jueves, 16 de abril de 2026

Bolivia se unió por sus Áreas Protegidas en la Hora del Planeta 2026

 El pasado sábado 28 de marzo, Bolivia vivió una de las ediciones más significativas de la Hora del Planeta, movilizando a alrededor de 40 mil personas en los nueve departamentos del país y en más de 50 municipios y comunidades, en una jornada dedicada a las Áreas Protegidas.

Bajo el lema “Hora del Planeta, Hora de las Áreas Protegidas”, esta edición puso en el centro a estos territorios esenciales que resguardan la biodiversidad, las fuentes de agua y el bienestar de miles de comunidades en Bolivia.

De extremo a extremo, Bolivia se unió por la naturaleza en una sola voz. Autoridades nacionales y municipales, instituciones públicas y privadas, con el apoyo de aliados como Empacar, Bago y la Universidad Privada Domingo Savio, guardaparques, organizaciones, colectivos juveniles, y ciudadanía en general fueron parte de este movimiento que trascendió el acto simbólico de apagar las luces.

Una hora que iluminó conciencias. - A las 20:30, el apagado simbólico recorrió distintos puntos del país, visibilizando el compromiso colectivo con la naturaleza. Se apagaron luces en lugares emblemáticos como la Casa Nacional de la Moneda en Potosí y el letrero de la ciudad de La Paz, así como en espacios empresariales y productivos como la Green Tower, el Hotel los Tajibos y las plantas industriales de Soboce, Embol y Confipetrol.

Este gesto, replicado en todo el país, fue acompañado no solo por ferias ambientales, caminatas, talleres, conversatorios y actividades culturales, sino también por apagados simbólicos en hogares y barrios, proyecciones audiovisuales sobre la naturaleza, retos digitales en redes sociales y jornadas de voluntariado como limpiezas y plantaciones. Asimismo, se impulsaron intervenciones artísticas, actividades educativas en unidades educativas, espacios de compromiso ciudadano y activaciones en empresas, además de momentos de conexión con la naturaleza como la observación de estrellas, reuniendo a miles de personas en torno a un mismo propósito.

Un compromiso que nace desde los territorios. - Uno de los pilares de esta edición fue el protagonismo de quienes viven y cuidan las Áreas Protegidas. Guardaparques de distintos rincones del país no solo alzaron su voz para recordar que resguardar estos territorios es proteger la vida misma, sino que también lideraron actividades en sus áreas, sensibilizando a visitantes y fortaleciendo el vínculo entre la ciudadanía y la naturaleza.

Asimismo, comunidades, gobiernos municipales y departamentales reafirmaron su compromiso con la conservación, demostrando que la protección de la naturaleza es una responsabilidad compartida.

La participación de jóvenes, organizaciones educativas y colectivos ciudadanos volvió a ser clave. Con creatividad, energía y convicción, impulsaron actividades que conectaron a más personas con la importancia de cuidar las Áreas Protegidas, generando espacios de reflexión y acción en todo el país.

Bolivia, un país que actúa. - La Hora del Planeta 2026 evidenció que Bolivia no solo reconoce el valor de su riqueza natural, sino que también está dispuesta a actuar para protegerla. Cada luz apagada, cada actividad organizada y cada persona participante sumó a un movimiento colectivo que crece año tras año.

Más allá de una hora, la Hora del Planeta es una plataforma de acción ciudadana que impulsa cambios positivos y fortalece el compromiso con el planeta.

Porque cuando nos unimos, demostramos que construir un mundo donde el ser humano convive en armonía con la naturaleza es posible. 

Acerca de WWF. - WWF (World Wildlife Fund, Fondo Mundial para la Naturaleza) es una de las organizaciones independientes de conservación más grandes y con mayor experiencia en el mundo. Nació en 1961 y es conocida por el símbolo del panda. Cuenta con una red mundial que trabaja en más de 100 países. Su misión es detener la degradación del ambiente natural del planeta y construir un futuro en el que los seres humanos vivan en armonía con la naturaleza, conservando la diversidad biológica mundial, asegurando que el uso de los recursos naturales renovables sea sostenible y promoviendo la reducción de la contaminación y del consumo desmedido.



La Paz se suma a la Hora del Planeta 2026 con la inauguración de un espacio dedicado a la biodiversidad urbana

 Este sábado 28 de marzo a las 20:30, la ciudad de La Paz se unirá a millones de personas en todo el mundo para ser parte de la Hora del Planeta, el movimiento global liderado por World Wildlife Fund o Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) que invita a apagar las luces durante una hora como símbolo de compromiso con la naturaleza.

En el marco de esta iniciativa, la capital paceña será escenario de una actividad especial que conecta educación, conservación y acción colectiva. La jornada comenzará en el Espacio Interactivo Memoria y Futuro Pipiripi con la inauguración del nuevo espacio interactivo “Auquisamaña: Hogar de la Biodiversidad del Municipio de La Paz”, una propuesta educativa que invita a descubrir, valorar y proteger la biodiversidad presente en las áreas protegidas del municipio.

Este espacio busca acercar a la ciudadanía, especialmente a niñas, niños y jóvenes, a la riqueza natural que habita dentro de la ciudad, promoviendo una relación más consciente y respetuosa con el entorno.

La inauguración de “Auquisamaña: Hogar de la Biodiversidad del Municipio de La Paz” es el resultado del proyecto “Revitalización del Área Protegida Municipal Auquisamaña”, impulsado por Ciencia Molotov, con el apoyo de WWF-Bolivia y la Embajada de Suecia en Bolivia. Durante 17 meses, jóvenes científicas, vecinos, estudiantes y amantes de la naturaleza trabajaron de manera conjunta para demostrar que incluso dentro de una ciudad es posible conocer, proteger y convivir con la biodiversidad.

Tras la inauguración, se llevará a cabo el acto central de la Hora del Planeta, en sintonía con lo que ocurrirá en todo el país. Bolivia se suma a esta celebración global en los nueve departamentos, La Paz, Santa Cruz, Cochabamba, Potosí, Oruro, Chuquisaca, Tarija, Beni y Pando, y municipios como Concepción, San Javier, Lomerío, Ascensión de Guarayos, Puerto Quijarro, Charagua, Camiri, Montero, Warnes, Mineros, Puerto Suárez, Yapacaní, Villa Montes, Bulo Bulo, San José de Chiquitos, Urubichá, Sacaba, Roboré, La Guardia, Chimoré, Coroico, Viacha, Caranavi, Tiwanaku, Apolo, Monteagudo, Entre Ríos, Sica Sica, Porvenir, Trinidad, San Borja, Riberalta, Bella Vista, Camargo, Culpina, entre otros, reflejan el alcance y la fuerza colectiva de esta iniciativa en todo el país.

Bajo el lema “Hora del Planeta, Hora de las Áreas Protegidas”, esta edición invita a reflexionar y actuar por estos territorios que resguardan la biodiversidad, las fuentes de agua y el bienestar de miles de personas.

Las Áreas Protegidas son una de las estrategias más efectivas para conservar la naturaleza. En Bolivia, estos espacios aún mantienen un importante estado de conservación, pero enfrentan presiones crecientes como la deforestación, los incendios forestales y la expansión de actividades que transforman los ecosistemas.

La Hora del Planeta es, sobre todo, un llamado a la acción. Este 28 de marzo, La Paz apagará sus luces para encender un mensaje: que incluso en el corazón de la ciudad, la naturaleza sigue viva y su cuidado es responsabilidad de todas y todos.

Porque proteger nuestras Áreas Protegidas es también proteger nuestro futuro.

Acerca de la Hora del Planeta. - La Hora del Planeta es el movimiento ambiental global y emblemático de WWF. Nacida en Sídney en 2007, la Hora del Planeta ha crecido hasta convertirse en el mayor movimiento mundial por el ambiente, inspirando a personas, comunidades, empresas y organizaciones de más de 180 países y territorios a realizar acciones ambientales tangibles. En Bolivia, la campaña se celebra desde 2009. Históricamente, la Hora del Planeta se ha centrado en la crisis climática, este año se pone en primer plano las áreas protegidas.

Acerca de WWF. - WWF (World Wildlife Fund, Fondo Mundial para la Naturaleza) es una de las organizaciones independientes de conservación más grandes y con mayor experiencia en el mundo. Nació en 1961 y es conocida por el símbolo del panda. Cuenta con una red mundial que trabaja en más de 100 países. Su misión es detener la degradación del ambiente natural del planeta y construir un futuro en el que los seres humanos vivan en armonía con la naturaleza, conservando la diversidad biológica mundial, asegurando que el uso de los recursos naturales renovables sea sostenible y promoviendo la reducción de la contaminación y del consumo desmedido. 





Hora del Planeta 2026: una hora por nuestras Áreas Protegidas

 El próximo sábado 28 de marzo, a Hrs. 20:30, Bolivia se unirá a millones de personas en todo el mundo para ser parte de la Hora del Planeta, el movimiento global liderado por World Wildlife Fund o Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) que invita a apagar las luces durante una hora como símbolo de compromiso con el planeta.

En su edición 2026, la campaña en Bolivia se desarrolla bajo el lema “Hora del Planeta, Hora de las Áreas Protegidas”, una invitación a reflexionar y actuar por estos territorios que resguardan la biodiversidad, las fuentes de agua y el bienestar de miles de comunidades.

Las Áreas Protegidas son una de las estrategias más efectivas para conservar la naturaleza. En Bolivia, estos espacios, que incluyen áreas nacionales, subnacionales e indígenas, aún mantienen un importante estado de conservación. Sin embargo, enfrentan presiones crecientes como la deforestación, los incendios forestales y la expansión de actividades que transforman los ecosistemas.

“Las Áreas Protegidas son el corazón de nuestra naturaleza y una garantía de vida para las futuras generaciones. Hoy más que nunca necesitamos unir esfuerzos para protegerlas. La Hora del Planeta es una invitación a pasar de la reflexión a la acción y demostrar que, cuando actuamos juntos, podemos marcar la diferencia”, señaló Sergio Criales, director País de WWF-Bolivia.

Actividades en Bolivia

En el marco de esta celebración global, los nueve departamentos del país se suman con actividades que se desarrollarán el sábado 28 y durante el presente mes, impulsadas por organizaciones, instituciones y colectivos ciudadanos.

Algunos de los eventos que se realizarán el 28 de marzo son:

•             La Paz: Inauguración de la exposición del Área Protegida Municipal de Auquisamaña y acto central en el Espacio Interactivo Pipiripi

•             Santa Cruz de la Sierra: Manzana Uno Espacio de Arte

•             Cochabamba: Jardín Botánico Martín Cárdenas

•             Potosí: Casa Nacional de la Moneda

•             El Alto: Estación Satélite Teleférico Amarillo

•             Pando: Monumento "El Carretón", frente al Parque Piñata

•             Tarija: Plaza Principal Luis De Fuentes y Vargas

•             Trinidad: Plaza Héroes del Chaco

•             Sucre: Plaza 25 de mayo

•             Oruro: Recorrido de la Plaza principal hasta la Plaza Sebastián Pagador

Municipios y territorios que se suman

La Hora del Planeta en Bolivia es, sobre todo, una expresión de acción colectiva. En todo el país, cientos de personas se organizan en sus barrios, comunidades, municipios y ciudades para impulsar actividades y sumarse a este movimiento global.

Este 2026, participan lugares como Concepción, San Javier, Lomerío, Ascensión de Guarayos, Puerto Quijarro, Charagua, Camiri, Montero, Warnes, Mineros, Puerto Suárez, Yapacaní, Villa Montes, Bulo Bulo, San José de Chiquitos, Urubichá, Sacaba, Roboré, La Guardia, Chimoré, Coroico, Viacha, Caranavi, Tiwanaku, Apolo, Monteagudo, Entre Ríos, Sica Sica, Porvenir, Trinidad, San Borja, Riberalta y Bella Vista, Camargo, Culpina entre otros.

Una hora que puede cambiarlo todo

Más allá del apagado simbólico de luces, la Hora del Planeta es una invitación a la acción. Desde visitas a Áreas Protegidas, ferias, talleres, jornadas de limpieza, conversatorios o iniciativas digitales, cada actividad suma para visibilizar la importancia de proteger estos territorios.

Este 28 de marzo a las 20:30 horas, Bolivia volverá a dedicar una hora a la naturaleza, recordando que cada acción cuenta y que proteger nuestras Áreas Protegidas es proteger nuestro futuro.

Porque este año, la Hora del Planeta es también la Hora de nuestras Áreas Protegidas.

Acerca de la Hora del Planeta. - La Hora del Planeta es el movimiento ambiental global y emblemático de WWF. Nacida en Sídney en 2007, la Hora del Planeta ha crecido hasta convertirse en el mayor movimiento mundial por el ambiente, inspirando a personas, comunidades, empresas y organizaciones de más de 180 países y territorios a realizar acciones ambientales tangibles. En Bolivia, la campaña se celebra desde 2009. Históricamente, la Hora del Planeta se ha centrado en la crisis climática, este año se pone en primer plano las áreas protegidas.

Acerca de WWF. - WWF (World Wildlife Fund, Fondo Mundial para la Naturaleza) es una de las organizaciones independientes de conservación más grandes y con mayor experiencia en el mundo. Nació en 1961 y es conocida por el símbolo del panda. Cuenta con una red mundial que trabaja en más de 100 países. Su misión es detener la degradación del ambiente natural del planeta y construir un futuro en el que los seres humanos vivan en armonía con la naturaleza, conservando la diversidad biológica mundial, asegurando que el uso de los recursos naturales renovables sea sostenible y promoviendo la reducción de la contaminación y del consumo desmedido.





domingo, 13 de julio de 2025

WWF presentó PantaNow: una alianza trinacional para proteger el Pantanal, el corazón de los humedales del planeta

 Bolivia, julio de 2025.- Con la participación de diversos sectores comprometidos con la conservación de la naturaleza, WWF presentó PantaNow, un esfuerzo trinacional impulsado por sus oficinas en Bolivia, Brasil y Paraguay. Esta iniciativa de colaboración, diálogo y acción nace con el objetivo de proteger el Pantanal, el humedal de agua dulce más grande del planeta, y enfrentar de manera conjunta los crecientes desafíos que amenazan su biodiversidad, sus ecosistemas y a las comunidades que dependen de él.

Con una superficie de más de 170.000 km², el Pantanal es hogar de una riqueza natural invaluable y sustento de más de 1.5 millones de personas que dependen directamente de sus recursos. No obstante, en las últimas décadas, el ecosistema ha sufrido pérdidas alarmantes: el 74% de su agua superficial ha desaparecido en 30 años y la deforestación se ha cuadruplicado. 

Frente a esta situación, PantaNow surge como una necesidad de respuesta articulada y esperanzadora, construida sobre más de 20 años de experiencia de WWF en la región. PantaNow es el mensaje que surge del Plan de Acción Ecorregional, 2022-2030 desarrollado en colaboración con comunidades, productores, socios locales y autoridades del sector público. 

Durante la presentación, Liceette Chavarro, coordinadora regional de la iniciativa, destacó: “El Pantanal es un tesoro natural que trasciende fronteras. Con PantaNow, apostamos por un trabajo trinacional que une conocimientos, compromisos y voluntades para proteger este ecosistema con visión de futuro. Invitamos a trabajar sobre la posibilidad de una coordinación que siga uniendo esfuerzos trinacionales desde las distintas instancias, en los cuatro pilares estratégicos que sustentan el plan de acción.”

Estos pilares abarcan, desde la promoción de energías renovables y la gestión del agua que permita mantener los caudales naturales, hasta el fortalecimiento de áreas protegidas y soluciones basadas en la naturaleza con comunidades locales e indígenas. También incluyen la apuesta por prácticas sostenibles en agricultura y ganadería para alcanzar la meta de cero deforestación y conversión, y el impulso de una conciencia colectiva y acción política que valore la importancia de los humedales saludables.

Con PantaNow, WWF a nivel global, reafirma su compromiso con la conservación, proponiendo un modelo que integra ciencia, sostenibilidad, actores locales y gobernanza, para asegurar un Pantanal vivo, resiliente y conectado para las generaciones presentes y futuras.





viernes, 4 de julio de 2025

Intercambio de saberes y resiliencia: comunidades comparten Soluciones Basadas en la Naturaleza que transforman vidas

 Bolivia, julio de 2025.- Del 2 al 4 de julio se llevó a cabo el Encuentro de Socios y beneficiarios del Programa Voces para la acción climática justa (VAC), un proyecto promovido por WWF Bolivia, mismo que contó con la participación de actores comunitarios (líderes y lideresas), ONGs y organizaciones locales. Además, se tuvo la participación de beneficiarios del fondo de Pequeñas Soluciones Basadas en la Naturaleza (SbN), una iniciativa impulsada, en el marco de este programa, en alianza con la Fundación Socioambiental SEMILLA. Este espacio tuvo el objetivo de intercambiar saberes locales y lecciones aprendidas especialmente alineadas a la conservación de los recursos naturales y la defensa de sus territorios. 

Una de las actividades que se visibilizaron con mayor énfasis en este espacio, fueron las Soluciones Basadas en la Naturaleza que son enfoques que utilizan procesos y estructuras naturales para enfrentar desafíos sociales como la seguridad alimentaria, el cambio climático, la escasez de agua o el desarrollo local.  A través de acciones sostenibles y adaptadas al contexto local, estas soluciones promueven una relación más armoniosa entre las comunidades y su entorno.

“Las Soluciones Basadas en la Naturaleza son una herramienta clave para enfrentar el cambio climático desde un enfoque territorial y comunitario”, explicó Sergio Criales, Representante País de WWF-Bolivia, añadiendo que, apoyar estas iniciativas nos permite acompañar procesos que combinan conocimiento local, sostenibilidad y justicia socioambiental.

Durante el encuentro se compartieron experiencias inspiradoras de defensores ambientales, líderes comunales, comunidades indígenas, organizaciones no gubernamentales y organizaciones locales, que han fortalecido capacidades climáticas y ambientales en mujeres y jóvenes. Además, han impulsado el establecimiento de monitores comunitarios de justicia ambiental, nuevas áreas protegidas y monitores del agua. También han desarrollado iniciativas como el turismo comunitario, la meliponicultura, la restauración, protección y conservación de áreas naturales y fuentes de agua, la construcción de resiliencia climática y la recuperación de saberes indígenas.

Estas soluciones son parte de los resultados del proyecto y no solo ayudan a conservar los ecosistemas, sino que también fortalecen el tejido social y las economías locales.

El evento fue un espacio de diálogo y aprendizaje colectivo donde las y los participantes reflexionaron sobre el rol transformador del proyecto frente a un escenario climático desafiante y cambiante.

“Hacer proyectos, para nosotros, ha sido un reto; pero lo que nos da impulso es que no queremos quedarnos sin agua. Roboré se caracteriza por tener agua dulce, y eso es lo que no queremos perder. Queremos que el agua siga su curso, y en ese proceso hemos visto que la voz de la mujer se ha fortalecido con el proyecto. Ahora tiene voz y voto; ahora, la mujer en nuestro territorio tiene derecho y puede ser autoridad en su comunidad, porque hemos actualizado los estatutos y reglamentos de las comunidades”, mencionó Nardy Velasco, Cacique de Central Indígena Chiquitana Amanecer Roboré - CICHAR. 

Este encuentro demostró que las soluciones reales a los grandes desafíos ambientales pueden nacer desde lo local, con el conocimiento de quienes habitan y cuidan el territorio. 

Intercambio de saberes y resiliencia
Intercambio de saberes y resiliencia

Intercambio de saberes y resiliencia



lunes, 14 de abril de 2025

Explotación de tierras raras y de uranio tiene secuelas ambientales

 En marzo de este año, el Gobierno boliviano anunció el inicio de diálogo con Irán, para la explotación de tierras raras en un área de 28.500 hectáreas en dos departamentos: Cochabamba y Santa Cruz.

La información la dio a conocer el viceministro de Minerales Tecnológicos y Desarrollo Productivo Minero Metalúrgico, Ismael Rodríguez, cartera creada en 2022, con el Decreto Supremo 4721, como parte de la implementación de estrategias de desarrollo de la cadena productiva de minerales tecnológicos y tierras raras para su industrialización.

Según Rodríguez, la intención de este diálogo con Irán es buscar cooperación científica e investigación de forma conjunta física o virtual, cooperación técnica específica que podría constituirse en un intercambio de prestación de servicios y la participación de empresas iraníes en proyectos con inversión conjunta.

De acuerdo a publicaciones sobre el tema, las tierras raras son un grupo de 17 elementos químicos que se usan en la fabricación de dispositivos tecnológicos, y que si bien son importantes para la economía global, su extracción y refino son costosos y contaminantes.

En la lista de los 17 elementos no aparece el Uranio, material estratégico debido a que sirve para la elaboración de los reactores nucleares y de la bomba atómica. Desde 1965, como parte de los estudios del Precámbrico, este mineral fue detectado en el cerro Manomó, en San Ignacio de Velasco, uno de los puntos mencionados por el viceministro Rodríguez en las tratativas con Irán.

Según diversas investigaciones, la explotación de este tipo de elementos conlleva aspectos ambientales, como el uso intensivo de agua, que puede agravar la situación en zonas vulnerables a la sequía.

Una de estas investigaciones es la de Geoinnova, consultora geográfica especializada en estudios territoriales, ambientales y tecnologías geoespaciales. Dice que la extracción de tierras raras y su impacto es un tema muy estudiado por diversos grupos defensores del ambiente, los cuales se oponen a esta actividad por las graves consecuencias que genera en el terreno donde se lleva a cabo.

“Durante la explotación y procesamiento de estas tierras se crean cantidades considerables de desechos (tóxicos, radiactivos, gases y polvos). La obtención de una tonelada de tierras raras producirá alrededor de 9.000 y 12.000 metros cúbicos de gases, ricos en polvo concentrado, conformado por ácido sulfúrico, dióxido de azufre y ácido fluorhídrico, cerca de una tonelada de restos radioactivos y resultarán más de 75.000 litros de agua acidificada”, alerta GeoInnova.

Asimismo, advierte que la extracción de tierras raras en su etapa de explotación genera altos niveles de contaminación ambiental, por medio del desecho de materiales radioactivos producidos del subsuelo, como lo son el torio y el uranio, dañando los suelos aledaños, incapacitándolos para su producción agrícola y animal, lo que representa un gran impacto social dentro de las comunidades cercanas a las minas.

“Los materiales radioactivos y ácidos utilizados para extraer y procesar las tierras raras contaminan las fuentes de agua cercanas a la mina, causando enfermedades en los seres humanos y animales que las consumen, además, los cráteres creados para su producción generan un gran impacto visual, pudiendo disminuir la vistosidad de un paisaje entero”, explica.

Aunque estos minerales son claves para tecnologías verdes (como autos eléctricos, turbinas eólicas, paneles solares), agrega, su extracción genera graves impactos ambientales, pero también sociales, si no se controla adecuadamente.

Por ejemplo, puede ocasionar el desplazamiento de comunidades indígenas o rurales, conflictos por el acceso a tierras ricas en minerales, y contaminación transfronteriza, si ríos o acuíferos cruzan frontera. Hay que recordar que el cerro Manomó está cerca de la frontera Bolivia - Brasil.

El periodista Manuel Joao Filomeno Ñúñez, en un análisis para Unifranz, llama a estos elementos raros como el oro verde que puede transformar la economía de Bolivia, pero admite que un desafío es la explotación amigable con el medioambiente, por su alto poder contaminante.

Piden explicaciones

La diputada chiquitana por Creemos, María René Álvarez, ingresó dos recursos legislativos ante el Ministerio de Minería para esclarecer los proyectos anunciados sobre las tierras raras en tres municipios del país, que el Ejecutivo pretende avanzar con la República Islámica de Irán.

El primer recurso es una Petición de Informe Escrito (PIE) dirigida al ministro del área, Alejandro Santos, en el que se hace énfasis en la política ambiental que se manejaría en torno a estas áreas, sobre todo dentro de la Chiquitania a la cual representa Álvarez.

“Explique cómo garantizará el Ministerio que se obtenga el consentimiento libre, previo e informado de las comunidades indígenas, según estipula el Convenio 169 de la OIT”, señala parte de la PIE.

“Describa la tecnología de filtrado de agua residual que se pretende utilizar y explique si se garantiza que los residuos tóxicos no afectarán a las cuencas hídricas aledañas”, refiere otro de los puntos del cuestionario enviado por la diputada cruceña.

Asimismo, la legisladora también emitió un proyecto de Minuta de Comunicación a la Comisión de Región Amazónica, Tierra, Territorio, Agua, Recursos Naturales y Medios Ambiente de la Cámara de Diputados, en el que se recomienda al Ministerio de Minería y Metalurgia que “no firme ningún convenio de explotación de minerales raros con Irán, debido a los riesgos ambientales, económicos y geopolíticos que implica esa relación”.

De igual forma, recomendó explorar alternativas sostenibles para la explotación de esos recursos con la participación de instituciones científicas y organismos internacionales de protección ambiental, siempre precautelando el bienestar de las poblaciones indígenas que, como es el caso de San Ignacio de Velasco, se encuentran aledañas al cerro Manomó, donde se plantea intervenir en sus 12.500 hectáreas.

“El Gobierno no puede firmar este tipo de convenios de forma inconsulta, arriesgando al país a sufrir sanciones internacionales por esta relación con Irán que responde a criterios ideológicos y no económicos. Además, siempre vamos a exigir que se preserve el habitat de las comunidades indígenas en cualquier proyecto minero o de exploración de recursos naturales”, agregó Álvarez.

Relación Irán - Bolivia

A inicios de 2009, dice EMOL, Bolivia rompió relaciones con Israel, luego de los ataques a la Franja de Gaza.

Poco después, un informe israelí aseguró que el Estado boliviano vendía Uranio a Irán. En esa época, el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, defendió que la relación entre Bolivia e Irán era “totalmente transparente” y estaba dirigida a “proyectos de industrialización” en diversos ámbitos.

El ministro de Minería de esa época, Luis Alberto Echazú, aseguró a medios locales que Bolivia no producía Uranio, aunque el director del sector admitió que en Santa Cruz existe una explotación de tantalita que presentaba bajas concentraciones de uranita (óxido de uranio). En Potosí, recuerda la BBC, un responsable de la Prefectura dijo a la prensa que estaba previsto invertir en la búsqueda y exploración de Uranio en ese departamento, en el cerro Cotaje.

En mayo de 2009, en una publicación de EL DEBER se admitió la exploración de Uranio, tras varias negativas.

El director nacional de Minería de entonces, Freddy Beltrán, indicó que varias empresas estaban haciendo tareas de exploración de uranio en el país, con resultados positivos.

La declaración fue hecha luego de que EL DEBER le enviara información de la empresa Mega Uranium Ltd., que en su página web afirmaba tener concesiones de yacimientos de uranio en el altiplano y en Santa Cruz, todas en operación ese año.

Entre 2007 y 2009, a la par de la ruptura de Bolivia con Israel, La Razón informó que el presidente iraní Mahmoud Ahmadineja, visitó el país en dos ocasiones. En ambas visitas, el presidente Evo Morales respaldó el plan iraní de enriquecimiento de uranio, pero con fines pacíficos.

Ya desde agosto de 2010, según EMOL, la ministra de Planificación de la época, Viviana Caro, aceptó que Bolivia quería contar con Irán en la prospección minera que incluiría uranio.

En septiembre 2014, La Razón informaba que la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) buscaba dinero para explorar Uranio en las reservas confirmadas en el cerro Manomó (San Ignacio de Velasco), al noreste de Santa Cruz.

En octubre de ese mismo año, Opinión confirmaba que geólogos descubrieron yacimiento de Uranio en las calizas de Sayari, en Cochabamba. Según el Congreso Geológico Boliviano, hasta esa fecha Cochabamba no aparecía como una zona potencial en Uranio.

En marzo de 2023, a través del Ministerio de Minería, el Gobierno boliviano anunció la creación de la Gerencia de Minerales Tecnológicos, dependiente de la Comibol, y admitió que se estuvo trabajando en mapas que localizan las tierras raras y los diferentes minerales tecnológicos en el país, como el cerro Manomó, de donde les llegaron “resultados realmente muy importantes”, y donde reconocieron proyectos de exploración de uranio y torio.

Panorama internacional

En 2015, Irán firmó el acuerdo nuclear (JCPOA) junto a grandes potencias mundiales.

El cumplimiento de este acuerdo es supervisado por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), dependiente Naciones Unidas, que emite informes trimestrales. Varios de estos reportes, reflejados en medios internacionales, muestran un incremento extraordinario en las reservas de Uranio iraníes, por encima de lo establecido en el acuerdo.

En abril de este año, según Infobae, luego que Irán amenazara a los inspectores de Naciones Unidas con expulsarlos, Estados Unidos, que se retiró del acuerdo nuclear en 2018, advirtió sobre “una escalada y un error”.

Explotación de tierras raras y de uranio tiene secuelas ambientales


domingo, 30 de marzo de 2025

La “Hora del Planeta 2025” tuvo la participación de más de 24.290 personas en Bolivia

 El sábado 22 del presente mes, millones de personas apagaron sus luces para reflexionar y actuar en favor del agua y el planeta, en la iniciativa promovida por WWF. Bolivia no fue la excepción con la participación de sus nueve departamentos, 52 municipios y más de 24.290 personas.

Bolivia, marzo de 2025. - La Hora del Planeta, el movimiento ambiental global liderado por World Wildlife Fund o Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), regresó este 2025 con un llamado urgente a la acción en favor del agua. El pasado sábado 22 de marzo, a Hrs. 20:30 millones de personas en más de 180 países se sumaron a esta iniciativa apagando sus luces no esenciales y participando en actividades en favor del planeta.

WWF-Bolivia, en colaboración con la Plataforma Boliviana de Acción frente al Cambio Climático (PBACC) y los Scouts de Bolivia, organizan una gran Hora del Planeta en la que participan más de 160 organizaciones que realizaron diversas actividades, talleres y acciones de limpieza, centrándose en la protección del agua bajo el lema “Si hay agua, hay vida”, resaltando la importancia de conservar este recurso vital para el futuro del planeta.

“La crisis hídrica se ha convertido en una de las amenazas más graves que enfrentamos, con impactos directos en la biodiversidad, la producción de alimentos y el bienestar de las comunidades. La Hora del Planeta busca generar conciencia y movilizar acciones para la protección de ríos, lagos, humedales y acuíferos, fundamentales para la vida”, mencionó Alfonso Llobet, representante país a.i. de WWF Bolivia. 

Actos centrales en Bolivia. - A nivel nacional, todos los departamentos del país, 52 municipios y más de 24.290 personas participaron de la Hora del Planeta, organizando diversas actividades para concienciar y actuar en favor del medio ambiente. 

Además del apagado de luces de 20:30 a 21:30, estos espacios fueron puntos de encuentro para actividades culturales, educativas y de sensibilización sobre la importancia de la protección de nuestro planeta.

“Estamos muy contentos y emocionados por el nivel de aceptación que tuvo la Hora del Planeta. Hubo una gran convocatoria, muchas personas, muchos jóvenes e instituciones se sumaron a este movimiento global. Ver que cada vez la gente adopta esta forma de hacer las cosas, de pensar que juntos podemos generar este cambio para tener cada vez una mejor relación con nuestro planeta, es absolutamente inspirador”, señaló Llobet, invitando al concluir a que todos hagamos de la Hora del Planeta un estilo de vida.

Hora del Planeta 2025

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