miércoles, 28 de diciembre de 2016

Indígenas son más capaces de mitigar ataques climáticos



Veinte comunidades indígenas ya están preparadas para superar las constantes emergencias y desastres que ocurren en Beni y La Paz por causa de inundaciones y deslizamientos, fenómenos que afectan la producción, ingresos y salud de las poblaciones de esas regiones.

El proyecto “Incremento de la preparación y resiliencia en las cuencas de los ríos Beni y Mamoré”, que comenzó en abril de 2015 y concluyó este mes, permitió el desarrollo de cultivos de variedades resistentes al agua y de viveros multipropósito. También impulsó la instalación de refugios comunales contra riadas, así como de cocinas solares, paneles fotovoltaicos para extracción de agua y sistemas de alerta temprana y cosecha de agua de lluvia, entre otros.

Los objetivos principales del plan fueron: generar y fortalecer las capacidades de resiliencia de comunidades vulnerables ante inundaciones recurrentes y promover la adaptación de éstas al cambio climático, detalla, Mónica Cuba, jefa de Comunicaciones de Soluciones Prácticas, una de las instituciones ejecutoras del proyecto multilateral que con su trabajo particular benefició a 3.369 personas de 681 familias.

Se potenció también, agregó, los medios de vida de las familias tacanas, tsimanes y mosetenes, capacitándolas en temas de riesgo, en el manejo de sistemas agroforestales y en la instalación de servicios básicos como baños ecológicos.

“Se han implementado algunas parcelas de cítricos y cacao resistentes a las riadas”, afirma Rafael Calamari, quien es responsable de promover el cultivo de ambos alimentos en la comunidad de Altamarani, situada con sus 75 habitantes en el municipio de San Buenaventura, en la provincia Abel Iturralde, en el norte del departamento de La Paz.

“Aprendimos cosas que no practicábamos en la primera fase” de desarrollo del cultivo, como la poda y el injerto. “En unos años buscaremos mercados. Ya se interesaron en (la fábrica de chocolate) El Ceibo”, dice.

“Si llueve más de tres horas debo alertar” a las comunidades de toda la región de una posible riada; además “puedo recibir” los avisos de alarma de otras poblaciones, afirma Norberto Buchati, hombre de unos 50 años que está a cargo de la Unidad de Gestión de Riesgos de Altamarani.

La iniciativa es parte de un sistema de alerta temprana local que a través de llamadas por radio y teléfono busca reducir el impacto de los desastres en 69 comunidades ubicadas en los municipios de Ixiamas, San Buenaventura, Palos Blancos y Guanay (La Paz); y Rurrenabaque, San Borja, Reyes, San Ignacio de Moxos, Riberalta, Santa Ana, San Joaquín y San Ramón (Beni).

Puerto Yumán. El albergue servirá para que niños, mujeres y ancianos se resguarden en las riadas. Foto: Jorge Castel

“Me han capacitado sobre las riadas y también sobre planes de contingencia para las familias”, sostiene el vigía, antes de recordar que 2014 fue el año más complicado para su comunidad. “La mitad somos collas y la otra, cambas”, dice el responsable de dirigir las acciones cuando el río Beni amenace con sus crecidas y vela por el bienestar de la población, lo que sucede en especial en época de lluvias, más precisamente en enero y febrero.

Los planes de contingencia para afrontar las crisis son diseñados por cada comunidad, aunque lo esencial es poner a la gente a buen resguardo (en los refugios), organizar el salvataje y tener alimentos asegurados. Cada comunidad tiene delegados para cumplir con estas tareas y para velar por el buen uso de los equipos proporcionados por el proyecto.

Luz Marchani, tesorera de Altamarani, relata que el mayor problema para las mujeres era conseguir agua para consumo, porque el pozo del que sacaban el líquido se volvía inservible cuando las riadas impedían el transporte del diésel que alimenta el extractor. “El agua volvió con la tecnología. Se instaló un panel que hace funcionar la bomba que lleva el agua desde el pozo de 32 metros” de profundidad “hasta el tanque elevado”, el cual “tiene una reserva para tres días. Ahora no nos falla” el abastecimiento, “tenemos agua todo el día”, cuenta con una sonrisa de alivio.

“Cobramos por el agua que se utiliza y ese fondo lo ahorramos en el banco para cualquier emergencia o repuestos”, indica Marchani. “Otra ventaja es que el panel fotovoltaico es fácil de desarmar si es que surgiera una emergencia”, añade.

DESARROLLO. Con estas mismas bases Soluciones Prácticas capacitó a la población de Puerto Yumán, ubicada en el municipio de Rurrenabaque, en la provincia Ballivián de Beni, comenta Felicia Yumani, secretaria de Hacienda de la comunidad.

“Aquí, con la inundación, el agua llega a un metro y medio, ese es el problema. Ahora tenemos un albergue —porque lo necesitábamos— que nos servirá para subir a los niños, a las embarazadas y a los ancianos. La ONG dio una parte del dinero para la construcción de la cabaña “y la comunidad puso la contraparte con la mano de obra”, asevera.

Otro de los avances, agrega, fue la cosecha de lluvia. “Próximamente perforaremos un pozo para replicar la experiencia de Altamarani”. Jafed Porko, secretario de Agricultura de la comunidad, afirma que ya tienen 5.800 plantines de naranja tardía, mandarina y cacao, “para que ayuden a los ingresos de la comunidad en los próximos cuatro años”.

Los agentes de cambio

Recursos

El proyecto de incremento de resiliencia fue financiado por la Unión Europea e implementado por el consorcio Victoria Regia, integrado por el PNUD, Unicef, Soluciones Prácticas, Ayuda en Acción, OIM, Christian Aid y la Fundación Salud Río Beni, liderada por la FAO.

Beneficios

El trabajo conjunto redujo la vulnerabilidad a los riesgos de desastres de más de 7.000 familias de 69 comunidades indígenas en el departamento de Beni y el norte de La Paz.

Llegar o salir de la comunidad, todo un reto

El viaje a las poblaciones que se encuentran a lo largo de los ríos Beni y Mamoré es una verdadera aventura. Los habitantes no cuentan con las comodidades para dirigirse desde las ciudades hasta sus comunidades, por lo que optan por largos recorridos en botes y caminatas extenuantes.

Para llegar a Altamarani desde La Paz hay que hacer un viaje en avión de 40 minutos hasta Rurrenabaque (Beni), pasar el río en cinco minutos en un bote a motor hasta San Buenaventura (La Paz) y recorrer en auto un camino de tierra por al menos 50 minutos.

Sin embargo, los pobladores no tienen la posibilidad de viajar en esas condiciones. Solo para llegar a Rurrenabaque desde sus comunidades deben recorrer el río en un bote a motor por al menos una hora y media, llevando lo que necesitan para sus familias.

Pese a las distancias, Luz Marchani, tesorera de Altamarani, asegura que allí “se vive bien” porque la comunidad se mantiene ajena al estrés que causa el ritmo frenético de las ciudades; además tienen alimentos frescos y un clima cálido, pero no extenuante.

No tienen luz, ni radio, ni televisión, ni celulares, pero existe el respeto a la naturaleza. “Queremos superar el tema de la salud y energía”, dice Roxana Áñez.


Aluviones dañaron a 81 mil familias en 5 años

En el periodo 2010-2014, los eventos climatológicos afectaron al menos a 81.000 familias en las cuencas hidrográficas de la Amazonía, de acuerdo con datos del Viceministerio de Defensa Civil que maneja Soluciones Prácticas.

“De 2010 a 2013 se registraron 118 eventos, el 70% fueron inundaciones que afectaron a más de 60.000 personas. En 2014, más de 21.000 familias en 400 comunidades en las cuencas de los ríos Beni y Mamoré fueron afectadas con las inundaciones en temas productivos, de saneamiento y servicios básicos y de estructura familiar y comunal”, cita el reporte.

Debido a las intensas lluvias estacionales que caracterizan a la región del trópico húmedo, agrega, las cuencas hidrográficas de la Amazonía suelen registrar severas inundaciones que, a su vez, provocan efectos adversos en la salud y en la seguridad alimentaria de la población, y afectan la estabilidad social, ambiental y económica de la región, atentando incluso contra la vida del ser humano.

“La mayor parte de esa población vive por debajo de la línea de pobreza, con servicios básicos inseguros o inexistentes”, indica la ONG, una de las ejecutoras del proyecto “Incremento de la preparación y resiliencia en las cuencas de los ríos Beni y Mamoré.


Los “Ríos voladores” de la Amazonía

NVESTIGACIÓN | ALAN FORSBERG, GEÓGRAFO QUE ESTUDIA Y ENSEÑA CAMBIO CLIMÁTICO POR 30 AÑOS, EXPLICA EN ESTE EL CONCEPTO DE LOS “RÍOS VOLADORES”. A TRAVÉS DE LA DESCRIPCIÓN DE ESTE FENÓMENO ADVIERTE SOBRE LOS PELIGROS QUE AMENAZAN ESTE CICLO VIRTUOSO DE LA NATURALEZA: EL CAMBIO CLIMÁTICO Y LA DEFORESTACIÓN.

Cualquiera que haya tenido que buscar un balde de agua sabe lo pesado que puede ser llevarlo a una gran distancia, sobre todo cuesta arriba. Por tanto, es una maravilla ver esas enormes cantidades de agua en lagos y glaciares en lo alto de los Andes. ¿De dónde vino toda esa agua y cómo llegó hasta allí?

A pesar de que Bolivia está tan cerca al océano Pacífico, es sorprendente saber que la gran mayoría de agua en el sistema climático de Bolivia viene desde el océano Atlántico. Esto se debe al hecho de que tanto la cordillera de Los Andes como los vientos alisios dominantes del este impiden en gran medida la transferencia de humedad desde el oeste. Sin embargo, el océano Atlántico está a 3.000 kilómetros de distancia y por lo general los niveles de lluvia de un continente disminuyen exponencialmente al incrementarse la distancia de la costa, poca humedad alcanza a llegar más de 1.000 kilómetros tierra adentro. Entonces, ¿por qué Bolivia no es un desierto?

Curiosamente, en Sudamérica ecuatorial los niveles de lluvia siguen siendo los mismos o hasta aumentan a medida que se desplaza al oeste de la costa atlántica. El Chapare, por ejemplo, es en realidad uno de los lugares más lluviosos del continente. Entonces, ¿cómo es que toda esa lluvia llega hasta aquí?

Esto se puede explicar por un antiguo proverbio hawaiano indígena: "Hahai no ka va i kaulula au" -, que traducido significa: “la lluvia sigue después de la selva”. Ahora la ciencia moderna finalmente confirma lo que los pueblos indígenas que viven en los bosques han sabido por mucho tiempo acerca de la importancia de los bosques para traer lluvia.



LA "BOMBA BIÓTICA DE HUMEDAD"

Los científicos han descubierto recientemente que una combinación de una "bomba biótica de humedad" y "ríos voladores" de la selva amazónica traen lluvias a Bolivia. A menudo se dice que la selva amazónica es el "pulmón del planeta", pero este bosque también funciona como el "corazón de la Madre Tierra" bombeando humedad del océano hacia el interior del continente y alimentando el gran sistema cardiovascular de los ríos, tanto terrestres (las venas) como atmosféricos (las arterias). Este corazón sólo hace eso gracias a la cubierta forestal casi continua desde la costa hasta el interior del continente. Así el bosque sirve como un acueducto hasta Los Andes y mucho más allá.

El bosque natural de la Amazonía tiene alrededor de 600 mil millones de árboles, y cada uno actúa como una gran máquina de evaporación alimentada con energía solar. Estos árboles gigantescos bombean agua subterránea desde sus raíces profundas hasta sus hojas donde lanzan hasta 1.000 litros de vapor de agua a la atmósfera cada día. Un metro cuadrado de bosque nativo puede contener entre 8 a 10 metros cuadrados de hojas y, por tanto, producen flujos de vapor de agua que, por unidad de superficie, son típicamente más de diez veces superiores a pastos o tierras de cultivo, e incluso superan de manera significativa lo de aguas abiertas. A fuerza de interceptar y reciclar la escorrentía, los árboles mantienen el agua en el aire, donde se sopla por los vientos dominantes por miles de kilómetros en lo que se conoce como "ríos voladores" de vapor de agua invisible.

En suma, los árboles de la selva amazónica bombean un increíble total de 20 mil millones de toneladas de agua (20 kilómetros cúbicos) del suelo a la atmósfera todos los días, lo que es más que la descarga de líquido del propio río Amazonas. Todo eso se alimenta de forma natural por una cantidad increíble igual de energía solar. Calculando solamente lo que evapora el bosque amazónico boliviano, la cantidad de energía solar utilizada sería equivalente a casi 50 veces la producción total de electricidad de Bolivia. Ese es un muy grande esfuerzo proporcionado gratuitamente por los servicios ecológicos del bosque, un valor oculto del que la mayoría de las personas no se da cuenta.

El bosque natural no sólo bombea la humedad a la atmósfera, sino que sus abundantes plantas y hongos también liberan sustancias químicas (compuestos orgánicos volátiles biogénicos y sales de potasio) que siembran las nubes que provocan lluvias. Así, el bosque tanto recibe como genera lluvia.



LOS "RÍOS VOLADORES" DE LA SELVA AMAZÓNICA

Estos procesos extensos de evaporación y precipitación en el bosque también crean baja presión atmosférica que se jala constantemente al aire húmedo del océano, de ahí el nombre de "bomba biótica de humedad". Pero esta bomba sólo funciona en los bosques naturales prístinos. Ni la vegetación de los bosques clareados artificialmente y explotados, ni de las plantaciones, pastizales o cultivos son capaces de activar la bomba biótica y mantener la humedad suficiente para la vida óptima.

Pero el corazón de la Madre Tierra no sólo riega al Amazonas, también brinda las lluvias que dan vida a decenas de millones de personas más allá de la selva tropical. Cuando los ríos voladores de vapor de agua alcanzan la barrera de Los Andes, fuertes lluvias caen al pie de las montañas. Los árboles continuamente interceptan la escorrentía y, como ascensores, alzan y lanzan esa agua a la atmósfera para que llegue hasta los glaciares y lagos en lo alto de los Andes.

Los ríos voladores también giran hacia el sur y traen la humedad vital hasta Paraguay, el norte de Argentina y el centro y el sur de Brasil - una región vibrante que representa el 70 por ciento del Producto Interno Bruto de América del Sur. De esta manera, el corazón de la Madre Tierra proporciona el agua para la mayor parte de la agricultura que alimenta la población de Sudamérica, y agua potable para las ciudades más grandes del continente.



EL AMAZONAS, PRINCIPAL “VENA” DEL “CORAZÓN DE LA MADRE TIERRA”

Ya está previsto que el cambio climático impactará severamente la disponibilidad de agua en Los Andes debido a efectos tales como el derretimiento de glaciares y nieve debido a la subida de temperaturas de aire. Bolivia es considerada como uno de los países más vulnerables a futuras reducciones en los suministros de agua porque cuenta con varias grandes ciudades situadas por encima de 2.500 metros sobre el nivel del mar que dependen de las reservas de agua de gran altitud, como los glaciares, bofedales y lagos para complementar las escasas precipitaciones durante la época seca. Es por ello que la deforestación constante en las tierras bajas del oriente sería muy imprudente. Se necesita el bosque natural de la Amazonía para llevar el aire húmedo a Los Andes y traer la lluvia. Si esta selva resulta dañada y destruida, las arterias de los ríos voladores serán cortadas y el corazón de la Madre Tierra se romperá.



Fuentes consultadas:

http://riosvoadores.com.br/english/the-flying-rivers-phenomenon/ • https://www.youtube.com/watch?v=Iv7AUoheeQs • https://www.youtube.com/watch?v=Y3OWgb0Bv-A&feature=youtu.be • https://www.ted.com/talks/antonio_donato_nobre_the_magic_of_the_amazon_a... • http://journals.ametsoc.org/doi/abs/10.1175/JHM-D-12-0190.1• http://www.nature.com/nature/journal/v489/n7415/full/nature11390.html



“¿Acaso el hombre blanco sabe, que si él destruye el bosque, no habrá más lluvia? ¿Y si no hay más lluvia, no habrá nada que beber o comer?"

Davi Kopenawa - Sabio Yanomami



"Se necesita el bosque natural de la Amazonía para llevar el aire húmedo a Los Andes y traer la lluvia. Si esta selva resulta dañada y destruida, las arterias de los ríos voladores serán cortadas y el corazón de la Madre Tierra se romperá"



"A pesar de su cercanía al Océano Pacífico, la mayor parte de las precipitaciones en Bolivia se originan en el Océano Atlántico, a una distancia de mucho miles de kilómetros"


Limpian los ríos Rocha y Tamborada

Tras la crecida de los caudales de los ríos em la ciudad debido a las precipitaciones registradas el fin de semana, personal del Programa Nacional de Empleo (Plane) realiza la limpieza de el Río Rocha y Tamborada.

Alrededor de 45 mujeres del Plane llegaron hoy hasta el sector norte del tramo del Rocha, cerca a la zona de la Recoleta, para realizar la limpieza de los escombros y desechos que llegaron con la crecida de los cauces. Entretanto en la Tamborada se moviliza a 39 personas del programa de limpieza.

El director de Medio Ambiente de la Alcaldía, Elvis Gutiérrez, explicó que desde que comenzó la temporada se realizan trabajos de forestación y ampliación del tramo del río que pasa por la zona norte de la ciudad.

"No podemos esperar a que otra alcaldía realice la limpieza, esto viene de todo el tramo y desde Sacaba, hemos encontrado hasta animales muertos", afirmó.

El problema de contaminación es constante afirmó Gutierrez. En el recorrido se observaron escombros, plásticos, botellas y latas, al igual que en el ingreso del canal del río.

Ayer por la tarde, después de las precipitaciones registradas a mediodía, calles mercados y puentes de la ciudad se inundaron. El principal problema identificado por el personal de la Alcaldía de Cercado fue la acumulación de basura que ocasionó el colapso de los desagües.

El guepardo corre directo hacia su extinción


El guepardo, el animal terrestre más rápido del mundo, "corre directo" hacia su extinción, según un estudio publicado en la revista estadounidense Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).


Menos de 7.100 guepardos subsisten actualmente en libertad en el mundo -el 99% en África- y no ocupan más que el 9% de la superficie total sobre la que se extendían en otras épocas.


Según estimaciones precedentes, no citadas por este estudio de la Sociedad Zoológica de Londres (ZSL), la organización de defensa del medio ambiente Wildlife Conservation Society (WCS), la población mundial de guepardos se elevaba a unos 100.000 especímenes a principios del siglo XX.


"El guepardo corre directo hacia la extinción y podría desaparecer rápidamente a menos que se tomen medidas urgentes", indica la ZSL en un comunicado.


El guepardo asiático está al borde de la extinción: solo quedan 43 individuos censados en Irán. En Zimbabue, su población pasó de 1.200 a 170 ejemplares en 16 años, una caída del 85%.


"Nuestras conclusiones (...) son que la especie es mucho más vulnerable y propensa a la extinción de lo que pensábamos antes", explica la doctora Sarah Durant, que dirige el estudio, precisando que el censo de guepardos se hace difícil por la "naturaleza discreta" de la especie.


Por todo ello, los autores del estudio llaman a la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) a catalogar a los guepardos, que hasta ahora figuraban como especie "vulnerable", en la categoría de especies "en peligro".


jueves, 22 de diciembre de 2016

Hubo 50 incendios en 2016 en el Parque Tunari



El 47 por ciento de los incendios registrados en del departamento, en 2016, ocurrieron en el Parque Nacional Tunari (PNT) y en las zonas cercanas a la región metropolitana, Sacaba, Cercado, Quillacollo y Tiquipaya.

La Unidad de Gestión de Riesgos (UGR) de la Gobernación informó que en lo que va de 2016 se reportaron 107 incendios en el departamento que arrasaron con 32.900 hectáreas. Del total, 50 focos de calor afectaron el PNT y destruyeron 4.000 hectáreas.

El responsable de la UGR, Óscar Soriano, manifestó que los incendios se debieron en varios casos a la sequía y el aumento de temperaturas. “Este año ha sido común la falta de lluvias que ha ocasionado que varias áreas de terreno estén muy secas, más de lo habitual, por lo que el fuego se expandió con facilidad”, dijo.

Otra causa son las quemas para la agricultura. “Los chaqueos se realizan antes de la siembra y después de la cosecha, algunos son descuidados y, a partir de ello, se queman parcelas grandes. Es importante que las comunidades generen conciencia para que traten de mitigar estas prácticas”, agregó Soriano.

Hasta agosto de este año en el Parque Tunari se registraron 28 incendios que consumieron 2.478 hectáreas, 1.836 correspondían a pajonales; 485 a arbustos y 155 a especies forestales, que afectaron a árboles de kewiñas y alisos.

Del 5 al 7 de agosto ocurrió uno de los incendios más grandes en el área que consumió 1.290 hectáreas y 1.058 hectáreas de pajonales en las comunidades de Laphia, Escalerani, Calio y Phiusi. En esa ocasión, aves y pequeños mamíferos fueron afectados por el fuego.

Otro incendio de magnitud fue el que se registró el 24 y 25 de noviembre, donde se consumieron más de 100 hectáreas en las zonas de Taquiña Chico y Taquiña.

Soriano explicó que estos incendios afectan a la biodiversidad del Parque y también provocan una mayor contaminación del aire.



ALERTAN SOBRE LOTEAMIENTOS

El coordinador de la Foro Cochabambino de Medio Ambiente (Focomade), John Zambrana informó que la mayor parte de los incendios del Parque Tunari se han registrado en las partes más urbanizadas de los municipios de la región metropolitana que pertenecen al Parque Tunari.

El ambientalista dijo que es llamativo que los incendios sean recurrentes en las partes pobladas. “Al parecer hay un intento de lotear el área y continuar con los asentamientos ilegales”, dijo. Explicó que la presencia de guardabosques del Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap) es insuficiente para que se pueda evitar estos eventos. “Gradualmente, los loteamientos y construcción de viviendas están avasallando el Parque, incluso franjas de río y torrenteras, pero las autoridades no han tomado medidas precautorias para evitarlo”, indicó Zambrana.


viernes, 16 de diciembre de 2016

Ley No.302 declaró al Illimani Patrimonio Natural del Estado

El año 2012, el presidente Evo Morales promulgó la Ley No. 302 por la cual declaró al nevado (Illimani) “patrimonio natural del Estado Plurinacional”.

La indicada ley, promulgada el 26 de octubre de ese año, expresa en su Artículo Único lo siguiente: “Declárese Patrimonio Natural del Estado Plurinacional de Bolivia a la Majestuosa Montaña del Illimani, que se encuentra ubicada en el Departamento de La Paz”.

La disposición fue rubricada por el Jefe de Estado y el gabinete ministerial en pleno de esa gestión.

EX MINISTRO

Consultado al respecto, el ex ministro de Minería Jorge Espinoza calificó de “aberración legal” el hecho de que el Ministerio de Minería, la Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (Ajam) y el Servicio Nacional de Registro y Control de la Comercialización de Minerales y Metales (SENARECOM), hubieran entregado concesiones a varias empresas y cooperativas para explotar yacimientos de oro, plata, antimonio e incluso wolfram en las faldas del Illimani.

La administración tributaria entregó –asimismo- el número de NIT a la empresa Comabol, en la cual participan inversionistas chinos. Manifestó, asimismo, que el macizo andino es el ícono más emblemático, no solamente del departamento de La Paz, sino del país.

SANTUARIO NATURAL

En consonancia con la opinión de Espinoza, la directora del Museo de Etnografía y Folklore (Musef), Elvira Espejo Ayca, señaló que una vez aprobada la ley que declara patrimonio al nevado, “es un cerro, es una imagen que debemos cuidar todos”.

Mucho más descriptiva, la autoridad, entendida en Antropología y custodia del patrimonio cultural del país, planteó que, “las autoridades deberían haberse preocupado y como señala la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), se declara patrimonio para que lo cuides y lo difundas, no es para que se muera, esto es para que aflore y que sea una imagen primordial para el país y la sociedad”.

RESPONSABILIDADES

Frente a esta posición, EL DIARIO preguntó a Espejo: ¿El Illimani es similar a una reserva fiscal, es decir, un parque natural como el Madidi, en el norte de La Paz, o Carrasco, en Cochabamba, que se debe preservar y no tocar para nada?

“Si”, respondió contundente, y añadió: “desde (que existe una declaración de patrimonio (el Illimani), es una obligación (para los bolivianos) tener plena la información a todo nivel y que todos asuman una responsabilidad, no es sólo festejar y decir que la basura abunda, la responsabilidad también es de la sociedad plena”, advirtió.

lunes, 12 de diciembre de 2016

Vice convoca a Ponchos Rojos a movilizarse por represa El Bala

El vicepresidente Álvaro García Linera instó ayer a los Ponchos Rojos a estar listos para pelear en defensa de la construcción de las represas del proyecto El Bala. Desde el Gabinete del Agua, el Gobierno aseveró que la hidroeléctrica es el elemento que garantizará agua para futuras sequías.

El 7 de julio, la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) y la italiana Geodata firmaron un contrato para la elaboración del estudio a diseño final del Proyecto Hidroeléctrico El Bala que demandará una inversión de 11,8 millones de dólares. El Gobierno indicó que el daño ambiental llegará sólo a un 1,9% y que no causará grandes impactos, como aseguran activistas y autoridades que se oponen a la obra.

"Mis hermanos Ponchos Rojos de Omasuyos, capaz también va a ser necesario marchar para defender los proyectos que La Paz necesita. Debe informarse a los cantones, a las centrales y subcentrales que hay gente de la derecha que se opone a las represas, para que estén movilizados para defender el desarrollo del departamento”, convocó ayer García Linera en una entrega de obras en la localidad de Achacachi.

La autoridad manifestó que de la construcción de las represas de El Bala y de carreteras similares a la del TIPNIS depende el progreso del norte paceño y de los bolivianos. Como en varias ocasiones reiteró que la oposición al proyecto viene de exfuncionarios de Usaid y políticos que aún viven de recursos provenientes dicho organismo no gubernamental u otros que tienen cede en Europa.

"Por la lucha de los Ponchos Rojos tenemos gas y ahora también habrá que pelear por las represas y carreteras para La Paz. Ponchos Rojos, voy a estar atento a su convocatoria”, aseveró.

Por su parte, la cabeza del Gabinete del Agua, Juan Ramón Quintana, manifestó que la hidroeléctrica es la garantía para el abastecimiento en épocas de sequía. "Sin hidroeléctrica no hay agua y viceversa”, declaró la autoridad en entrevista con el canal estatal.

Manifestó que las represas de El Bala y Chepete evitarán que grandes caudales sigan su curso y se depositen en cuencas externas a Bolivia sin que sean aprovechados en nuestro territorio. "Son caudales que deben ser aprovechados para energía, porque no va a haber agua si no hay energía eléctrica”, aseveró.

Como ejemplo citó la obra de traspaso de agua de Pongo a la laguna de Estrellani para alimentar la represa de Incachaca en La Paz. Al estar a 900 metros más abajo son necesarios tres megavatios (consumo equivalente a 2.000 microhondas) para bombear el afluente. "Si no tienes electricidad, no podrás tener el agua”, aseguró.

Este mismo principio se aplicaría en las represas que se preven construir en el norte paceño, donde existen grandes afluentes de agua dulce que son necesarios en las partes altas del país. Para la autoridad, la combinación de ambos elementos es la única que garantizará que el país pueda vivir tranquilo los próximos 30 a 40 años, ante la agudización del cambio climático.

"Es agua que podemos aprovechar para consumo humano, actividades industriales y habilitar miles y miles de riego para abastecer nuestro mercado de alimentos. No sólo con El Bala-Chepete, sino en el proyecto Rositas, Misicuni o de otras represas en todo el país. Esta es la otra dimensión de la inversión”, sostuvo Quintana.

García: " Madre Tierra es también para modificar”


"La Madre Tierra es también para modificar, pero no para destruirla” señaló el segundo mandatario del Estado, Álvaro García Linera, en un discurso en la localidad de Achacachi. Manifestó que estos cambios son para beneficio de la población.

"Acaso nuestros antepasados no han hecho los camellones y las terrazas. Ellos han modificado la Madre Tierra pero para generar más productos. La Madre Tierra es también para modificar, no para destruirla, pero si para cambiar y generar producción en favor de la propia gente y eso es lo que vamos a hacer”, aseveró.

Manifestó que muchas de las objeciones para los grandes proyectos como las represas de El Bala y Chepete o la carretera por el TIPNIS se debe a la deforestación que conlleva. Argumentó que este no es un problema, ya que en Bolivia tenemos 59.000 millones de árboles, "no faltan”.

"No nos pueden decir que estamos destruyendo la naturaleza. Nos quieren obligar a nosotros a que no construyamos represas y nos dicen que no podemos hacer carreteras porque hay un arbolito ahí. Con esa carretera o represa vamos a tener más árboles, a veces hay que deshacernos de uno para hacer florecer otros 1.000”, sostuvo.

En agosto de 2009 el presidente de la asamblea de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Miguel D’Escoto, declaró a Evo Morales "Héroe Mundial de la Madre Tierra” por su continua defensa del planeta. Refirió que el Primer Mandatario fue quien impulsó ante el organismo internacional la declaratoria del día mundial de la Madre Tierra.

En el acto Morales proclamó la defensa de la Pachamama y sostuvo que lo más importante debe ser el mundo ya que los seres humanos se han convertido en seres depredadores.