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lunes, 10 de diciembre de 2018

Deforestación se ampliará en el país por uso de etanol

En los últimos años, la deforestación en la región se incrementó y Bolivia no fue la excepción, debido a la ampliación de la frontera agrícola, y ahora con el uso de etanol, los cañaverales aumentarán, según el director de Probioma en su exposición La Política de biocombustibles en el país: efectos y tendencias, en el marco del Foro debate, políticas de globalización en América Latina y Bolivia.

En los datos que muestra Crespo se observa una disminución de bosques. Con la promulgación de la Ley 1098, Ley de Activos de Origen Vegetal, conocida como la "Ley de etanol", se da paso al ingreso de Bolivia a la era de los agrocombustibles.

La ley sostiene que se tienen que mejorar los rendimientos de la caña, lo cual requiere mayores inversiones en investigación, es decir, la norma tampoco prevé de dónde saldrán esos recursos, señala el director de Probioma.

Además, indica que esa clase de mejoras en variedades es de largo plazo, los resultados se pueden obtener entre 7 a 10 años. En este sentido, “la ampliación de la frontera agrícola es inevitable”, sentenció.

DEFORESTACIÓN

Señala que en Bolivia la deforestación de los agronegocios pone en riesgo la producción sostenible de alimentos, los agrocombustibles son para el agronegocio, y alerta que en los últimos años la superficie de bosques disminuyó.

Sostuvo que en la cumbre de Rio+20 se discutió en torno al concepto de una gran transformación tecnológica verde que dará lugar a la una gran transformación tecnológica verde que dará lugar a la economía verde, como punto central para la supervivencia del planeta.

"La idea consiste en sustituir la matriz energética del petróleo y otras energías fósiles, con la explotación de biomasa y otras energías fósiles, con la explotación de biomasa (cultivos alimenticios, textiles de fibras, pastos, residuos forestales, aceites vegetales, algas, etc.)", explicó en su exposición.

lunes, 24 de septiembre de 2018

Ley del Etanol afectará Amazonia y Chiquitanía

La fundación Productividad Biósfera Medio Ambiente (Probioma) alertó que la “era del etanol”, sacramentada con la nueva ley, será desastrosa para la Amazonía y la Chiquitanía. Ambas macroregiones se verán afectadas en sus bosques, fuentes de agua y biodiversidad. Se teme que los cultivos de alimentos queden relegados frente a la demanda de agrocombustibles.

La investigadora de Probioma, Sara Crespo, dijo que la Ley del Etanol vulnera el derecho de los pueblos indígenas que rechazaron el modelo de los agrocombustibles; amplía la frontera agrícola para la producción de agrocombustibles y no para alimentos, sin medir ninguna consecuencia, y emplea agrotóxicos que envenenan el aire, fuentes de agua y suelos, entre otras consecuencias.

“Todo lo que se plantea el etanol es destruir la Amazonía, destruir los bosques afectando fuentes de agua y biodiversidad (…). Una posición institucional que tenemos como Probioma y no nos cansamos de decir desde hace 20 años que nuestra principal fuente de riqueza es nuestra biodiversidad”, afirmó a ANF.

Destacó que Bolivia es único en su biodiversidad y no está en condiciones de competir con productores de soya como Brasil y Argentina, entre otras cosas, porque no se cuenta con puertos bolivianos. “Pero no está siendo utilizada ni investigada en beneficio del Estado”, sostuvo.

GOBIERNO

Desde el Gobierno se dijo que la producción de combustibles verdes ahorrará al Estado 20% de las importaciones de gasolina (20 millones de dólares anuales ), y que la incorporación del bioetanol 91 en reemplazo del Ron 91 no requerirá importar aditivos.

Se anunció, además, que para este año, el sector cañero y agroindustrial le entregará a YPFB 80 millones de litros de alcohol para la producción de Bioetanol 91.

FRONTERA AGRÍCOLA

En su calidad de investigadora explicó que su principal área de trabajo es la Chiquitanía y el Pantanal y que la ampliación de la frontera agrícola para agrocombustibles está en dirección a la Chiquitanía, desde San José hasta Roboré y desde San Ignacio y Guarayos.

“La ampliación implica deforestación que afecta a las fuentes de agua. No solo que no tenemos alimentos disponibles, sino que las comunidades están sintiendo que sus fuentes de agua van disminuyendo cada año, que es un tema que no se visibiliza”, señaló.

En cuanto a la azucarera estatal San Buenaventura que produce su mínima capacidad, y que para lograr aumentar su producción requiere seguir deforestando la Amazonía, dijo que la presión por cambiar la vocación productiva de la región tendrá serias consecuencias sociales y ambientales. Las nuevas asociaciones que se están conformando al calor del boom de los combustibles verdes, incluso hablan de ingresar a la selva virgen para plantar caña.

EL MODELO “CRUCEÑO”

Al referirse al modelo de producción cruceño, que en realidad es el modelo de agronegocio, “adoptado como una bandera del oriente”, la investigadora Sara Crespo dijo que va asociado a una gran cantidad de agrotóxicos que están contaminando aguas y suelo.

“Ya salió en el censo agropecuario que muestra que casi el 70% de las comunidades están contaminadas por los agrotóxicos, ese dato es preocupante y debería llamar la atención de las autoridades hacer análisis de calidad de agua lo cual no se ha hecho”, cuestionó.

Ante las observaciones que se hicieron desde Probioma al plan gubernamental en torno a los agrocombustibles, dijo que los cañeros salieron a decir que sólo estaban usando “un pedacito” de la superficie destinada al alcohol etanol,y que ahora recién destinarán el área destinada tradicionalmente.

“Ahí hay dos temas: existe un área destinada a la producción de caña en el norte cruceño donde están ingenios azucareros que fueron un motor importante en la economía cruceña. Dicen que están ocupando 150 mil hectáreas y que quieren ampliar hasta 350 mil hectáreas, incluso las autoridades han dicho que hasta el infinito y más allá”, apuntó.

TIEMPOS DE PRODUCCIÓN

La investigadora Sara Crespo observó también que en el área tradicional cañera está la soya, y los agroindustriales tampoco dijeron que sustituirán la soya por la caña. Mientras la soya tiene una a dos campañas anuales, la caña tiene un proceso de tres a cinco años para su producción.

“Entonces ¿van a estar sin producir la soya cinco años?, no es así. Lo que se ha visto es que según varían los precios de la caña y la soya lo que en un principio sucedía, que cuando el precio de la soya era muy amplio la zona tradicionalmente cañera se llenó de soya y la caña fue como punta de lanza para abrir nueva frontera agrícola. No podemos creer que se va a sustituir el uno por el otro, ni que se van a intercalar, eso no es verdad”, aseguró.

Advirtió además que no solo será la caña empleada, también el sorgo y el maíz, como materia prima para la producción del bioetanol y el transgénico.

viernes, 21 de septiembre de 2018

Video Cuál es el Impacto Ambiental del ETANOL? ahora que se lo usara en los combustibles?

lunes, 10 de septiembre de 2018

Producción de bioetanol tendrá alto costo ambiental

El miembro del Comité de Ciencia y Tecnología, Miguel Ángel Crespo, sostuvo que la producción de etanol implicará un alto costo medioambiental en el departamento de Santa Cruz, puesto que los productores prevén deforestar 320.000 hectáreas de cultivos de caña hasta 2025. El Gobierno prevé un ahorro de 1.700 millones de bolivianos por el consumo del Gas Natural Vehicular GNV y bioetanol en 2018 como resultado del cambio de la matriz energética.

“En lo que respecta al impacto en la subvención por el cambio de la matriz energética, en 2017 tuvimos un ahorro de Bs 908 millones. Si sumamos los proyectos de GNV y Etanol este año tendremos un aproximado de Bs 1.700 millones” afirmó el ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez.

miércoles, 25 de abril de 2018

Producción de biocombustibles en Bolivia Existen posiciones contradictorias sobre efectos medioambientales

La producción de etanol y biodiésel no conlleva necesariamente la ampliación de la frontera agrícola, sino aumentar la productividad de la superficie, tal como lo hizo Brasil, una vez que ingresó al club de los países que incursionaron en este campo –dijo Miguel Dabdoub– experto de nacionalidad boliviana, que trabaja en Brasil.

Sin embargo, el presidente de la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz, Luis Fernando Barbery, sostuvo, el pasado 8 de marzo, en Santa Cruz, que el proyecto privado de producción de etanol requerirá la ampliación de los cultivos de caña de azúcar en más de 320.000 hectáreas de las 145.000 existentes al presente.

De acuerdo con activistas medioambientales, la puesta en marcha del primer proyecto en el país para la producción de biocombustibles, apunta a ampliar la frontera agrícola e incursionar en grandes extensiones que serán sometidas a elevada deforestación.

DEFORESTACIÓN

Santa Cruz es la región que tiene los más altos índices de deforestación en Bolivia y si se aceleran estos proyectos, incluso podría ponerse en riesgo el futuro abastecimiento de agua.

Los empresarios han solicitado aumentar la frontera agrícola para incrementar la producción de soya, también plantearon al Gobierno la necesidad de contar con semillas modificadas para competir en el mercado internacional en los sectores de oleaginosas, caña de azúcar, algodón y maíz.

La apertura del Gobierno a la producción de biocombustibles abrió un debate a nivel nacional, según señalaron varios grupos de ambientalistas que ven riesgos emergentes de la deforestación.

Sin embargo, Dabdoub afirmó que se puede aumentar la productividad, producir más cantidad de alimentos. En el caso del etanol los cultivos podrían realizarse en misma área de superficie de cultivo, es cuestión de utilizar tecnologías. Santa Cruz destina a la plantación de caña alrededor de 145.000 hectáreas actualmente, según cifras del sector cañero.

El uso de la tierra está condicionado al manejo de acuerdo con la eficiencia de los modelos productivos de las tecnologías que aplican los productores, ya que en Brasil incrementaron su producción sin aumentar considerablemente su frontera agrícola, reflexionó Dabdoub.

Además aseguró que el uso de biocombustibles reduce la emisión de gases de efecto invernadero; y la rotación de cultivos también ayuda a la producción sostenible de alimentos y materia prima para el etanol. “Tenemos mucho por camino por andar”, afirmó.

INVERSIONES

En referencia al proyecto etanol el gerente General del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, sostuvo que los empresarios se comprometieron a invertir 1.000 millones de dólares para aumentar la producción de caña de azúcar; además ya se invirtió 5 millones de dólares en la producción de bioetanol a partir del sorgo. La primera planta de cinco entrará en operación en junio.

Asimismo señaló que se proyecta inversión de 600 millones de dólares de la agroindustria cruceña para ampliar la capacidad de los ingenios y de sus respectivas plantas de deshidratación de alcohol y los sistemas de almacenamiento.

Recordó que la incursión de Bolivia en los biocombustibles reducirá la subvención y erogaciones de recursos en la compra de combustibles fósiles, como el diésel.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Elaboran biodiesel y jabón con aceite usado



La Unidad de Medio Ambiente y Recursos Naturales, del Municipio de Bermejo, gestionó la visita de Walter Aramayo quien brindó un seminario taller sobre la obtención de biodiesel y jabón a partir del reciclado de aceite de cocina y aceite vegetal usado,

lo cual permitirá reducir y mitigar daños ambientales.
Aramayo, representante de la organización Capacitación y Aplicabilidad de las Energías Renovables (OCAER), definió la energía renovable como una alternativa que se debe tomar en cuenta para optimizar el uso de recursos naturales, en armonía con la naturaleza y el medio ambiente.
El disertante transmitió conocimientos, experiencias y prácticas en otros lugares del mundo y en Bolivia, referente a la obtención de biodiesel a partir del aceite vegetal o aceite de cocina ya utilizado, el cual puede tener una mejor disposición final, se lo puede mezclar con diésel o gasolina para obtener energía renovable, carburantes sin contaminantes.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Biocombustibles: Parecían una buena idea

En las últimas décadas del siglo XX, cuando se descubrió el agujero en la capa de ozono, sus implicaciones y las causas de la destrucción de ese manto que protege a la tierra de los peligrosos rayos ultravioleta que irradia el sol, los científicos comenzaron a preocuparse por el medio ambiente y su bienestar.

Gracias a los estudios realizados se descubrió que la principal causa de la destrucción de la capa de ozono, era el consumo de combustibles fósiles, que por el incremento del parque automotor en las capitales del mundo era cada vez mayor.

Los científicos comenzaron a investigar alternativas para dejar de lado los combustibles fósiles y poder mover tanto vehículos motorizados como otras maquinarias.

Una de las alternativas descubierta fueron los combustibles de origen biológico, es decir, aquellos obtenidos de restos orgánicos, por lo que es un combustible de origen renovable y reduce considerablemente las emisiones de dióxido de carbono, que destruye la capa de ozono.

El biodiesel se obtiene de la grasa animal o aceites vegetales. El bioetanol, conocido también como etano de biomasa es un alcohol obtenido del maíz, sorgo, caña de azúcar o remolacha. El biogás, resulta de la fermentación de los desechos orgánicos. La biomasa se genera a partir de la madera o incluso de los excrementos secos.

Al principio pareció una buena idea acudir a los biocombustibles porque ayudaban a disminuir la contaminación ambiental y la emisión de gases de efecto invernadero, que causan, además de la destrucción de la capa de ozono, desequilibrios climáticos y fenómenos como el calentamiento global del planeta.

Más adelante se concluyó en que el uso de los biocombustibles no eran una solución sostenible porque amenazaba la seguridad alimentaria de las personas, pues aparte de haber una mala distribución de los alimentos, ya que hay lugares en que se sufre de hambruna, se comenzaría el uso masivo de los biocombustibles sin prever que también son la base de la alimentación.

Quizás la única manera de lograr un equilibrio entre menguar la contaminación ambiental, sin amenazar la seguridad alimentaria de las personas, sería la mesura, no producir en exceso por el simple hecho de obtener ganancias, sino pensando en la supervivencia de los seres vivos del mundo.

lunes, 18 de junio de 2012

« Las prácticas sostenibles y éticas serán un requisito indispensable»

Cristiane de Moraes es la representante de la Unión para el Biocomercio Ético (UEBT) para América Latina, institución internacional que promueve prácticas de conservación de la biodiversidad a través de un comercio equitativo y que permite a sus asociados la asesoría de expertos y otros beneficios. De Moraes estuvo días atrás en Santa Cruz para dar un taller a empresas bolivianas acerca del tema. EXTRA conversó con ella para conocer detalles de lo que es la UEBT.


- ¿Cuál es la misión de la Unión para el Biocomercio Ético ?
- La UEBT es una institución sin fines de lucro que trabaja con empresas que se comprometen a aplicar prácticas que promuevan la conservación de la biodiversidad. Es decir, que impulsan el uso sostenible de ingredientes naturales, la repartición justa de los beneficios de los actores involucrados en la cadena de abastecimiento de sus productos, pero además que colaboran en el desarrollo de las comunidades con las que trabajan para su de- sarrollo y preservan la ecología de la región.


Entonces, nuestra tarea es ver y verificar si la cadena de abastecimientos de nuestros asociados es realizada siguiendo estos criterios de aprovisionamiento con respeto. La verdad es que ya muchas empresas lo están haciendo de manera correcta, pero no saben cómo transmitirlos a la sociedad ni a los que participan de esa cadena productiva, entonces nosotros los ayudamos también en ese aspecto.


- ¿Qué beneficios trae afiliarse a la UEBT?
- Desde hace cuatro años encuestamos a 8.000 personas en ocho países para conocer la percepción que la gente tiene acerca del tema. Lo hemos llamado Barómetro de Biodiversidad. Cada año que pasa vemos que crece el interés por el tema. Los últimos datos indicaron que el 63% de la gente está concienciada acerca de la biodiversidad y tiene interés en conocer el origen de los materiales que usa a diario; esa sensibilización del consumidor va en aumento y con el tiempo será un requisito indispensable para las marcas y proveedores la adopción de prácticas sostenibles y éticas. Entonces, la membrecía de la UEBT garantiza a los consumidores y a los inversores de que se está realizando un uso sostenible y ético de la biodiversidad.


-¿En qué casos no se hace un biocomercio justo?
- Por ejemplo, cuando no se establecen los precios ecuánimes. Hay que tomar en cuenta que dentro de esa cadena de abastecimiento tenemos varias empresas o un proveedor que es muchas veces una mancomunidad, una cooperativa que tiene que tener sus derechos respetados, con precios equitativos entre las partes y que a veces no se cumplen. Nosotros velamos para que haya respeto de los actores que están involucrados en el biocomercio.


-¿Cuál es la situación actual del biocomercio en nuestra región?
-Los países de Latinoamérica, especialmente los de la zona de la Amazonia, son bastante requeridos por las empresas orientadas al biocomercio, porque tienen mucha diversidad biológica, muchas especies y pueden generar ingredientes innovadores, como ocurre en el campo de las empresas de belleza. Entre esos países Brasil es el que más se destaca, pero países como Bolivia y Perú también lo pueden hacer. No solo por el interés que tienen esas empresas en que les suministren ingredientes para sus productos, sino porque son países que tienen tradición en el uso de ingredientes naturales.

-¿Cómo evaluaría la situación de las empresas de biocomercio en Bolivia?
-No es un tema nuevo en Bolivia, porque la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN) está trabajando en este campo con diversos emprendimientos desde 2005, pero ahora creo que las propuestas están más maduras y hay varias empresas que están interesadas en tener la membrecía de la UEBT. Estamos viendo la oportunidad de hacerlo con esas empresas.

-¿Qué cosas debe tomar en cuenta una empresa para tener un aprovisionamiento con respeto?
-Lo que necesita la empresa es primero entender que existe un consumidor que está interesado en comprar ingredientes naturales. Si se mira el barómetro de biodiversidad que realizamos, los datos indican que al consumidor le importan los ingredientes naturales. Un 85% los busca, por ejemplo en los cosméticos y también les interesa su procedencia.

Un 69% presta atención al lugar de donde provienen los productos. Realmente hay un consumidor que está interesado en este asunto. Por otro lado, existen empresas que están trabajando no solo en especies nativas, sino en ingredientes naturales en general y que ya están en un camino de biocomercio ético, pero no saben todavía la importancia y la valoración que actualmente se da a eso.


-Algunas empresas que trabajan dentro de lo que es el biocomercio en la Amazonia y la zona andina se han quejado de las restricciones que ponen a sus productos los países europeos, ¿eso es cierto?
-No es necesario irse tan lejos. Solo para que un producto entre a Brasil se requieren de varios permisos y autorizaciones. Claro que no son tan exigentes como la de los países europeos, pero son necesarios para garantizar la salud de las persona. Creo que los permisos son algo muy importante que tienen que ser cada vez más tomados en cuenta por las empresas que fabrican un producto, pero también las autoridades de nuestros países deben poner reglas más claras, porque existen las leyes, pero quienes deben normarlas no saben cómo aplicarlas y ponen muchas trabas a los que quieren sacar productos con los conceptos de biocomercio. Por eso es muy importante involucrar no solo a las empresas, sino también a los gobiernos y a las instituciones.

-Usted trabajó más de diez años en Natura, una empresa que es considerada modélica en la aplicación de prácticas de medidas y procedimientos que promueven la conservación y la utilización sostenible de la biodiversidad, ¿cómo ellos lo consiguieron?
-Natura es uno de nuestros miembros fundadores. Empezó a trabajar el tema del biocomercio ético a finales de los años 90 y fue precursora. En aquella época no se utilizaba el término de biocomercio, pero ya practicaba mucha de esas características y ahora tiene un programa con sus proveedores que hace que la empresa sea considerada entre las más sostenibles y correctas del mundo según ha sido considerada por medios de comunicación especializados.

Creo que el secreto de su éxito es que se involucra en la cadena productiva. Por ejemplo, Natura sabe exactamente cuál es el origen de cada uno de sus productos. Entonces tiene contacto con las comunidades, sabe lo que ésta pasando con ellas y negocia directamente con los productores. Por ejemplo, hace diez años yo era una de las negociadoras de la empresa e íbamos al monte a hablar con las personas que producían la materia prima de los cosméticos, desarrollábamos proyectos con ellos e incluso los entrenábamos para negociar con nosotros. Hoy a raíz de eso muchas comunidades se han convertido en cooperativas que no solamente le venden a Natura, sino también a otras empresas. Actualmente esta empresa está desarrollando, lo que se denomina Programa Amazonia, que pretende crear en las mismas comunidades amazónicas centros de investigación asociados a las universidades brasileñas para que las personas de las comunidades puedan tener un nivel técnico y que genere nuevas fuentes de trabajo.
Pero lo que nosotros recalcamos como UEBT es que las empresas no necesariamente tienen que tener mucho dinero como Natura para seguir una conducta de sustentabilidad, lo que se debe hacer es seguir los criterios de aprovisionamiento con respeto.

Natura empezó como una empresa pequeña. Cuando nosotros empezamos en la empresa éramos cinco y ahora hay más de 300 trabajando en el tema de sostenibilidad.

Perfil

Amplia trayectoria
Cristiane de Moraes / Representante para América Latina de la UEBT
Cristiane de Moraes es la representante de la UEBT en América Latina y tiene una licenciatura en tecnología medioambiental, es magister en administración de empresas, logística y de negocios sostenible y durante los 18 años de su carrera se ha desempeñado en el área de desarrollo de productos y administración de empresas de compañías como Rhodia, Unilever y Natura.
De Moraes trabajó en Natura por más de 10 años en asuntos relacionados con la sostenibilidad y fue responsable de la adquisición y suministro de materias primas y estableció la política de la empresa el desarrollo sostenible y el compromiso de los proveedores de prácticas sostenibles.
Diez empresas bolivianas socias de la cámara Nacional de Biocomercio (Bionativa), que trabajan con ingredientes y productos naturales nativos de la biodiversidad andino-amazónica, trabajaron en el taller dictado por De Moraes para ser las primeras empresas del país en obtener la membrecía de la Unión para el Biocomercio Ético (UEBT), lo que permitirá que tengan mayores oportunidades de acceso a mercados. La iniciativa es incentivada por la FAN.
Los participantes fueron empresas que trabajan con productos de la biodiversidad nativa, como el cacao, maca, asaí, castaña, cupuazú, palma real y otros.

martes, 7 de abril de 2009

Pro­du­cen bioin­su­mos pa­ra el agro eco­ló­gi­co

Des­pués de 10 años de im­ple­men­tar un ex­ten­so pro­ce­so de in­ves­ti­ga­ción, la Fun­da­ción Proin­pa y la em­pre­sa Bio Top SRL inau­gu­ra­ron ayer, en la lo­ca­li­dad de El Pa­so, una plan­ta pro­duc­to­ra de bioin­su­mos des­ti­na­da a cu­brir la de­man­da de la agri­cul­tu­ra or­gá­ni­ca en Bo­li­via.


La in­fraes­truc­tu­ra de la in­dus­tria fue le­van­ta­da con apor­tes de va­rias or­ga­ni­za­cio­nes fi­nan­cie­ras in­ter­na­cio­na­les y tie­ne una ca­pa­ci­dad ins­ta­la­da pa­ra pro­du­cir 12 va­rie­da­des de bioin­su­mos pa­ra 4 mil hec­tá­reas de cul­ti­vos or­gá­ni­cos en to­do el te­rri­to­rio na­cio­nal.


To­man­do en cuen­ta que en to­do el te­rri­to­rio na­cio­nal fue­ron cer­ti­fi­ca­das unas 40 mil hec­tá­reas de pro­duc­ción or­gá­ni­ca, sin con­si­de­rar los cul­ti­vos de cas­ta­ña, que su­pe­ran el mi­llón de hec­tá­reas, la plan­ta de bioin­su­mos de Proin­pa-Bio Top ape­nas al­can­za a pro­du­cir un 10 por cien­to, di­jo ayer Efraín Val­de­rra­ma, res­pon­sa­ble del pro­yec­to du­ran­te la pre­sen­ta­ción de la plan­ta.


Agre­gó que la pro­duc­ción de los bioin­su­mos pro­du­ci­dos en la plan­ta de El Pa­so sur­gió ha­ce 10 años apro­xi­ma­da­men­te co­mo una res­pues­ta a la ne­ce­si­dad de que los agri­cul­to­res dis­pon­gan de in­su­mos al­ter­na­ti­vos a los agro­quí­mi­cos, pa­ra una pro­duc­ción sos­te­ni­ble y sa­lu­da­ble, que no afec­te la sa­lud hu­ma­na, no da­ñe el me­dioam­bien­te y sean eco­nó­mi­ca ac­ce­si­bles.


En­te los bioin­su­mos que pro­du­ce la plan­ta se en­cuen­tran el Bio­fert, el Bio­fert-Plus, el Fer­ti­sol, el Fer­ti­trap, el Fun­gi­top, el Aca­ri­top, el Vi­gor­top, el Bio­grad, el Cal­ci­bol y el Ma­ta­pol-Plus, que tie­ne la ca­rac­te­rís­ti­ca de con­tro­lar pla­gas, en­fer­me­da­des y me­jo­rar el ma­ne­jo de fer­ti­li­dad de sue­los. La ma­te­ria pri­ma uti­li­za­da son bac­te­rias y otros or­ga­nismos.

Con­trol de pla­gas

Efraín Val­de­rra­ma, res­pon­sa­ble del pro­yec­to in­dus­trial, ex­pli­có que los bioin­su­mos pro­du­ci­dos por Proin­pa-Bio Top, pue­den ser uti­li­za­dos en el con­trol de pla­gas y en­fer­me­da­des en la pro­duc­ción or­gá­ni­ca de so­ya, ce­bo­lla blan­ca, ma­ca, sé­sa­mo, oré­ga­no, ma­ní, ají y fru­ta or­gá­ni­ca, que es­tán em­pe­zan­do a re­gis­trar­se en el país.


En su cri­te­rio, la su­ma de ex­ten­sio­nes de cul­ti­vos or­gá­ni­cos de­mues­tra que Bo­li­via tie­ne un gran po­ten­cial en la pro­duc­ción or­gá­ni­ca y que un me­jor apro­ve­cha­mien­to de esa rea­li­dad re­quie­re de in­ver­sio­nes pú­bli­cas y pri­va­das, po­lí­ti­cas de fo­men­to, for­ta­le­ci­mien­to de los pro­yec­tos e in­no­va­ción.