Ecologia, Medio Ambiente Bolivia

lunes, 25 de agosto de 2014

Tres incendios en el Parque Tunari afectan 30 hectáreas de bosques

Tres incendios se registraron durante el fin de semana en el Parque Tunari provocando serios daños ambientales y afectando al menos 30 hectáreas de bosques. Los municipios de Sacaba y de Quillacollo movilizaron a su personal para controlar las llamas.

El grupo Bersa de la Policía trabajó arduamente de manera manual junto a otros voluntarios.

El responsable de la Unidad de Gestión de Riesgos de la Gobernación, Óscar Soriano, explicó que en el primer incendio, el sábado en el sector de la urbanización Bella Vista de Sacaba, ardieron entre 9 y 10 hectáreas. El segundo, el mismo día, fue en la comunidad de Bella Vista, en Quillacollo, donde ardieron 6 hectáreas.

Se avecina escasez de agua por deshielo de glaciares

En los próximos 30 años la provisión de agua potable disminuirá en un 40%, como consecuencia del derretimiento de los glaciares en las zonas de Tuni Condoriri y Huayna Potosí oeste, según un estudio del proyecto Glacier Retreat Impact Assessment and Nacional Policy Development (Grande), por sus siglas en inglés, que viene realizando esta investigación desde el 2010.

El proyecto Grande instaló equipos en los nevados de La Paz, con el objetivo de medir la cantidad de precipitaciones, temperatura ambiental, calidad, cantidad del agua, caudales, evaluación y medición de los ríos, componentes de sedimentación, entre otros. Los resultados, que fueron presentados el pasado miércoles, generarán proyectos para asegurar el suministro de agua potable a las ciudades de La Paz y El Alto.

Bajo esta premisa, en enero de 2010 los gobiernos de Bolivia y Japón firmaron un acuerdo para implementar un proyecto destinado a estudiar el impacto del cambio climático en los nevados andinos y diseñar una estrategia de manejo de los recursos hídricos en cinco años. El presupuesto destinado para este estudio fue de $us 3.8 millones.

“La iniciativa busca desarrollar modelos de cuencas de acuerdo al comportamiento del derretimiento del glacial y evaluar su influencia en las reservas de agua potable en la ciudad de La Paz y El Alto”, afirmó la coordinadora del proyecto Grande, Yuko Okamura.

LOS RESULTADOS

Los resultados fueron presentados por los investigadores japoneses del proyecto Grande a las instituciones involucradas: la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) y la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento, entre otros.

Makoto Okumura, de la Universidad Tohoku del Japón, fue el encargado de exponer los resultados. En su exposición señaló que los glaciares de Bolivia se están derritiendo como consecuencia del calentamiento global.

Señaló que el área metropolitana de La Paz superó los dos millones de habitantes y los glaciares corresponden una fuente importante para la provisión de agua potable. Sin embargo, dentro de las proyecciones, la población crecerá por lo que habrá más demanda del líquido, pero como los glaciares se van derritiendo la disponibilidad será menor. Es así que dentro de 30 años la superficie de los glaciares disminuirá al igual que el agua de esos glaciares.

FILTRACIÓN DEL

AGUA EN EL ALTO

El estudio de Grande identificó dos problemas para la provisión de agua en la ciudad de El Alto, el primero se debe a la antigüedad de las cañerías que provocan la filtración del agua.

Otro inconveniente es la presión con la que sale el agua que ocasiona pérdida de líquido. “Cuando se baja la presión disminuye el agua, pero si se arregla la presión sólo en algunas zonas se correrá el riesgo de perder agua”, afirmó Okumura.

LOS GLACIARES

Debido al calentamiento global, Okumura considera que dentro de 30 años la superficie de los glaciares disminuirá en superficie entre un 25 a 45%.

El investigador del Instituto de Hidráulica e Hidrología de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Edson Ramírez, señaló que desde los años 80 hasta la actualidad se ha perdido el 40% de la superficie de los glaciares que hay en Bolivia aunque no precisó la extensión que actualmente tienen los glaciares.

Bolivia tiene cuatro glaciares, estos son: Apolobamba, Real, Tres Cruces y Occidental.

“En el caso del glaciar de Tuni, va haber una gran cantidad de superficie perdida en los siguientes años, es por eso que la cantidad que va venir alimentada de este glaciar registraría valores mínimos”, aseguró Okumura.

EL AGUA DISPONIBLE

El agua que se podría contar dentro de los siguientes 30 años disminuirá en un 11% y hasta podría aumentar en un 15%, ya que el aporte de agua no sólo es generado por los glaciares, sino también por las temporadas de lluvia, indicó el expositor.

En el peor de los casos, señaló Okumura, es que haya menos glaciares y menos lluvias.

POLÍTICAS

Frente a esta situación, el Gobierno viene ejecutando diferentes políticas para solucionar un posible desabastecimiento de agua en las ciudades de La Paz y El Alto tomando en cuenta el crecimiento de la población. Una de esas medidas es la investigación de Grande para conocer la situación de la disponibilidad de líquido.

domingo, 24 de agosto de 2014

Cimar advierte que bosques bolivianos certificados disminuyeron en 50%

Bolivia dejó el liderazgo en la certificación de los bosques naturales tropicales porque disminuyó en 50 por ciento la superficie de hectáreas (ha) certificadas, debido a conflictos sociales, ocupaciones, la agricultura migratoria y mecanizada, así como la ganadería de reemplazo, afirmó el director del Centro de Investigación y Manejo de Recursos Naturales Renovables (Cimar), Lincoln Quevedo.

“Bolivia fue líder mundial en certificación de bosques cuando llegamos a tener más de 2 millones de hectáreas de bosques tropicales certificados bajo el sistema FSC (por sus siglas en inglés en alusión al organismo Forest Stewarship Council). Desafortunadamente, fue disminuyendo y ahora tenemos alrededor de 1 millón de hectáreas, es decir se perdió el 50 por ciento”, dijo.

De acuerdo al reporte de la Liga de Defensa del Medio Ambiente (Lidema), de la cual Cimar es entidad miembro, y a la cual tuvo acceso el Programa de Investigación Estratégica en Bolivia, los productos de origen forestal (madera, muebles, frutos, etc.) certificados garantizan al consumidor que lo que compra proviene de bosques manejados sosteniblemente y, de esta manera, ayudan a combatir la tala ilegal y a fomentar las principales funciones de los recursos forestales, como la contribución al mantenimiento de numerosos ecosistemas y a la diversidad biológica; así como el sustento económico de poblaciones rurales e indígenas, entre otros.

Entre las causas, que cita Quevedo, como las principales para la disminución de bosques certificados se encuentran la desmotivación por las invasiones territoriales de campesinos, colonos y piratas, que hicieron insostenible el manejo forestal de largo plazo.

Para el Director de Cimar, la disminución de la certificación forestal es preocupante, por esa razón plantea que se trabaje para favorecer nuevamente la certificación y el manejo forestal. "El manejo forestal también enfrenta varios factores negativos, como la agricultura migratoria y mecanizada y la ganadería que provocan la tala de los bosques para tener mayor expansión. Se estima que 300 mil hectáreas al año en Bolivia son deforestadas por estas dos causas", señala.

El chaqueo para nuevas siembras y la quema de pastizales están entre los mayores responsables, debido a la expansión y descontrol de los incendios forestales. Esto sucede, dice Quevedo, porque las quemas se hacen sin aplicar medidas para controlar el fuego, que arrasa a miles de hectáreas de bosques y puede provocar un deterioro del bosque que imposibilite la posibilidad de regenerarse adecuadamente.

Según un reciente estudio de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierras (ABT), la deforestación anual va a un ritmo de 180.000 hectáreas, y no a 300.000 como se estimaba. La información se desprende de la validación de procesos por desmontes y autorizaciones de desmontes históricos

REGIONES BOSCOSAS

Se estima que el 48% del total del territorio boliviano está cubierto por cuatro tipos de bosques que albergan las regiones chiquitana, amazónica, chaqueña y andina. Ayudan a la depuración del oxígeno, regulan los niveles hídricos, el clima, diversidad de especies vegetales y animales y son fuente de recursos para el hombre.

Pando alberga los bosques secos y húmedos tropicales, el norte de Santa Cruz, los húmedos y muy húmedos y la cadena montañosa de los Andes, alberga los prehúmedos de la región subtropical, según el estudio "La política forestal en la Amazonía andina. Estudios de caso: Bolivia, Ecuador y Perú" editado el 2010.

La región amazónica está ubicada al norte de Bolivia, entre los ríos Heath, Beni, Mamoré, San Miguel e Itonamas, desde el pie de los Andes hasta los ríos Abuná y Acre hacia el norte y se caracteriza por ser exhuberante, densa, siempre verde y heterogénea en especies, explica el documento Bolivia Forestal de la Cámara Forestal de Bolivia.

DATOS

- Las pérdidas de bosque en Bolivia, durante los 20 años precedentes, han afectado a todos los departamentos, pero principalmente a Santa Cruz, donde se concentra, en promedio, el 80 por ciento de la deforestación registrada en 20 años.

- De acuerdo al Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap), el promedio anual de deforestación en el territorio nacional es de 200.000 hectáreas, unas 100.000 menos de la cantidad que se consideraba como cifra oficial.

Video Piratas del ‘oro verde’ saquean el parque nacional Amboró

“Por aquí, cerca, anda una tigresa con sus crías”, dice don Pablo y su voz solo se mezcla con el bullicio de las aguas del río Mataracú. Es de noche y no debería escucharse otra cosa que el ruido de los animales y aves que habitan el parque Amboró, pero cuando el viento baja su intensidad se oye un ruido de motor en pleno corazón de la selva. Son los piratas del ‘oro verde’ entregados a la tarea ilegal de talar árboles maderables, explica el guía turístico de quien, por razones de seguridad, se protegerá la identidad.

“¡Uh! Es normal escuchar eso aquí y ver cómo se llevan, especialmente la mara”, asegura Pablo y, como para dar crédito a sus palabras, relata que en una oportunidad encontró a los madereros con ‘las manos en la masa’, pero no le fue bien; estaban armados y lo amenazaron con eliminarlo “si abría la boca”.

“Si las autoridades pusieran más control fuera distinto, pero el parque está abandonado a su suerte”, agrega con resignación. Por denuncias de este tipo es que EL DEBER se trasladó hasta el Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Amboró para verificar la tala ilegal de árboles maderables.

Y ahí estaban. Los que hace semanas atrás fueron gigantes y frondosos árboles quedaron reducidos a troncos y ramas secas. Eran tres en total, dos de mara y uno de tarara, a unos 15 minutos de camino, separado el uno del otro, pero muy cerca (un kilómetro) del campamento de guardaparques de Mataracú, en el municipio de San Carlos.

Cajetillas, bolsas de plásticos, bidones, botes de alcohol y hasta un flexómetro estaban esparcidos en el área donde acamparon los piratas del ‘oro verde’. “El daño ambiental que ocasiona esto es muy grave, estos árboles también son hospederos de otras especies, como las orquídeas. La contaminación por los residuos contamina los afluentes y afecta a los animales”, explica Román Vitrón, técnico de la unidad de Medioambiente del municipio de San Carlos.

Los árboles talados eran de entre 25 y 30 metros de altura, con un diámetro de 70 centímetros. Según su cálculo, tenían entre 150 y 200 años de vida. “Los madereros son mafias organizadas, con una persona que se encarga de contratar a motosierristas, acarreadores, informantes y transportistas hasta que la madera llega a los compradores”, señala Vitrón.

Eligen los tiempos de lluvia para transportar la madera desde el interior de la selva hasta donde puedan ingresar los camiones. Es un trabajo arduo porque no hay caminos, por lo que echan mano de los ríos.

El Amboró es una de las áreas protegidas más diversas de la región, tiene 1.600 especies de fauna registradas y unas 5.000 de flora, según el Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap). Pero ¿quién lo cuida? Este parque, que tiene un área de 442.500 hectáreas, que comparten los municipios de El Torno, Porongo, Buenavista, San Carlos, Yapacaní, Samaipata, Pampa Grande, Mairana y Comarapa, solo tiene 13 guardaparques asignados a su cuidado, de los cuales 11 salen a patrullar y dos realizan trabajos de oficina.

Estos 13 guardianes del Amboró no solo combaten el tráfico ilegal de madera, sino también la caza furtiva, extracción de áridos de los ríos y el narcotráfico.

Se hace lo que se puede

El Amboró, además de su riqueza en flora y fauna, es el principal captador del líquido natural, fuente de reposición de aguas subterráneas, protector de cuencas hidrográficas, regulador del clima y el que le proporciona a Santa Cruz el 35% del agua potable que consume, con todo ello, ¿por qué solo 13 personas están asignadas a su cuidado?

Esta preocupación se la trasladamos a Gabriel Alejandro Encinas, director del Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Amboró, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente y Aguas. Señaló que si bien no se tienen los recursos suficientes, “con lo que hay se pone el máximo esfuerzo” para preservar y conservar la biodiversidad.

Entre julio y agosto de este año el Sernap ha coordinado, dijo Encinas, con municipios y Policía más de siete operativos e incursiones en el parque. En Yapacaní, en este año, se decomisaron 5.000 pies tablar de mara.

Para conocer la cantidad de madera incautada en lo que va del año y personas procesadas por este delito, se pidió una entrevista a la Autoridad de Bosques y Tierras (ABT), pero no hubo respuesta a la solicitud.

El Sernap está coordinando con Yapacaní, San Carlos y Buenavista para que cada municipio destine recursos para el salario de dos guardaparques, respectivamente. Yapacaní hará realidad este acuerdo en septiembre, según el responsable de Medioambiente de Yapacaní, Rember Merlos. Serafino Cruz, alcalde de San Carlos, está trabajando en un proyecto con los pobladores, para que sean también custudios de la flora y fauna del parque.

El boliviano no conoce ni valora todo lo que tiene en casa

“Lo prohibido es apetecible”, con esta frase la bióloga Miriam Melgar, creadora de la agrupación Ecologistas del Amboró, que tiene 25 años de vida, grafica lo que pasa con esta área protegida de Bolivia.

Para ella, los que tienen gran interés en explorar este parque son los que quieren lucrar de él mediante lo ilícito y los turistas extranjeros, que se sienten atraídos por la gran variedad de flora y fauna que guarda el Amboró.



Esta bióloga, que ha dedicado más de dos lustros de su vida a recorrer el parque como guía turística, cree que los bolivianos no conocen toda la riqueza de esta área protegida y que debido a la falta de incentivo para la investigación no se han registrado todas sus especies. También da la voz de alerta sobre el peligro de extinción del oso jucumari y la paraba mutún copete de piedra, debido a la caza indiscriminada.

PARA SABER

1 El Parque Nacional Amboró fue creado en 1973 con el nombre de Reserva Natural Tcnl. Germán Busch.

2 En 1984 adquirió la categoría de parque nacional y en octubre de 1995, mediante decreto supremo, se definió su extensión de 442.500 hectáreas.

3 El Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Amboró está ubicado en Santa Cruz y abarca nueve municipios.

4 Cuenta con 136 especies de mamíferos, se destaca el oso jucumari, el jaguar y el oso bandera.

5 El Amboró tiene 208 especies de aves, lo que representa el 60% de las registradas en el país.

sábado, 23 de agosto de 2014

Un incendio en Vallegrande arrasa con 46 hectáreas

El incendio desatado el jueves por la noche en Vallegrande ya fue controlado. El fuego se originó porque un agricultor de la comunidad Chorrillos decidió quemar la maleza de su chaco para habilitar su tierra para la siembra, pero el fuego se descontroló y se extendió hasta una loma.

Según información preliminar, el fuego consumió 46 hectáreas en un área de topografía ondulada. Con este, son cuatro los incendios que han movilizado a los bomberos voluntarios forestales y a instructores de la Gobernación cruceña. El primero fue en los predios de Viru Viru; el segundo, en San Ignacio de Velasco; el tercero, en Samaipata y en Vallegrande, informó el director de Recursos Naturales (Direna) de la Gobernación, Eber Menacho.

Según los datos de la Gobernación, desde marzo hasta la fecha se han registrado 1.330 focos de calor, y solo este mes, 715. “Poco a poco los incendios se están incrementando, no es una cantidad alta con respecto a años anteriores, pero así sea un incendio pequeño, puede causar grandes daños ambientales”, manifestó.

Las regiones de las quemas
Menacho dijo que son seis regiones las que cada año concentran las quemas y los chaqueos, debido a la actividad ganadera y agrícola. Estas son Ángel Sandóval, Chiquitos, Velasco, Ñuflo de Chávez, Guarayos y Cordillera.

Reactivan plataforma

Por otra parte, el director de Recursos Naturales indicó que se ha reactivado la plataforma departamental para la mitigación y control de incendios. El objetivo de esta plataforma es validar un protocolo de acción en época de emergencia y una tarjeta que debe manejar todo bombero cuando va a controlar un incendio forestal .

jueves, 21 de agosto de 2014

El satélite Cryosat muestra que la Antártida pierde 500 kilómetros cúbicos de hielo cada año

Las observaciones del satélite Cryosat en los últimos tres años muestran que la Antártida y Groenlandia pierden 500 kilómetros cúbicos de hielo cada año, un récord en las dos décadas en las que se llevan efectuando este tipo de mediciones, informó la Agencia Espacial Europea (ESA).

Los datos, recogidos por el satélite Cryosat entre enero de 2011 y enero de 2014, revelan que sólo Groenlandia ve su manto de hielo reducirse unos 375 kilómetros cúbicos de hielo al año, indicó la ESA en un comunicado.

"Los nuevos mapas de elevación son fotografías del estado actual de las capas de hielo", señaló Veit Helm, investigador principal del estudio llevado a cabo por el Centro Oceanográfico Helmholtz de Kiel (Alemania) y por el Instituto Alfred Wegener y publicado en la revista científica "The Cryosphere".

El experto precisó que las nuevas mediciones "cubren cerca de 16 millones de kilómetros cuadrados" respecto a modelos anteriores, es decir, el equivalente a la superficie de España.

"Es importante evaluar cómo está cambiando la superficie elevada y el grosor del hielo en Groenlandia y la Antártida para comprender cómo contribuyen al aumento del nivel del mar", añadió la ESA.

"Los investigadores dicen que la contribución de las capas de hielo a la elevación del nivel del mar se ha duplicado desde 2009", según la ESA.

Las capas de hielo ganan masa a través de las nevadas y la pierden al derretirse y a través de los glaciares, que descargan parte de esa agua en el interior del océano.

"El manto occidental de la Antártida y la península de la Antártida, muy al oeste, está perdiendo volumen rápidamente. Sin embargo, la parte oriental de la Antártida está ganando volumen, aunque a una tasa moderada que no compensa las pérdidas de las otras partes del continente", resumió Angelika Humbert, otra de las autoras de la investigación.

Otro reciente estudio del Instituto Potsdam de Investigación de los Impactos del Cambio Climático publicado por la revista científica "Earth System Dynamics" mostraba que la contribución del deshielo de la Antártida a la subida del nivel del mar a finales de siglo podría ser más del doble de lo que se pensaba y alcanzar los 37 centímetros.

Sumado al resto de factores, causarían un aumento de 1,2 metros y pondrían en riesgo al 70 por ciento de la población mundial.

El satélite Cryosat, lanzado en 2010, está equipado con un altímetro que puede medir con precisión la variación de altura de la superficie de hielo, lo que permite a los científicos ver la evolución con una exactitud sin precedentes.

En Beni se concentran las quemas

En lo que va del año, el departamento de Beni registra el mayor número de quemas del país, según el reporte de la Autoridad de Bosques y Tierra (ABT). Desde enero hasta la fecha suman 3.448 los focos de calor; le sigue Santa Cruz, con 1.671, que aunque tiene un número menor, los focos han empezado a subir.
Solo en dos días (18 y 19 de agosto), la ABT registró 285 focos de calor en todo el país.

Beni no solo reporta más quemas, sino que se ha convertido en la región con el mayor nivel de riesgo de incendios forestales, debido a las variables del nivel de humedad, la dirección de los vientos, las temperaturas máximas alcanzadas y la concentración de monte seco.

Según datos de la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN), Beni tiene el 65% de riesgo de incendios forestales, Santa Cruz, el 33% y Pando, un 27%.

En Santa Cruz pasan los 500
El departamento de Santa Cruz registra 569 focos de calor en lo que va de agosto y el acumulado de marzo a la fecha es de 1.184 puntos de calor, según datos del Sistema de
Alerta Temprana (Satif).

Manlio Roca, secretario de Medio Ambiente de la Gobernación, informó de que las provincias más afectadas son Cordillera (Charagua) y Guarayos (El Puente).

Roca advirtió de que al haberse prolongado la época de lluvias se ha retrasado el periodo de quemas, por lo que considera que entre los días que resta de agosto hasta octubre se concentrarán los chaqueos y las quemas, lo que significa un mayor nivel de riesgo de incendios.

“Hemos tenido inundaciones y eso ha provocado acumulación de vegetación que ahora está seca, formando una especie de colchón y que puede resultar peligroso, pues actuará como combustible ante una quema descontrolada”, aseguró.

No obstante, Roca cree que el trabajo de prevención desarrollado con las comunidades en las diferentes provincias, a través de talleres, la dotación de herramientas y la formación de unos 7.000 bomberos voluntarios, permitirá evitar los incendios.

Dos emergencias atendidas
Hasta ahora solo se han atendido dos emergencias. La primera fue el 6 de agosto cuando se produjo un incendio forestal en el kilómetro 18 de la carretera Abapó- Camiri y que fue controlado. El hecho se produjo en los terrenos de la empresa Avícola Sofía, dejando un saldo de cinco hectáreas quemadas. La otra emergencia fue el incendio de pastizales registrado en los predios del aeropuerto Viru Viru, sobre la avenida G-77. Se quemó una hectárea de terreno y no se lamentaron daños materiales ni personales. Por las quemas, el humo cada vez más está contaminando los ambientes de Santa Cruz y Beni