lunes, 4 de marzo de 2019

Resurge resistencia en defensa del Tipnis

La comunidad de Trinidacito organizó la marcha indígena de 1990 y ahora lucha por evitar la carretera en medio de la reserva. Esta lucha, según denuncian sus dirigentes, les ha valido el abandono del Estado.

Trinidacito, una de las 62 comunidades del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), rema contra la corriente. El pueblo sufre las consecuencias de oponerse a la carretera Villa Tunari - San Ignacio de Moxos y que amenaza pasar por medio de la reserva. En la zona no hay servicios básicos ni luz eléctrica, menos acceso a la salud. La resistencia es en soledad, aunque poco a poco la búsqueda de resultados cansa a la población, según informó Félix Cayuba, corregidor de esa población ubicada al norte del Tipnis.

La autoridad lamenta el abandono que sufre su pueblo por la oposición a la vía. Dice que no existe atención del Estado, a pesar de que personeros públicos llegan a la zona con promesas. Hoy, espera que el Sistema Único de Salud (SUS) se aplique, a pesar de que por muchos años la posta de salud, la única infraestructura construida con cemento, estaban abandonada y sin medicinas. Los niños no conocen a un médico y mucho menos pastillas o jarabes. “En Trinidacito todos son bienvenidos”.

Llegan funcionarios de varias instituciones públicas para abordar nuestras necesidades, pero eso solo se queda en promesas. Somos la comunidad que más lucha en defensa del territorio, pero tenemos muchas deficiencias por oponernos a la construcción de la carretera”, reclama Cayuba. La posta de salud la entregó Ernesto Suárez, en 2010, cuando era gobernador de Beni.

domingo, 3 de marzo de 2019

Ley de conservación de árboles deja al margen áreas forestales

La Ley Municipal de Protección y Conservación de los Árboles, aprobada en el Concejo Municipal en “detalle y revisión”, deja al margen las pocas áreas forestales que quedan en La Paz, Ciudad Maravilla del Mundo, además de otras zonas boscosas, sostuvo Álex Ordoñez, ingeniero medioambientalista y catedrático de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA).

En criterio del medioambientalista, la Ley es una buena iniciativa para precautelar los árboles ornamentales en edificios y construcciones civiles, pero advierte la necesidad de incluir en la normativa la protección de varias zonas boscosas de La Paz, pues los loteamientos y el avance de la mancha urbana, está terminando con estas pocas áreas forestales, como es el caso del bosquecillo de Pura Pura, amenazado con desaparecer para dar paso a construcciones ilegales de viviendas.

“La iniciativa del Concejo Municipal es plausible, pero al parecer olvidaron preservar las áreas protegidas y los bosquecillos de La Paz, que son los únicos pulmones de la ciudad ante tanta polución. Como sugerencia, en la norma debía incluirse medidas drásticas para quienes talan árboles de los pocos bosquecillos que quedan en La Paz”, sostuvo.

LEY

En días pasados, el Concejo Municipal aprobó en “detalle y revisión” la Ley Municipal de Protección y Conservación de los Árboles, que establece que los proyectos de construcción, privados y públicos, dentro del municipio paceño deberán priorizar el cuidado de los árboles y adaptarse a los mismos.

La concejala Cecilia Chacón, proyectista de la norma, explicó que los diseños de aquellos proyectos de construcción, ampliación o demolición que soliciten su aprobación a la Alcaldía, deberán contar con el relevamiento de la cantidad de árboles que se tiene dentro de la propiedad, como en su entorno.

“La arquitectura da la opción de hacer diseños que incorporen a los árboles y a la naturaleza (…) no implica hacer un nuevo plano ni contratar un profesional aparte, sino que se tendrá que incorporar en el diseño de la obra e identificarlos bien”, dijo.

Otra disposición de esta ley es la presentación de un Plan de Contingencias que describa las medidas y acciones de cuidado y mitigación, que se tomarán en favor de los árboles. La presente norma también consideró sanciones para aquellas construcciones que contravengan lo dispuesto, con multas administrativas y pecuniarias.

TALA DE ÁRBOLES

Entretanto, no es la primera vez que EL DIARIO advierte sobre la tala indiscriminada de los árboles existentes en la mancha urbana. Es el caso de los árboles del bosquecillo de Pura Pura, que desde hace muchos años son talados y envenenados para dar paso a la construcción de viviendas ilegales.

Para Ordoñez, la expansión de la mancha urbana es el enemigo principal de las zonas boscosas. “En estos últimos diez años, La Paz perdió más del 90 por ciento de sus áreas forestales, no sólo es Pura Pura, sino las cabeceras de los cerros; la construcción de la autopista La Paz – El Alto provocó la tala de una cantidad no determinada de árboles, sin que la empresa los haya repuesto en la misma proporción que se los taló, al igual que la empresa Mi Teleférico”, dijo.

Para el experto, la solución no es la reforestación, pues de 100 platines sembrados, solo 10 logran sobre vivir, debido a la falta de protección.

La última denuncia data de hace dos semanas atrás, cuando un grupo de vecinos de Achachicala denunciaron la presencia de loteadores furtivos que están envenenando los árboles para luego arrancarlos de raíz.

RECORRIDO

En el recorrido que hizo EL DIARIO a lo largo de la línea Azul del teleférico y la confluencia del río Choqueyapu, se evidenció la tala de árboles de eucaliptos, cuyos troncos son utilizados para pasar de un lado al otro, el río.

No se puede cuantificar la cantidad de árboles talados, pero el daño medioambiental es grande, sin que las autoridades de la comuna hagan algo para frenar estos hechos.

En ese contexto, Ordoñez concluyó sugiriendo a las autoridades, que la ley incluya la protección y sanciones drásticas a empresas y personas particulares que tales los árboles y se proteja las pocas áreas boscosas existentes en la urbe paceña.

DESTRUCCIÓN

La tala de árboles ya es una constante, en varias zonas de la ciudad de La Paz se observa destrucción de la naturaleza. Los vecinos no pueden casi hacer nada, solo denunciar el hecho a las autoridades municipales.

lunes, 25 de febrero de 2019

Deforestación y chaqueos Territorio de Beni convertido en sabana

La inmensa llanura que rodea al camino entre Rurrenabaque y Riberalta era en el pasado un bosque que producía castaña y otros bienes no maderables. Esta afirmación corresponde al biólogo Vincent Vos, quien trabaja en la Amazonía boliviana desde hace varios años. Recientemente desempeñada sus labores en el Centro de Investigación para la Promoción del Campesinado (Cipca) en Riberalta donde tiene su residencia.

Unos 500 kilómetros separan a ambas poblaciones benianas. EL DIARIO pudo establecer que efectivamente la precaria carretera de tierra que une ambas poblaciones muestra interminables extensiones sin vegetación. La sobreexplotación del bosque terminó con la masa forestal y boscosa, dijo Vos en una entrevista con el Decano de la Prensa Nacional.

Según un artículo publicado por el portal diarioecologia.com, la Amazonía se está convirtiendo en una sabana debido a su clima más seco, aunque de manera transitoria y no tan repentina como sostenían algunas predicciones, según un nuevo estudio publicado en Estados Unidos.

El estudio dirigido por Naomi Levine, investigadora de Biología de la Universidad de Harvard, analizó la respuesta individual de plantas amazónicas a un entorno más seco, frente a modelos que estimaban efectos en todo el ecosistema.

“Nuestro análisis sugiere que, en contraste con las predicciones de estabilidad o pérdida catastrófica de biomasa, el bosque amazónico responde a un clima más seco de manera inmediata, pero gradual y heterogénea”, explica el estudio, publicado en la revista de la ,Academia Nacional de Ciencias de EEUU.

CAMBIO CLIMÁTICO

En otras palabras, “el bosque amazónico es más sensible a cambios en el clima de lo sugerido en otros estudios, pero no es tan probable que se dé un cambio repentino de un ecosistema a otro”, según los autores.

El cambio será de un “bosque húmedo de alta concentración de biomasa a un bosque transicional seco y leñoso similar a la sabana”.

No obstante, el estudio advierte que la deforestación y otras intervenciones humanas pueden acelerar esta transición, que ya está experimentando una región considerada el “pulmón verde” del planeta.

Los expertos señalan que los mayores temores de estaciones más secas se dan en el sur del bosque amazónico, donde ya se observan condiciones de sequía más avanzadas.

El estudio demuestra que la vulnerabilidad o resistencia del bosque tropical depende de la duración de las estaciones secas, del tipo de suelo, pero también, de manera muy importante, del nivel de competición y las dinámicas entre las plantas y árboles del ecosistema.

También señala que la heterogeneidad y biodiversidad del bosque amazónico lo hace más resistente de lo que consideraban algunos modelos a la falta de agua y permite una respuesta más gradual a la sequía.

LARGAS ESTACIONES SECAS

Las zonas boscosas de la cuenca del Amazonas con estaciones secas de cuatro meses, un cuarto de todo el ecosistema, perderán un 20 % de su biomasa si se incrementa la época seca en dos meses más, mientras que ese proceso se aceleraría en zonas que ahora sufren 6 meses de época seca, con solo un incremento de un mes de sequía, señaló el estudio.

Los investigadores subrayan, asimismo, la importancia de estudiar la transición en el bosque amazónico analizando la respuesta de diferentes tipos de árboles individualmente y teniendo en cuenta la calidad del suelo, en lugar de incluir a toda la biomasa en un mismo modelo.

domingo, 24 de febrero de 2019

viernes, 15 de febrero de 2019

martes, 5 de febrero de 2019

Bolivia deforesta 350.000 hectáreas al año

La deforestación anual se ha incrementado en Bolivia en un promedio de aproximadamente 150.000 hectáreas por año durante los años 90, a casi 350.000 hectáreas por año durante los años 2016-2017.

2016 fue el año con el más alto nivel de deforestación en la historia de Bolivia, con más de 417.000 hectáreas deforestadas, pero la cifra cayó a 263.000 hectáreas en 2017. Sin embargo, en períodos más largos se pueden observar mejor las tendencias, y en el caso de Bolivia muestran un incremento de la deforestación anual.

Según la investigación, del Instituto Inesad, Nuevos datos sobre la deforestación en Bolivia (hasta finales del 2017) en la realidad existe mucha variación aleatoria de año en año, en parte debido a variaciones climáticas y en parte debido a la dinámica de uso de la tierra y los factores económicos asociados.

El documento se enfoca en los datos de los últimos dos años (promediando el 2016 y 2017), y profundiza a mayor detalle sobre los municipios donde la deforestación se ha dado últimamente.

Concluye que los municipios, San José de Chiquitos, Pailón, Cuatro Cañadas, El Puente, Cabezas, Santa Rosa del Sara y San Javier. tienen la mayor deforestación desde todo punto de vista y aparecen con alta incidencia en las tres categorías establecidas por la investigación, relacionadas con la deforestación, bosques y cifras por persona.

CATEGORÍAS

Así, San Ignacio de Velasco, San José de Chiquitos, Pailón, Concepción y Charagua son los municipios donde más se deforesta, entre 23 a 43.000 hectáreas anualmente. Junto a otros 20 municipios representan aproximadamente el 78% del total de la deforestación en Bolivia en 2016 y 2017. Un grupo de 16 de ellos, incluyendo los primeros 12, están ubicados en el departamento de Santa Cruz, cinco en Beni, tres en La Paz y uno en Cochabamba.

BOSQUES

Cuatro Cañadas y Fernández Alonso deforestaron bosques en una proporción de 15 y 10 por ciento respectivamente. Un grupo de 22 de los 25 municipios con tienen tasas de deforestación más altas están ubicados en el departamentos de Santa Cruz, Cochabamba y Pando.

La medición de la deforestación por persona (per cápita) estableció que Concepción y Carmen Rivero son los municipios que eliminaron 11 m2 considerando el período 2015. El estudio presenta al igual que los otros grupos constituyendo los 25 municipios con mayor deforestación en 2016-2017. Nuevamente, la mayoría de ellos pertenecen al departamento de Santa Cruz, pero también hay algunos pertenecientes a Beni, Pando y La Paz.

En total, 49 diferentes municipios han sido ubicados en alguna de las tres categorías de los 25 municipios con mayor deforestación. Empero, los siete municipios señalados anteriormente pertenecen al departamento de Santa Cruz.

CUENCAS SON LAS MÁS AFECTADAS

-Unos 10.400 kilómetros cuadrados de bosque se perdieron en la Amazonía boliviana entre el 2000 y el 2013, reveló un estudio de la Red Amazónica de Información Socioambiental Georreferenciada (Raisg).

-Los territorios indígenas, que cubre el 27% de la Amazonía, perdieron 1.700 kilómetros cuadrados de bosque en el mismo periodo.

-La deforestación en las Áreas Naturales Protegidas alcanzó 1.000 kilómetros cuadrados entre 2000 y 2013, publicó un matutino de Santa Cruz.

-Las cuencas de los ríos Mamoré y Beni son las más afectadas por la deforestación. Según señala el estudio, de las tres causas directas principales de la deforestación, es la ganadería la que mayor impacto negativo ha tenido en los bosques, las otras dos razones son la agricultura mecanizada y la agricultura en pequeña escala.

- Raisg advierte que la construcción de represas hidroeléctricas en el río Madera terminará siendo un problema, por la “inminente inundación de grandes extensiones de bosque”.

Video Alex Villca, nos habla sobre como Evo Morales esta destruyendo el Medio Ambiente en Bolivia