso aquí y ver cómo se llevan, especialmente la mara”, asegura Pablo y, como para dar crédito a sus palabras, relata que en una oportunidad encontró a los madereros con ‘las manos en la masa’, pero no le fue bien; estaban armados y lo amenazaron con eliminarlo “si abría la boca”.

“Si las autoridades pusieran más control fuera distinto, pero el parque está abandonado a su suerte”, agrega con resignación. Por denuncias de este tipo es que EL DEBER se trasladó hasta el Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Amboró para verificar la tala ilegal de árboles maderables.

Y ahí estaban. Los que hace semanas atrás fueron gigantes y frondosos árboles quedaron reducidos a troncos y ramas secas. Eran tres en total, dos de mara y uno de tarara, a unos 15 minutos de camino, separado el uno del otro, pero muy cerca (un kilómetro) del campamento de guardaparques de Mataracú, en el municipio de San Carlos.

Cajetillas, bolsas de plásticos, bidones, botes de alcohol y hasta un flexómetro estaban esparcidos en el área donde acamparon los piratas del ‘oro verde’. “El daño ambiental que ocasiona esto es muy grave, estos árboles también son hospederos de otras especies, como las orquídeas. La contaminación por los residuos contamina los afluentes y afecta a los animales”, explica Román Vitrón, técnico de la unidad de Medioambiente del municipio de San Carlos.

Los árboles talados eran de entre 25 y 30 metros de altura, con un diámetro de 70 centímetros. Según su cálculo, tenían entre 150 y 200 años de vida. “Los madereros son mafias organizadas, con una persona que se encarga de contratar a motosierristas, acarreadores, informantes y transportistas hasta que la madera llega a los compradores”, señala Vitrón.

Eligen los tiempos de lluvia para transportar la madera desde el interior de la selva hasta donde puedan ingresar los camiones. Es un trabajo arduo porque no hay caminos, por lo que echan mano de los ríos.

El Amboró es una de las áreas protegidas más diversas de la región, tiene 1.600 especies de fauna registradas y unas 5.000 de flora, según el Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap). Pero ¿quién lo cuida? Este parque, que tiene un área de 442.500 hectáreas, que comparten los municipios de El Torno, Porongo, Buenavista, San Carlos, Yapacaní, Samaipata, Pampa Grande, Mairana y Comarapa, solo tiene 13 guardaparques asignados a su cuidado, de los cuales 11 salen a patrullar y dos realizan trabajos de oficina.

Estos 13 guardianes del Amboró no solo combaten el tráfico ilegal de madera, sino también la caza furtiva, extracción de áridos de los ríos y el narcotráfico.

Se hace lo que se puede

El Amboró, además de su riqueza en flora y fauna, es el principal captador del líquido natural, fuente de reposición de aguas subterráneas, protector de cuencas hidrográficas, regulador del clima y el que le proporciona a Santa Cruz el 35% del agua potable que consume, con todo ello, ¿por qué solo 13 personas están asignadas a su cuidado?

Esta preocupación se la trasladamos a Gabriel Alejandro Encinas, director del Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Amboró, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente y Aguas. Señaló que si bien no se tienen los recursos suficientes, “con lo que hay se pone el máximo esfuerzo” para preservar y conservar la biodiversidad.

Entre julio y agosto de este año el Sernap ha coordinado, dijo Encinas, con municipios y Policía más de siete operativos e incursiones en el parque. En Yapacaní, en este año, se decomisaron 5.000 pies tablar de mara.

Para conocer la cantidad de madera incautada en lo que va del año y personas procesadas por este delito, se pidió una entrevista a la Autoridad de Bosques y Tierras (ABT), pero no hubo respuesta a la solicitud.

El Sernap está coordinando con Yapacaní, San Carlos y Buenavista para que cada municipio destine recursos para el salario de dos guardaparques, respectivamente. Yapacaní hará realidad este acuerdo en septiembre, según el responsable de Medioambiente de Yapacaní, Rember Merlos. Serafino Cruz, alcalde de San Carlos, está trabajando en un proyecto con los pobladores, para que sean también custudios de la flora y fauna del parque.

El boliviano no conoce ni valora todo lo que tiene en casa

“Lo prohibido es apetecible”, con esta frase la bióloga Miriam Melgar, creadora de la agrupación Ecologistas del Amboró, que tiene 25 años de vida, grafica lo que pasa con esta área protegida de Bolivia.

Para ella, los que tienen gran interés en explorar este parque son los que quieren lucrar de él mediante lo ilícito y los turistas extranjeros, que se sienten atraídos por la gran variedad de flora y fauna que guarda el Amboró.



Esta bióloga, que ha dedicado más de dos lustros de su vida a recorrer el parque como guía turística, cree que los bolivianos no conocen toda la riqueza de esta área protegida y que debido a la falta de incentivo para la investigación no se han registrado todas sus especies. También da la voz de alerta sobre el peligro de extinción del oso jucumari y la paraba mutún copete de piedra, debido a la caza indiscriminada.

PARA SABER

1 El Parque Nacional Amboró fue creado en 1973 con el nombre de Reserva Natural Tcnl. Germán Busch.

2 En 1984 adquirió la categoría de parque nacional y en octubre de 1995, mediante decreto supremo, se definió su extensión de 442.500 hectáreas.

3 El Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Amboró está ubicado en Santa Cruz y abarca nueve municipios.

4 Cuenta con 136 especies de mamíferos, se destaca el oso jucumari, el jaguar y el oso bandera.

5 El Amboró tiene 208 especies de aves, lo que representa el 60% de las registradas en el país.

sábado, 23 de agosto de 2014

Un incendio en Vallegrande arrasa con 46 hectáreas

El incendio desatado el jueves por la noche en Vallegrande ya fue controlado. El fuego se originó porque un agricultor de la comunidad Chorrillos decidió quemar la maleza de su chaco para habilitar su tierra para la siembra, pero el fuego se descontroló y se extendió hasta una loma.

Según información preliminar, el fuego consumió 46 hectáreas en un área de topografía ondulada. Con este, son cuatro los incendios que han movilizado a los bomberos voluntarios forestales y a instructores de la Gobernación cruceña. El primero fue en los predios de Viru Viru; el segundo, en San Ignacio de Velasco; el tercero, en Samaipata y en Vallegrande, informó el director de Recursos Naturales (Direna) de la Gobernación, Eber Menacho.

Según los datos de la Gobernación, desde marzo hasta la fecha se han registrado 1.330 focos de calor, y solo este mes, 715. “Poco a poco los incendios se están incrementando, no es una cantidad alta con respecto a años anteriores, pero así sea un incendio pequeño, puede causar grandes daños ambientales”, manifestó.

Las regiones de las quemas
Menacho dijo que son seis regiones las que cada año concentran las quemas y los chaqueos, debido a la actividad ganadera y agrícola. Estas son Ángel Sandóval, Chiquitos, Velasco, Ñuflo de Chávez, Guarayos y Cordillera.

Reactivan plataforma

Por otra parte, el director de Recursos Naturales indicó que se ha reactivado la plataforma departamental para la mitigación y control de incendios. El objetivo de esta plataforma es validar un protocolo de acción en época de emergencia y una tarjeta que debe manejar todo bombero cuando va a controlar un incendio forestal .