lunes, 26 de octubre de 2026

Informe Planeta Vivo 2026: la ciencia demuestra que la naturaleza puede recuperarse, pero es necesario acelerar los cambios

 El tamaño promedio de las poblaciones de fauna silvestre monitoreadas disminuyó un 73% a escala global y un 95% en América Latina y el Caribe entre 1970 y 2022. WWF destaca que transformar los sistemas alimentarios, energéticos y financieros es clave para revertir la pérdida de biodiversidad.

La naturaleza, que sustenta nuestras economías y nos proporciona alimentos, agua, aire limpio y medicinas, enfrenta una degradación acelerada. El Informe Planeta Vivo 2026 de WWF revela que el tamaño promedio de las poblaciones de fauna silvestre monitoreadas disminuyó un 73% a escala global entre 1970 y 2022. En América Latina y el Caribe, el descenso alcanza el 95%. El análisis, elaborado por la Sociedad Zoológica de Londres (ZSL), reúne cerca de 35.803 tendencias poblacionales de 5.790 especies de vertebrados.

La pérdida y degradación de hábitats, la sobreexplotación y el cambio climático están entre las principales presiones sobre la biodiversidad. Aunque las acciones de conservación han demostrado resultados concretos, no son suficientes por sí solas para revertir el deterioro a esta escala. Es necesario actuar sobre las causas que lo generan, transformando los sistemas de producción y consumo que ejercen presión sobre los ecosistemas.

El informe identifica tres sistemas fundamentales para impulsar este cambio: el alimentario, cuya producción es una de las principales causas de pérdida de hábitats; el energético, vinculado a las emisiones que impulsan el cambio climático; y el financiero, que continúa destinando recursos a actividades perjudiciales para la naturaleza. Transformarlos implica promover una producción de alimentos compatible con la conservación, reducir el desperdicio, avanzar hacia fuentes de energía renovable y orientar las inversiones hacia actividades sostenibles.

“Los sistemas alimentarios son fundamentales para el futuro de la biodiversidad. La forma en que producimos, distribuimos y consumimos alimentos puede aumentar la presión sobre los ecosistemas o contribuir a su recuperación. Estamos en un punto de inflexión y tenemos la oportunidad de impulsar modelos productivos sostenibles que generen bienestar para las comunidades y las economías locales, mientras contribuyen a conservar los bosques y la biodiversidad. La ciencia de la esperanza nos demuestra que la naturaleza puede recuperarse y que los cambios pueden acelerarse con soluciones concretas, alianzas y voluntad para llevarlas a escala. El desafío es actuar ahora y transformar las causas de la pérdida de naturaleza” señala Jordi Surkin, director sénior de Conservación de WWF-Bolivia.

La recuperación es posible, pero requiere acelerar la acción

La recuperación de poblaciones de tortugas verdes, atunes de aleta azul, tigres y elefantes del sureste de África demuestra que las acciones sostenidas de conservación pueden dar resultados tangibles. En Bolivia, avanzar hacia la recuperación de la naturaleza también es posible si transformamos los sistemas alimentarios, energéticos y financieros para impulsar modelos de producción sostenibles, acelerar la transición hacia energías limpias y orientar las inversiones hacia soluciones que contribuyan a conservar la biodiversidad.

El informe plantea que los cambios en los sistemas que impulsan la pérdida de naturaleza pueden generar puntos de inflexión positivos, a partir de los cuales las soluciones se extienden y se aceleran. Para lograrlo, es necesaria la participación de gobiernos, empresas, inversionistas, organizaciones y comunidades, cuyas decisiones sobre producción, inversión y consumo pueden contribuir a un futuro más sostenible y equitativo.

En conclusión, el Informe Planeta Vivo 2026 muestra que la pérdida de biodiversidad no es irreversible, pero advierte que evitar un mayor deterioro requiere actuar con la urgencia que demanda la evidencia científica. La recuperación de las especies y los ecosistemas dependerá de que las soluciones disponibles se traduzcan en resultados concretos y sostenidos. Juntos podemos restaurar nuestro planeta vivo, convirtiendo recuperar la naturaleza y preservar su capacidad de sostener la vida y el bienestar de las generaciones presentes y futuras. 

Informe Planeta Vivo 2026

Informe Planeta Vivo 2026

Informe Planeta Vivo 2026

Informe Planeta Vivo 2026

viernes, 18 de septiembre de 2026

Tilcayo La nueva especie de felino descubierta en Bolivia sorprende al mundo

 En 2018 llegó a Senda Verde un pequeño felino que, años después, ayudaría a revelar una nueva especie para la ciencia.

Un joven de una comunidad cercana lo había encontrado solo, cubierto de barro y bajo una intensa lluvia, a orillas de un camino vecinal. Pensando que era un gato doméstico, lo llevó a su casa. Tiempo después, al comprender que se trataba de un animal silvestre, decidió entregarlo a nuestro refugio.

Cuando lo recibimos pensamos que podía ser un Leopardus tigrinus y por eso lo llamamos Tigrino. Sin embargo, su tamaño —menor que el de un gato doméstico— y sus particulares características despertaron nuevas preguntas.

Compartimos el hallazgo con nuestra amiga y colaboradora, la bióloga boliviana y exploradora de National Geographic Paola Nogales-Ascarrunz (Pao Nogales Ascarrunz ) especialista en pequeños felinos. Su observación abrió una pregunta fundamental: ¿qué gato tigre tenemos realmente en Bolivia?

Después de años de investigación, un equipo internacional analizó información genética de 38 felinos de distintos países de Sudamérica y confirmó algo extraordinario: Tigrino pertenece a una especie diferente, hasta ahora no reconocida por la ciencia, denominada Leopardus tilcayo.

Tigrino es su nombre. Tilcayo es la especie.

El nombre tilcayo conserva la forma en que las comunidades locales conocen a este felino y reconoce un saber que existía mucho antes de su descripción científica.

Hoy, Tigrino continúa bajo el cuidado especializado de Senda Verde. Su historia forma parte de un descubrimiento histórico: la primera nueva especie viviente de felino formalmente descrita en más de un siglo.

Puedes consultar la investigación publicada en Current Biology aquí:

https://doi.org/10.1016/j.cub.2026.08.059

Leopardo Tilcayo de Bolivia

Leopardo Tilcayo de Bolivia

Leopardo Tilcayo de Bolivia

Leopardo Tilcayo de Bolivia

Leopardo Tilcayo de Bolivia

Leopardo Tilcayo de Bolivia

Leopardo Tilcayo de Bolivia



jueves, 16 de abril de 2026

Bolivia se unió por sus Áreas Protegidas en la Hora del Planeta 2026

 El pasado sábado 28 de marzo, Bolivia vivió una de las ediciones más significativas de la Hora del Planeta, movilizando a alrededor de 40 mil personas en los nueve departamentos del país y en más de 50 municipios y comunidades, en una jornada dedicada a las Áreas Protegidas.

Bajo el lema “Hora del Planeta, Hora de las Áreas Protegidas”, esta edición puso en el centro a estos territorios esenciales que resguardan la biodiversidad, las fuentes de agua y el bienestar de miles de comunidades en Bolivia.

De extremo a extremo, Bolivia se unió por la naturaleza en una sola voz. Autoridades nacionales y municipales, instituciones públicas y privadas, con el apoyo de aliados como Empacar, Bago y la Universidad Privada Domingo Savio, guardaparques, organizaciones, colectivos juveniles, y ciudadanía en general fueron parte de este movimiento que trascendió el acto simbólico de apagar las luces.

Una hora que iluminó conciencias. - A las 20:30, el apagado simbólico recorrió distintos puntos del país, visibilizando el compromiso colectivo con la naturaleza. Se apagaron luces en lugares emblemáticos como la Casa Nacional de la Moneda en Potosí y el letrero de la ciudad de La Paz, así como en espacios empresariales y productivos como la Green Tower, el Hotel los Tajibos y las plantas industriales de Soboce, Embol y Confipetrol.

Este gesto, replicado en todo el país, fue acompañado no solo por ferias ambientales, caminatas, talleres, conversatorios y actividades culturales, sino también por apagados simbólicos en hogares y barrios, proyecciones audiovisuales sobre la naturaleza, retos digitales en redes sociales y jornadas de voluntariado como limpiezas y plantaciones. Asimismo, se impulsaron intervenciones artísticas, actividades educativas en unidades educativas, espacios de compromiso ciudadano y activaciones en empresas, además de momentos de conexión con la naturaleza como la observación de estrellas, reuniendo a miles de personas en torno a un mismo propósito.

Un compromiso que nace desde los territorios. - Uno de los pilares de esta edición fue el protagonismo de quienes viven y cuidan las Áreas Protegidas. Guardaparques de distintos rincones del país no solo alzaron su voz para recordar que resguardar estos territorios es proteger la vida misma, sino que también lideraron actividades en sus áreas, sensibilizando a visitantes y fortaleciendo el vínculo entre la ciudadanía y la naturaleza.

Asimismo, comunidades, gobiernos municipales y departamentales reafirmaron su compromiso con la conservación, demostrando que la protección de la naturaleza es una responsabilidad compartida.

La participación de jóvenes, organizaciones educativas y colectivos ciudadanos volvió a ser clave. Con creatividad, energía y convicción, impulsaron actividades que conectaron a más personas con la importancia de cuidar las Áreas Protegidas, generando espacios de reflexión y acción en todo el país.

Bolivia, un país que actúa. - La Hora del Planeta 2026 evidenció que Bolivia no solo reconoce el valor de su riqueza natural, sino que también está dispuesta a actuar para protegerla. Cada luz apagada, cada actividad organizada y cada persona participante sumó a un movimiento colectivo que crece año tras año.

Más allá de una hora, la Hora del Planeta es una plataforma de acción ciudadana que impulsa cambios positivos y fortalece el compromiso con el planeta.

Porque cuando nos unimos, demostramos que construir un mundo donde el ser humano convive en armonía con la naturaleza es posible. 

Acerca de WWF. - WWF (World Wildlife Fund, Fondo Mundial para la Naturaleza) es una de las organizaciones independientes de conservación más grandes y con mayor experiencia en el mundo. Nació en 1961 y es conocida por el símbolo del panda. Cuenta con una red mundial que trabaja en más de 100 países. Su misión es detener la degradación del ambiente natural del planeta y construir un futuro en el que los seres humanos vivan en armonía con la naturaleza, conservando la diversidad biológica mundial, asegurando que el uso de los recursos naturales renovables sea sostenible y promoviendo la reducción de la contaminación y del consumo desmedido.



La Paz se suma a la Hora del Planeta 2026 con la inauguración de un espacio dedicado a la biodiversidad urbana

 Este sábado 28 de marzo a las 20:30, la ciudad de La Paz se unirá a millones de personas en todo el mundo para ser parte de la Hora del Planeta, el movimiento global liderado por World Wildlife Fund o Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) que invita a apagar las luces durante una hora como símbolo de compromiso con la naturaleza.

En el marco de esta iniciativa, la capital paceña será escenario de una actividad especial que conecta educación, conservación y acción colectiva. La jornada comenzará en el Espacio Interactivo Memoria y Futuro Pipiripi con la inauguración del nuevo espacio interactivo “Auquisamaña: Hogar de la Biodiversidad del Municipio de La Paz”, una propuesta educativa que invita a descubrir, valorar y proteger la biodiversidad presente en las áreas protegidas del municipio.

Este espacio busca acercar a la ciudadanía, especialmente a niñas, niños y jóvenes, a la riqueza natural que habita dentro de la ciudad, promoviendo una relación más consciente y respetuosa con el entorno.

La inauguración de “Auquisamaña: Hogar de la Biodiversidad del Municipio de La Paz” es el resultado del proyecto “Revitalización del Área Protegida Municipal Auquisamaña”, impulsado por Ciencia Molotov, con el apoyo de WWF-Bolivia y la Embajada de Suecia en Bolivia. Durante 17 meses, jóvenes científicas, vecinos, estudiantes y amantes de la naturaleza trabajaron de manera conjunta para demostrar que incluso dentro de una ciudad es posible conocer, proteger y convivir con la biodiversidad.

Tras la inauguración, se llevará a cabo el acto central de la Hora del Planeta, en sintonía con lo que ocurrirá en todo el país. Bolivia se suma a esta celebración global en los nueve departamentos, La Paz, Santa Cruz, Cochabamba, Potosí, Oruro, Chuquisaca, Tarija, Beni y Pando, y municipios como Concepción, San Javier, Lomerío, Ascensión de Guarayos, Puerto Quijarro, Charagua, Camiri, Montero, Warnes, Mineros, Puerto Suárez, Yapacaní, Villa Montes, Bulo Bulo, San José de Chiquitos, Urubichá, Sacaba, Roboré, La Guardia, Chimoré, Coroico, Viacha, Caranavi, Tiwanaku, Apolo, Monteagudo, Entre Ríos, Sica Sica, Porvenir, Trinidad, San Borja, Riberalta, Bella Vista, Camargo, Culpina, entre otros, reflejan el alcance y la fuerza colectiva de esta iniciativa en todo el país.

Bajo el lema “Hora del Planeta, Hora de las Áreas Protegidas”, esta edición invita a reflexionar y actuar por estos territorios que resguardan la biodiversidad, las fuentes de agua y el bienestar de miles de personas.

Las Áreas Protegidas son una de las estrategias más efectivas para conservar la naturaleza. En Bolivia, estos espacios aún mantienen un importante estado de conservación, pero enfrentan presiones crecientes como la deforestación, los incendios forestales y la expansión de actividades que transforman los ecosistemas.

La Hora del Planeta es, sobre todo, un llamado a la acción. Este 28 de marzo, La Paz apagará sus luces para encender un mensaje: que incluso en el corazón de la ciudad, la naturaleza sigue viva y su cuidado es responsabilidad de todas y todos.

Porque proteger nuestras Áreas Protegidas es también proteger nuestro futuro.

Acerca de la Hora del Planeta. - La Hora del Planeta es el movimiento ambiental global y emblemático de WWF. Nacida en Sídney en 2007, la Hora del Planeta ha crecido hasta convertirse en el mayor movimiento mundial por el ambiente, inspirando a personas, comunidades, empresas y organizaciones de más de 180 países y territorios a realizar acciones ambientales tangibles. En Bolivia, la campaña se celebra desde 2009. Históricamente, la Hora del Planeta se ha centrado en la crisis climática, este año se pone en primer plano las áreas protegidas.

Acerca de WWF. - WWF (World Wildlife Fund, Fondo Mundial para la Naturaleza) es una de las organizaciones independientes de conservación más grandes y con mayor experiencia en el mundo. Nació en 1961 y es conocida por el símbolo del panda. Cuenta con una red mundial que trabaja en más de 100 países. Su misión es detener la degradación del ambiente natural del planeta y construir un futuro en el que los seres humanos vivan en armonía con la naturaleza, conservando la diversidad biológica mundial, asegurando que el uso de los recursos naturales renovables sea sostenible y promoviendo la reducción de la contaminación y del consumo desmedido. 





Hora del Planeta 2026: una hora por nuestras Áreas Protegidas

 El próximo sábado 28 de marzo, a Hrs. 20:30, Bolivia se unirá a millones de personas en todo el mundo para ser parte de la Hora del Planeta, el movimiento global liderado por World Wildlife Fund o Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) que invita a apagar las luces durante una hora como símbolo de compromiso con el planeta.

En su edición 2026, la campaña en Bolivia se desarrolla bajo el lema “Hora del Planeta, Hora de las Áreas Protegidas”, una invitación a reflexionar y actuar por estos territorios que resguardan la biodiversidad, las fuentes de agua y el bienestar de miles de comunidades.

Las Áreas Protegidas son una de las estrategias más efectivas para conservar la naturaleza. En Bolivia, estos espacios, que incluyen áreas nacionales, subnacionales e indígenas, aún mantienen un importante estado de conservación. Sin embargo, enfrentan presiones crecientes como la deforestación, los incendios forestales y la expansión de actividades que transforman los ecosistemas.

“Las Áreas Protegidas son el corazón de nuestra naturaleza y una garantía de vida para las futuras generaciones. Hoy más que nunca necesitamos unir esfuerzos para protegerlas. La Hora del Planeta es una invitación a pasar de la reflexión a la acción y demostrar que, cuando actuamos juntos, podemos marcar la diferencia”, señaló Sergio Criales, director País de WWF-Bolivia.

Actividades en Bolivia

En el marco de esta celebración global, los nueve departamentos del país se suman con actividades que se desarrollarán el sábado 28 y durante el presente mes, impulsadas por organizaciones, instituciones y colectivos ciudadanos.

Algunos de los eventos que se realizarán el 28 de marzo son:

•             La Paz: Inauguración de la exposición del Área Protegida Municipal de Auquisamaña y acto central en el Espacio Interactivo Pipiripi

•             Santa Cruz de la Sierra: Manzana Uno Espacio de Arte

•             Cochabamba: Jardín Botánico Martín Cárdenas

•             Potosí: Casa Nacional de la Moneda

•             El Alto: Estación Satélite Teleférico Amarillo

•             Pando: Monumento "El Carretón", frente al Parque Piñata

•             Tarija: Plaza Principal Luis De Fuentes y Vargas

•             Trinidad: Plaza Héroes del Chaco

•             Sucre: Plaza 25 de mayo

•             Oruro: Recorrido de la Plaza principal hasta la Plaza Sebastián Pagador

Municipios y territorios que se suman

La Hora del Planeta en Bolivia es, sobre todo, una expresión de acción colectiva. En todo el país, cientos de personas se organizan en sus barrios, comunidades, municipios y ciudades para impulsar actividades y sumarse a este movimiento global.

Este 2026, participan lugares como Concepción, San Javier, Lomerío, Ascensión de Guarayos, Puerto Quijarro, Charagua, Camiri, Montero, Warnes, Mineros, Puerto Suárez, Yapacaní, Villa Montes, Bulo Bulo, San José de Chiquitos, Urubichá, Sacaba, Roboré, La Guardia, Chimoré, Coroico, Viacha, Caranavi, Tiwanaku, Apolo, Monteagudo, Entre Ríos, Sica Sica, Porvenir, Trinidad, San Borja, Riberalta y Bella Vista, Camargo, Culpina entre otros.

Una hora que puede cambiarlo todo

Más allá del apagado simbólico de luces, la Hora del Planeta es una invitación a la acción. Desde visitas a Áreas Protegidas, ferias, talleres, jornadas de limpieza, conversatorios o iniciativas digitales, cada actividad suma para visibilizar la importancia de proteger estos territorios.

Este 28 de marzo a las 20:30 horas, Bolivia volverá a dedicar una hora a la naturaleza, recordando que cada acción cuenta y que proteger nuestras Áreas Protegidas es proteger nuestro futuro.

Porque este año, la Hora del Planeta es también la Hora de nuestras Áreas Protegidas.

Acerca de la Hora del Planeta. - La Hora del Planeta es el movimiento ambiental global y emblemático de WWF. Nacida en Sídney en 2007, la Hora del Planeta ha crecido hasta convertirse en el mayor movimiento mundial por el ambiente, inspirando a personas, comunidades, empresas y organizaciones de más de 180 países y territorios a realizar acciones ambientales tangibles. En Bolivia, la campaña se celebra desde 2009. Históricamente, la Hora del Planeta se ha centrado en la crisis climática, este año se pone en primer plano las áreas protegidas.

Acerca de WWF. - WWF (World Wildlife Fund, Fondo Mundial para la Naturaleza) es una de las organizaciones independientes de conservación más grandes y con mayor experiencia en el mundo. Nació en 1961 y es conocida por el símbolo del panda. Cuenta con una red mundial que trabaja en más de 100 países. Su misión es detener la degradación del ambiente natural del planeta y construir un futuro en el que los seres humanos vivan en armonía con la naturaleza, conservando la diversidad biológica mundial, asegurando que el uso de los recursos naturales renovables sea sostenible y promoviendo la reducción de la contaminación y del consumo desmedido.





domingo, 13 de julio de 2025

WWF presentó PantaNow: una alianza trinacional para proteger el Pantanal, el corazón de los humedales del planeta

 Bolivia, julio de 2025.- Con la participación de diversos sectores comprometidos con la conservación de la naturaleza, WWF presentó PantaNow, un esfuerzo trinacional impulsado por sus oficinas en Bolivia, Brasil y Paraguay. Esta iniciativa de colaboración, diálogo y acción nace con el objetivo de proteger el Pantanal, el humedal de agua dulce más grande del planeta, y enfrentar de manera conjunta los crecientes desafíos que amenazan su biodiversidad, sus ecosistemas y a las comunidades que dependen de él.

Con una superficie de más de 170.000 km², el Pantanal es hogar de una riqueza natural invaluable y sustento de más de 1.5 millones de personas que dependen directamente de sus recursos. No obstante, en las últimas décadas, el ecosistema ha sufrido pérdidas alarmantes: el 74% de su agua superficial ha desaparecido en 30 años y la deforestación se ha cuadruplicado. 

Frente a esta situación, PantaNow surge como una necesidad de respuesta articulada y esperanzadora, construida sobre más de 20 años de experiencia de WWF en la región. PantaNow es el mensaje que surge del Plan de Acción Ecorregional, 2022-2030 desarrollado en colaboración con comunidades, productores, socios locales y autoridades del sector público. 

Durante la presentación, Liceette Chavarro, coordinadora regional de la iniciativa, destacó: “El Pantanal es un tesoro natural que trasciende fronteras. Con PantaNow, apostamos por un trabajo trinacional que une conocimientos, compromisos y voluntades para proteger este ecosistema con visión de futuro. Invitamos a trabajar sobre la posibilidad de una coordinación que siga uniendo esfuerzos trinacionales desde las distintas instancias, en los cuatro pilares estratégicos que sustentan el plan de acción.”

Estos pilares abarcan, desde la promoción de energías renovables y la gestión del agua que permita mantener los caudales naturales, hasta el fortalecimiento de áreas protegidas y soluciones basadas en la naturaleza con comunidades locales e indígenas. También incluyen la apuesta por prácticas sostenibles en agricultura y ganadería para alcanzar la meta de cero deforestación y conversión, y el impulso de una conciencia colectiva y acción política que valore la importancia de los humedales saludables.

Con PantaNow, WWF a nivel global, reafirma su compromiso con la conservación, proponiendo un modelo que integra ciencia, sostenibilidad, actores locales y gobernanza, para asegurar un Pantanal vivo, resiliente y conectado para las generaciones presentes y futuras.





viernes, 4 de julio de 2025

Intercambio de saberes y resiliencia: comunidades comparten Soluciones Basadas en la Naturaleza que transforman vidas

 Bolivia, julio de 2025.- Del 2 al 4 de julio se llevó a cabo el Encuentro de Socios y beneficiarios del Programa Voces para la acción climática justa (VAC), un proyecto promovido por WWF Bolivia, mismo que contó con la participación de actores comunitarios (líderes y lideresas), ONGs y organizaciones locales. Además, se tuvo la participación de beneficiarios del fondo de Pequeñas Soluciones Basadas en la Naturaleza (SbN), una iniciativa impulsada, en el marco de este programa, en alianza con la Fundación Socioambiental SEMILLA. Este espacio tuvo el objetivo de intercambiar saberes locales y lecciones aprendidas especialmente alineadas a la conservación de los recursos naturales y la defensa de sus territorios. 

Una de las actividades que se visibilizaron con mayor énfasis en este espacio, fueron las Soluciones Basadas en la Naturaleza que son enfoques que utilizan procesos y estructuras naturales para enfrentar desafíos sociales como la seguridad alimentaria, el cambio climático, la escasez de agua o el desarrollo local.  A través de acciones sostenibles y adaptadas al contexto local, estas soluciones promueven una relación más armoniosa entre las comunidades y su entorno.

“Las Soluciones Basadas en la Naturaleza son una herramienta clave para enfrentar el cambio climático desde un enfoque territorial y comunitario”, explicó Sergio Criales, Representante País de WWF-Bolivia, añadiendo que, apoyar estas iniciativas nos permite acompañar procesos que combinan conocimiento local, sostenibilidad y justicia socioambiental.

Durante el encuentro se compartieron experiencias inspiradoras de defensores ambientales, líderes comunales, comunidades indígenas, organizaciones no gubernamentales y organizaciones locales, que han fortalecido capacidades climáticas y ambientales en mujeres y jóvenes. Además, han impulsado el establecimiento de monitores comunitarios de justicia ambiental, nuevas áreas protegidas y monitores del agua. También han desarrollado iniciativas como el turismo comunitario, la meliponicultura, la restauración, protección y conservación de áreas naturales y fuentes de agua, la construcción de resiliencia climática y la recuperación de saberes indígenas.

Estas soluciones son parte de los resultados del proyecto y no solo ayudan a conservar los ecosistemas, sino que también fortalecen el tejido social y las economías locales.

El evento fue un espacio de diálogo y aprendizaje colectivo donde las y los participantes reflexionaron sobre el rol transformador del proyecto frente a un escenario climático desafiante y cambiante.

“Hacer proyectos, para nosotros, ha sido un reto; pero lo que nos da impulso es que no queremos quedarnos sin agua. Roboré se caracteriza por tener agua dulce, y eso es lo que no queremos perder. Queremos que el agua siga su curso, y en ese proceso hemos visto que la voz de la mujer se ha fortalecido con el proyecto. Ahora tiene voz y voto; ahora, la mujer en nuestro territorio tiene derecho y puede ser autoridad en su comunidad, porque hemos actualizado los estatutos y reglamentos de las comunidades”, mencionó Nardy Velasco, Cacique de Central Indígena Chiquitana Amanecer Roboré - CICHAR. 

Este encuentro demostró que las soluciones reales a los grandes desafíos ambientales pueden nacer desde lo local, con el conocimiento de quienes habitan y cuidan el territorio. 

Intercambio de saberes y resiliencia
Intercambio de saberes y resiliencia

Intercambio de saberes y resiliencia