jueves, 9 de mayo de 2013

Bolivia es el quinto país más rico en el mundo en especies de aves

Bolivia tiene 1.398 especies de aves, constituyéndose en el quinto país más rico del mundo en especies de aves y el más rico, con esta cualidad y sin acceso al mar. Esto se debe principalmente a su ubicación y extensión geográfica y mucho de los grandes hábitats de Sudamérica.

En la publicación "Los recursos Naturales en Bolivia" del Centro de Documentación e Información Bolivia (Cedib), se menciona que el único hábitat que ocupa casi con exclusividad es el los llanos de Moxos, una pequeña porción de ésta formación se encuentra en el Perú (las Pampas del Heath). Bolivia aún posee grandes áreas con hábitats poco impactados por el hombre y tiene el potencial para proteger comunidades completas de aves en sectores donde la presencia humana es muy baja, como la Amazonía, Chaco y el bosque chiquitano.

Bolivia alberga, un complejo mosaico de eco-regiones, un total de 65 especies de aves consideradas amenazadas globalmente. La distribución geográfica de la mayor parte de estas especies es poco conocida, así como las amenazas que las ponen en riesgo de extinción.

El país posee un total de 61 especies de aves de rango restringido, sin embargo, la cantidad de especies endémica del país sólo asciende a 20. La cuenca Endorreica, casi endémica de Bolivia, es el hogar del zambullidor Rollandia microptera que sólo habita en esta cuenca. Los cuerpos de agua que forman parte de esta cuenca también son importantes para otras especies acuáticas como los flamencos.

Dentro la variedad, está consignado también el cóndor, un ave carroñera, que prefiere los cadáveres grandes, como los de ciervos o vacas. Alcanza la madurez sexual a los cinco o seis años y anida entre los 3000 y 5000 metros de altitud, generalmente en formaciones rocosas inaccesibles. Es una de las aves más longevas, pudiendo alcanzar la edad de 50 años.

En otras regiones del país están las parabas, los papagayos, tiluches una infinidad de loros, gaviotas, tucanes, socoris, pavas amazónicas, picaflores gigantes, halcones y otros.

Lidema: Un tercio del territorio sufre degradación de los suelos

En los últimos 30 años, un tercio del territorio de Bolivia ha sido modificado, debido principalmente al cambio de uso de suelos para actividades agrícolas, pecuarias y agroindustriales; a la tala indiscriminada de bosques; a las grandes iniciativas de desarrollo o megaproyectos que se implementan sin recaudos ambientales, a los procesos de colonización espontáneos y a la falta de gestión ambiental urbana en relación al tratamiento de aguas residuales y de residuos sólidos, según un boletín informativo de la Liga de Defensa del Medio Ambiente (Lidema).

Estas actividades han ocasionado la degradación de la vegetación y de los suelos y son el origen de impactos críticos en la calidad ambiental en las diferentes regiones del país, tanto en el Altiplano, como en los Valles y las Tierras Bajas.

De las 34 millones de hectáreas altamente modificadas (un tercio del país), se calcula que unos 10 millones corresponden a regiones deforestadas, principalmente en las Tierras Bajas, señala la investigación “Primera aproximación a un inventario de unidades ecoregionales amenazadas en Bolivia”, publicada el 2011, por Lidema. Para orientar mejor a la población en general desarrolló, éste 2013, un mapa interactivo en el que se observa un inventario de las amenazas -clasificadas como vulnerable, crítica y muy crítica- que atraviesa el país.

BOSQUES POR CULTIVOS

Las tierras deforestadas fueron destinadas a distintos usos: cultivos, sistemas agroforestales, campos pecuarios en fincas o tierras comunales, espacios de pastoreo y zonas de colonización. Se estima que en la a década de los 60, la superficie de bosques en Bolivia alcanzaba a más de 60 millones de hectáreas, la cual disminuyó en 1975 a 56 millones. Para el 2005, esta cifra descendió más aún, alrededor de 50 millones de hectáreas, es decir el 47 % del territorio nacional.

La deforestación en diversos departamentos ha llegado a impactar a ecosistemas de alta fragilidad y a regiones húmedas de montaña, poniendo en riesgo a zonas productoras de agua. Por ejemplo, en varias zonas de los Yungas de La Paz, y al oeste de la ciudad de Santa Cruz, zona que rodea el río Piraí.

El cultivo de la soya a escala industrial ha contribuido en un 60%, constituyéndose en el mayor contribuyente a la eliminación de la vegetación, se trata de una deforestación contemporánea que data de los años 90, señala la investigación realizada por Marco Octavio Ribera, coordinador Nacional de Investigación y Monitoreo de Lidema.

Los procesos de colonización espontáneos también han afectado importantes superficies de ecosistemas boscosos con escasa vocación agrícola, como es el caso del Chapare, Yucumo-Rurrenabaque y San Buenaventura-Ixiamas.

La investigación identificó a 27 ecoregiones amenazadas por megaproyectos (energéticos, viales, mineros); 32 por impactos devastadores originados por la contaminación, la ganadería de reemplazo y las quemas; 33 por procesos intensificados de avances de las fronteras agropecuarias, 31 por procesos de colonización, 29 por efectos drásticos del cambio climático y 35 sufren procesos de severa reducción de sus superficies por impactos diversos al entorno.

martes, 7 de mayo de 2013

Gobierno aprueba reglamento y activa pago de multas por deforestación ilegal de 4 MM de has de tierra



El Gobierno activó hoy el proceso para el pago de multas por tierras deforestadas ilegalmente entre 1997 y 2011 e inscripción en un plan de reforestación y producción agrícola, que apunta a sanear algo más de cuatro millones de hectáreas. Los propietarios que no se sumen a esta iniciativa corren el riesgo de perder sus tierras, advirtió el presidente en ejercicio Álvaro García.

El proceso fue puesto en marcha con la aprobación del decreto reglamentario de la ley de Apoyo a la Producción de Alimentos y Restitución de Bosques, vigente desde enero. El decreto fue presentado y explicado en Santa Cruz, en una conferencia de prensa conjunta con los directivos de la Asociación Nacional de Oleaginosas (Anapo), de los productores de soya y representantes de los interculturales o colonizadores y campesinos.

García informó que de las un poco más de cuatro millones de hectáreas de tierras deforestadas ilegalmente entre 1997 y 2011, y que deberán ser sometidas al proceso de regularización, el 56% están en Santa Cruz, 19% en Beni, 12% en Tarija, 8% en Pando, 4% en Chuquisaca y 1% en Cochabamba.

Una instancia de coordinació, integrada por funcionarios del Ministerio de Desarrollo Rural, de la Autoridad de Bosques y Tierras (ABT) y de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) será la encargada de registrar a quienes deseen incorporarse a la iniciativa.

“Deberán ir a anotar (las hectáreas deforestadas ilegalmente), pagar la multa y comprometerse a reforestar y producir”, explicó el presidente en ejercicio en ausencia del presidente Evo Morales, quien participa de la cumbre del G-77. Añadió que ello permitirá a los beneficiarios acceder a créditos para ampliar la frontera agrícola.

Quienes no se sometan su propiedad al proceso corren el riesgo de perder sus tierras, al igual que aquellas que incumplan los compromisos asumidos de reforestación y producción. “Si incumplen compromisos en reforestación y producción, sanción. Se rompe el acuerdo y reversión”, sostuvo en el acto transmitido por el estatal canal 7.

En la promulgación de la ley, en enero, el Gobierno perfiló que la iniciativa permitirá incrementar al 2018 los rendimientos entre 10% y 20% según producto; la superficie sembrada se ampliará en al menos 34% y permitirá incrementar de 1,1 millones de hectáreas a 1,7 millones, mientras que los volúmenes de producción de alimentos se incrementará en 41% y llegará a 13,6 millones de toneladas año.

El cambio climático extinguió la megafauna hace 40.000 años

El cambio climático fue responsable de la extinción de la megafauna en Australia hace más de 40.000 años, mucho antes de la llegada de los primeros aborígenes, según un estudio divulgado hoy.

Así se desprende de un trabajo publicado por una universidad australiana sobre la desaparición de la megafauna en Sahul, una región conformada por Australia, la isla de Tasmania, Nueva Guinea y diversas, unidos durante el Pleistoceno.

"Cada vez es más claro que la desaparición de la megafauna de Sahul ocurrió a lo largo de decenas, sino centenares, de miles de años bajo la influencia del deterioro inexorable, no obstante errático, del clima", dijo el jefe de este estudio internacional, Stephen Wroe de la australiana Universidad de Nueva Gales del Sur.

Unas 90 especies de animales gigantes habitaron Sahul, entre ellos el diprotodonte, el marsupial gigante que tenía el tamaño de un rinoceronte, y canguros enormes que quizás eran incapaces de saltar, además de iguanas con saliva tóxica del tamaño de los cocodrilos de estuario y de feroces leones marsupiales.

Algunas teorías consideraban que la práctica de los aborígenes provocar incendios contribuyó a la extinción de los animales gigantes, pero investigaciones recientes sugieren que éstos estaban vinculados más al cambio climático y se cree que además ocurrieron mucho antes de la llegada de los primeros hombres hace más de 40.000 años.

Wroe enfatizó que nunca ha existido una evidencia directa de que los humanos hayan depredado hasta la extinción a la megafauna que pobló Sahul, según un comunicado de la Universidad de Nueva Gales del Sur.

El académico también subrayó que solamente se tiene una firme evidencia de la existencia de 8 de las 14 especies de esta megafauna que poblaron Sahul cuando llegaron los primeros aborígenes, mientras que hay una ausencia de registros fósiles en los últimos 130.000 años de la presencia de un medio centenar de animales gigantes.

Además, estudios recientes de los núcleos de hielo de la Antártida, los niveles de los antiguos lagos en el centro de Australia y otros indicadores ambientales también sugieren que Sahul, que en aquel entonces era un vasto desierto, fue afectado por climas erráticos y aumentó sus niveles de aridez durante los últimos 450.00 años.

En este estudio publicado en la revista "Proceedings of the National Academy of Sciences" también participaron investigadores de la Universidad de Nueva Gales del Sur, la Universidad de Queensland y la Universidad de New England, todas ellas de Australia; así como de la Universidad de Washington de Estados Unidos.

Policía se beneficia con muebles elaborados con madera incautada

Según informes oficiales, la ABT dispuso de 202 catres y 10 roperos a favor de las estaciones policiales integrales de Santa Cruz con el objetivo de luchar contra el crimen organizado en zonas de alto riesgo.

Rocha informó que la entrega de esos muebles se realiza en el marco de la Ley 337 que permite disponer productos forestales y productos elaborados para obras sociales que son emergentes de los decomisos que se interviene en todo el país.

Por su parte García Linera destacó el hecho de utilizar madera decomisada al contrabando en beneficio de la población en lugar de permitir su deterioro.

El peor deshielo del milenio

El deshielo veraniego en la Península Antártica ha alcanzado el nivel más alto del último milenio, alertó la Universidad Australiana. Esta es una de las conclusiones de la investigación que ha realizado el centro universitario con la ayuda del Sondeo Antártico Británico para entender las causas de los cambios ambientales en la Antártida y calcular el impacto del deshielo en el aumento del nivel del mar.

El estudio, publicado en la última edición de Nature Geoscience, también indica que el deshielo aumentó durante la segunda mitad del siglo XX en esta península helada, situada en el punto más septentrional de la Antártida Occidental.

Un equipo de científicos de las dos instituciones perforó un núcleo de hielo de 364 metros en la isla de James Ross, al norte de la Península Antártica, para medir de esta forma la temperatura en los últimos mil años.

La jefa del proyecto y científica del centro de investigación de la Universidad, Nerilie Abram, explicó que las condiciones climáticas más frías se dieron hace 600 años y que en la actualidad se derrite hasta diez veces más cantidad de hielo en la región en la que se ha hecho el examen.

En aquella época, las temperaturas eran de unos 1,6 grados centígrados menos que las registradas en el siglo XX y la cantidad anual de nieve que se derritió y se volvió a congelar fue del 0,5 por ciento .

"Las temperaturas en el lugar han aumentado gradualmente en diversas fases durante muchos cientos de años, pero la mayor parte de la intensificación del deshielo ha ocurrido a partir de mediados del siglo XX", agregó la investigadora.

La Antártida es la parte que más rápido se ha calentado en el Hemisferio Sur. Según este estudio, la Península Antártica se ha calentado hasta un nivel en el que un pequeño aumento de la temperatura puede desencadenar una notable alza de la descongelación del hielo durante el verano austral. "Esto tiene implicaciones importantes para la estabilidad del hielo y los niveles del mar en medio del calentamiento climático", aseveró la científica.

El equipo de científicos se centró en la Península Antártica porque es la región que en el último medio siglo se ha calentado más rápidamente que cualquier otra en el Hemisferio Sur. Para efectuar las mediciones, el equipo examinó las diferentes capas de hielo durante el periodo de deshielo y el de congelación. Así, los científicos pudieron examinar la historia de la congelación en el área por medio de comparaciones entre las capas y los cambios de temperatura en el núcleo de hielo durante los últimos mil años.

Robert Mulvaney, uno de los expertos que formó parte del equipo, señaló que los registros de la intensificación del deshielo en la Península Antártica, conocida en Argentina como Tierra de San Martín y en Chile por Tierra de O´Higgins, son particularmente importantes en momentos en que la pérdida de glaciares y la capa de hielo antártico es visible en el área.

El científico británico resaltó que se cree que el deshielo ocurrido durante la estación veraniega ha "debilitado las capas de hielo en la Península Antártica y ha generado una sucesión de derrumbes dramáticos y acelerado la pérdida de glaciares en los últimos cincuenta años".

Los científicos creen que, parcialmente, el deshielo en la Península Antártica está relacionado con el cambio climático provocado por la acción humana y el aumento en la fuerza de los vientos occidentales. Sin embargo, advierten de que este impacto no puede extrapolarse a toda la región occidental de la Antártida, en la que el deshielo y la pérdida de los glaciares son procesos complejos y desconoce si son causados por el cambio climático.

El océano Ártico sufre rápida acidificación a causa del CO2

El océano Ártico está sufriendo una “rápida” acidificación debido a las emisiones de CO2 o dióxido de carbono, un fenómeno que amenaza al frágil ecosistema de la región, advirtieron ayer científicos.

La acidez de las aguas del planeta aumentó un 30% desde el inicio de la era industrial y alcanzó un nivel no igualado desde al menos 55 millones de años, según recordaron los participantes en una conferencia internacional sobre la acidificación de los océanos reunidos en Bergen (suroeste de Noruega).

El océano Ártico es más vulnerable que otros porque las aguas frías absorben más CO2 y porque recibe el agua dulce venida de los ríos y del deshielo, lo cual lo hace menos apto a neutralizar químicamente la capacidad de hacer ácido del dióxido de carbono.

Además, el creciente deshielo del banco durante el verano deja al descubierto superficies marinas cada vez mayores, las cuales contribuyen a la absorción.

En el mar de Islandia y en el mar de Barents, el PH (potencial hidrógeno) ha disminuido cerca de 0,02 por década desde finales de los años 1960. Incluso parando las emisiones de CO2 hoy, decenas de miles de años transcurrirán antes de que los océanos encuentren de nuevo su nivel de acidez anterior a la era industrial de hace dos siglos, según el investigador noruego Richard Bellerby, principal autor de un informe científico sobre este tema.

Todavía poco conocida y de impacto desigual según los lugares, incluso en el interior de la única región del Ártico, la acidificación pone en peligro los corales, moluscos y otros organismos con concha como la “mariposa marina” (pterópodo), cuya capacidad de calcificación se ve alterada.

Algunas especies como el ofiura, un organismo marino parecido a la estrella de mar, están directamente amenazadas de extinción, y los depósitos de pescado pueden verse afectados.

Por rebote, en juego están la pesca tradicional, el turismo o el modo de vida de las poblaciones autóctonas. Sin embargo, otras especies podrían sacar provecho de esta acidificación creciente, observan los científicos.

“La incertidumbre no es una excusa para la inacción”, estimó Sam Dupont, de la Universidad de Gotemburgo (Suecia). Los científicos llamaron a colocar de nuevo la lucha contra el cambio climático en el centro de las prioridades políticas y lamentaron que haya sido eclipsada por la crisis económica. “Tenemos que mirar más allá de esta crisis bancaria”, subrayó Carol Turley, del Laboratorio de estudios marinos de Plymouth (Gran Bretaña).