lunes, 12 de diciembre de 2016

En el Madidi y el área Pilón Lajas existen 41 operaciones mineras

En el Parque Nacional y Área de Manejo Integrado (ANMI) Madidi  y la Reserva de la Biosfera y  Tierra Comunitaria de Origen (TCO) Pilón Lajas existen 41 operaciones mineras, de acuerdo con información de la Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM) dependiente del Ministerio de Minería.
 
Página Siete envió un cuestionario al Ministerio de Minería el pasado martes para plantear  interrogantes con respecto a la legalidad de estas operaciones en las áreas protegidas, así como sobre los requisitos y controles que las empresas y cooperativas deben cumplir. Sin embargo, hasta el cierre de esta nota, no se recibió respuesta.
 
De las 41 operaciones, 35 son Autorizaciones Transitorias Especiales (ATE) o exconcesiones mineras y seis contratos mineros. Además, hay 13 solicitudes de contratos mineros y nueve áreas mineras en trámite dentro de los dos parques nacionales.
 
En su mayoría, estas concesiones y contratos mineros explotan oro y son operados por cooperativas.
 
De acuerdo con el artículo 220 de la Ley 535 de Minería, está permitida la minería en áreas protegidas siempre y cuando se cumplan ciertos requisitos concernientes a la protección del medio ambiente.
 
"Los actores productivos mineros podrán realizar actividades mineras en áreas protegidas y forestales previo cumplimiento de la normativa ambiental y conexa específica, y cuando dichas actividades no afecten el cumplimiento de los objetivos de protección del área. Las actividades mineras con inicio anterior a la declaración de área protegida deberán adecuarse a la normativa ambiental respectiva”, especifica  la norma. 
 
En los artículos siguientes se   establece que el Ministerio de Minería velará por el cumplimiento de la normativa ambiental. 
 
El Servicio Nacional de Parques Nacionales (SERNAP) define qué zonas dentro de las áreas protegidas pueden ser explotadas por los diferentes actores mineros. Sin embargo, en junio pasado el SERNAP y la AJAM firmaron un convenio para la rezonificación de las áreas protegidas, con el concurso de los operadores mineros.
 
"El SERNAP está haciendo una rezonificación con participación de actores mineros interesados en demostrar que en ciertas áreas (protegidas) se puede hacer actividad minera. Una vez que termine ese trabajo en mérito a ese convenio se podrá avanzar donde  se pueda hacer minería y donde no, la actividad debe ser rechazada”, dijo el entonces director de la AJAM, Carlos Soruco,  en ese momento.
 
Esta decisión fue duramente criticada por el Centro de Documentación e Información Bolivia  (CEDIB) que considera que no corresponde la propuesta. Argumenta que se trata de áreas de conservación que cuentan con planes de manejo de los recursos naturales sobre la base de estudios y acuerdos con las comunidades.
 
"No les corresponde hacer la rezonificación. Son áreas de conservación que se establecieron sobre estudios y acuerdos con sus habitantes (…). Las áreas protegidas que tienen planes de manejo  se construyeron en varios años y en base a un gran aporte de la propia cooperación internacional, el Estado y la población”, señaló el investigador Marco Gandarillas.
 
En su criterio  pretender, por ejemplo, que el área núcleo de una AP deje de serlo para permitir actividades mineras puede suponer el desconocimiento de todo lo estudiado y concertado hasta ahora para favorecer a un sector ajeno al área como es el sector extractivista.

Peligros
De acuerdo con Patricia Molina del Foro Boliviano sobre Medio Ambiente y Desarrollo (Fobomade), la actividad minera en áreas protegidas puede tener consecuencias irreparables. Para la experta,   en especial es preocupante la explotación de los ríos en busca de oro.
 
"Una buena parte de la producción del oro en el país proviene de la explotación aluvial y en vetas cercanas a los ríos en la Amazonia. Precisamente las cabeceras de las grandes cuencas amazónicas son zonas de explotación aurífera que arrojan mercurio en los ríos adyacentes ", advirtió.
 
La investigadora sostiene que al trabajar  con mercurio en la cuenca amazónica se contamina no sólo el suelo y el agua, sino  también los peces de cuya pesca viven muchos pueblos indígenas de la zona.
 
Este elemento es altamente tóxico y no se degrada, así que permanece en los lechos de los ríos, en los peces, en los árboles, o se evapora y viaja grandes distancias hasta asentarse en otro lado, multiplicando los daños.
 
Otros impactos
Por otro lado, la actividad minera en estas áreas  genera deforestación, ya sea por talado de árboles, quema de porciones de bosque o contaminación de los suelos por el derrame de combustibles o aguas ácidas resultantes de los procesos mineros.
 
"Se puede talar el bosque para la construcción de caminos, para el establecimiento de campamentos, o para aprovechar áreas donde buscar minerales”, sostiene un estudio realizado por Ricardo Calla para el Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA).
 
 Por otra parte, el documento indica que la recuperación del bosque luego de que las operaciones mineras se retiran,  es mucho más lenta que la relacionada con otras actividades.
 
En Bolivia existen 22 áreas protegidas, de las cuales, según declaraciones del ex defensor del Pueblo Rolando Villena 20 se encuentran en riesgo por la explotación petrolera, minera y construcción de hidroeléctricas.
 
La declaración  fue vertida en octubre de 2015 a propósito de la celebración de la cumbre climática en Cochabamba, según una nota de ANF de entonces. 
 
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La minería del oro en el país genera  1.500 millones de dólares
De acuerdo con Héctor Córdova, experto en temas mineros de la Fundación Jubileo, la minería del oro en el país genera al año cerca de 1.500 millones de dólares al año;  de los cuales sólo aporta aproximadamente 30 millones en regalías al Estado.

Según el especialista, la explotación aurífera en el país está actualmente en manos de más de 1.400 cooperativas que manejan el proceso de producción. Recalca que, en su opinión, ésta debería recaer en manos del Estado. 
 
"Es necesario hacer un alto en el camino para que el Estado retome las riendas del proceso de producción, hoy son los empresarios privados los que deciden cómo desarrollar la minería en Bolivia: se burlan del Estado porque ellos mismos comercializan el mineral y no reportan utilidad para no pagar regalías”, explicó.
 
Córdova añadió que sólo el 15% de las más de 1.000 cooperativas auríferas cuenta con licencias ambientales.
 
"Sólo 252 cooperativas mineras de las 1.400 que operan en Bolivia tienen licencia ambiental y por eso se planteó reducir  las exigencias  para facilitar sus operaciones durante el último conflicto cooperativista”, señaló Córdova .
 
Áreas Protegidas
  • Parques  Bolivia tiene 22 áreas protegidas como parques naturales, territorios indígenas, áreas de manejo integrado, reservas de biosfera y  reservas naturales. Estos  son Madidi, Manuripi, Apolobamba, Pilón Lajas, Noel Kempff, Cotapata, Isiboro Sécure, Tunari, Carrasco, Amboró, San Matías, Toro Toro, El Palmar, Iñao, Aguarague, EBB, Kaa Iya, Otuquis, Sama, Tariquia, Eduardo Abaroa y  el parque Sajama.

domingo, 11 de diciembre de 2016

Especialistas advirtieron sobre efectos de sequía por chaqueos


Sequías e incendios forestales afectan a Brasil, Bolivia y Perú.

En agosto de este año, el presidente Evo Morales, la ministra de Medio Ambiente y Agua, Alexandra Moreira, y el ministro de Desarrollo Rural y Tierras, César Cocarico, fueron advertidos que en 2016 el país sufriría una de las peores sequías del último tiempo debido a los chaqueos.

Un grupo de 24 especialistas en medioambiente escribió una carta a los presidentes de Bolivia, Brasil y Perú y a sus ministros encargados del área para advertirles del enorme riesgo que se corría de enfrentar una situación catastrófica si no se frenaban las quemas en la Amazonia y en los Andes.

“Por medio de esta carta abierta, alertamos a las principales autoridades de nuestros tres países y a la ciudadanía en general sobre el advenimiento de lo que podría ser la más grave sequía sufrida por el bioma andino-amazónico en por lo menos medio siglo”, indica la carta que está fechada en Puerto Maldonado, Cobija y Río Braco el 12 de agosto de 2016.

Los especialistas agregan que “existe, este 2016, un altísimo riesgo de que las quemas agropecuarias, habituales entre agosto y octubre, escapen completamente de control y produzcan intensos incendios forestales, causando perjuicios económicos, humanos y ambientales inaceptables”.

La misiva fue dirigida a los presidentes Evo Morales, de Bolivia; Pedro Pablo Kuczynsky, de Perú y a Michel Temer, de Brasil. En el caso de Bolivia, también recibieron la alerta los ministros Moreira y Cocarico, además del viceministro de Defensa Civil, Óscar Cabrera.

Entre los firmantes de la carta figuran Frank Hajek, presidente de Servicios Ecosistémicos de Perú; José Marengo, director de investigaciones del centro Nacional de Monitoreo y alertas de desastres naturales de Brasil; Amador Apaza, director del centro de investigación y producción para la Amazonía de la Universidad Amazónica de Pando, entre otros.

La alerta se produjo un año después de que en Bolivia se aprobara la Ley 741, de septiembre de 2015, que permite aumentar el área de desmonte de cinco a 20 hectáreas para pequeñas propiedades comunitarias o colectivas para actividades agrícolas y pecuarias.

El desmonte tiene que ver con los chaqueos o quemas que este año batieron un récord histórico.

Según la Autoridad de Tierras y Bosques (ABT), dependiente del Ministerio de Medio Ambiente y Agua, a septiembre de este año se presentaron 70 mil focos de calor, superando incluso al 2011 cuando se habían presentado 50 mil.

La carta de los especialistas en medioambiente hace notar que la sequía de 2005 fue la mayor registrada en cuatro décadas, mientras que la del 2010 fue aún más intensa, lo que significaba ya en agosto que la de este año podría ser aún peor.

Ahora se sabe que este 2016 se registró la mayor sequía de los últimos 25 años, que afectó al área rural y también a las ciudades, donde se tuvo que cortar el agua potable a los usuarios, mediantes agudos planes de racionamiento.

“Contrariamente a la creencia generalizada, la inmensa mayoría de los incendios forestales tropicales no ocurren de manera natural. Los incendios forestales en los Andes y en la Amazonía son provocados casi en su totalidad por los seres humanos; principalmente debido a la costumbre de quemar pastos silvestres, vegetación natural derribada y rastrojos, en días soleados, con el fin de abrir espacios para la siembra o para promover el rebrote de los pastos”, indicaba la carta de agosto.

En ese contexto, los firmantes invocaron “a las principales autoridades de nuestros hermanos países a decretar inmediatamente alertas climáticas y a establecer, mediante organizaciones competentes, protocolos de vigilancia, sanción y control de quemas agropecuarias en todos los territorios andiamazónicos, por lo menos para los meses más álgidos de la estación seca: agosto, septiembre y octubre”. (ANF)

sábado, 10 de diciembre de 2016

Derrame de alquitrán contamina ríos en Sucre



El asambleísta Departamental de Chuquisaca, José Ortiz, denunció ayer que en las últimas 48 horas se registró un derrame de alquitrán que contaminó el río El Zapallar, en el municipio de Monteagudo, en Chuquisaca.

Según el asambleísta, el alquitrán fue arrastrado por la lluvia desde la carretera Monteagudo-Muyupampa, que pavimenta la empresa Arias Hermanos Construcciones S.A. contratada para la ejecución de obras bajo la supervisión de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC).

“La empresa Arias está realizando la construcción del tramo Monteagudo y Muyupampa, que es parte de la Diagonal Jaime Mendoza. En los últimos meses, extendió una capa de alquitrán en una extensión de 10 kilómetros; sin embargo, el caudal de las primeras lluvias arrastró residuos de alquitrán al río El Zapallar, que además desembocan en los ríos El Bañado y Parapetí”, informó a los periodistas.

Ortiz dijo que los tres ríos están con una capa negra en su superficie, que, a su juicio, es contaminante para los pobladores y animales de las comunidades que los circundan.

El legislador dijo que los indicios de contaminación fueron remitidos a la ABC y a la Gobernación de Chuquisaca, para que constaten los daños ambientales.

Deforestación es una causal para que disminuyan lluvias


Los árboles cumplen una función muy importante en los ecosistemas, debido a que contribuyen y participan del ciclo hidrológico.

La deforestación es una de las causas para que disminuyan las lluvias en el departamento de La Paz, los árboles cumplen una función muy importante en el ecosistema, debido a que contribuyen y participan del ciclo hidrológico expulsando agua y oxígeno.

Esta situación es uno de los motivos para la variación del clima en varios municipios, como es el caso de los Yungas y el norte paceño, indicó la Secretaria Municipal de Gestión Ambiental, Mariana Daza.

La autoridad explicó que los árboles juegan un rol importante, porque contribuyen al desarrollo del ecosistema, debido a que generan biodiversidad; estos absorben dióxido de carbono, para su metabolismo y expulsan agua y oxígeno, “de esta manera cumplen dos principales funciones: la de purificar el aire y también eliminar el vapor del agua, generando microclimas”.

Con la deforestación y los cambios en el uso de suelos, se pierde en cuanto a la función de generar humedad en la atmosfera, provocando un efecto negativo para la concepción de lluvias y a causa de ello varían los climas.

En su opinión, los cambios climáticos ya generaron, en algunos municipios del departamento de La Paz, modificaciones alarmantes en el comportamiento del clima, debido a las plantaciones de hoja de coca, lo que ocasionó que el clima se vuelva seco, lo cual representa un gran riesgo a futuro.

Por su parte, el Director Ejecutivo de Canaru, Jorge Ruiz, informó que en Bolivia el mayor problema que se tiene, en temas de cambio climático, es la deforestación, la cual es ocasionada por la ganadería, construcción de caminos, producción agrícola, empresas madereras y otros, que perjudican al desarrollo normal de los ecosistemas.

Señaló que la plantación de la hoja de coca y la soya en las áreas rurales, originan la tala de árboles, ocasionando que no se cumpla el rol de generar agua de lluvia, ya que los arbustos de estas producciones son insuficientes para cumplir con la función de generar ciclos hidrológicos.

Ruiz, menciona que el problema de la deforestación, es mayor en el departamento de Santa Cruz, debido a la ampliación de la frontera agrícola y el crecimiento de las poblaciones urbanas.

“Si la situación continúa de la misma manera y no se toman acciones inmediatas, el agua que tiene Santa Cruz de la Cierra sólo durara hasta el 2030”, añadió.

Para Ruiz, la deforestación es una de la causas del problema de la falta de agua que atraviesa el municipio de La Paz. “Las consecuencias del calentamiento global fueron conocidas hace más de diez años, pero no se tomaron acciones al respecto, la falta de conciencia en la ciudadanía, la mala gestión de la autoridades competentes y el cambio climático, originaron la crisis que se vive actualmente”, añadió.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

¿Por qué no pensar en cuatro o cinco presas chicas en vez del Chepete y El Bala?



Durante 20 años operó con varios diques y por eso sabe, como pocos en el país, lo que puede ocurrir con los polémicos proyectos del Chepete y El Bala. El ingeniero Armando Lara Arroyo concedió una amplia entrevista a CAPITALES, en la que la semana pasada alertó que el proyecto Cachimayu, tal como está planteado, solo abastecerá para el consumo de agua y una parte del riego, no para generar electricidad.

Además de una dilatada carrera profesional, que incluye haber trabajado como gerente de Producción de Plantas Hidroeléctricas en Cobee y para la española Iberdrola, Lara estuvo a cargo de la generación hidráulica de Zongo y Miguillas.

Perteneció a la Asociación Boliviana para el Avance de la Ciencia (ABAC), dependiente de la Academia Nacional de Ciencias. En 2004 fue reconocido como ingeniero sobresaliente (“PES Chapter Outstanding Engineer Award”) de la Power Engineering Society.

CAPITALES (C). ¿Qué explicación técnica tiene para las hidroeléctricas Chepete y El Bala?

Armando Lara (AL). El Chepete es una primera alternativa al proyecto de El Bala, porque inicialmente se estudió a este último como una sola planta. Pero esta, como era un dique muy alto, tenía el problema serio de que el espejo de agua era el 40% de lo que es el Lago Titicaca. El otro problema que tenía era que tardaba ocho años en llenarse de líquido.

Primero, una central hidroeléctrica depende del caudal y de la altura, entonces, para conseguir altura en esas partes se hacen los diques altos y solo se usa lo que llega y llueve en un año; o sea, los ocho años anteriores quedan como soporte, nada más: solo se produce con agua de un año y los otros ocho están estancados, y esa agua, en contacto con la madera, con los animales, etc., que no han podido escapar, se pudre y empieza a producir metano.

Para solucionar eso, el Gobierno ha visto por conveniente estudiar otras alternativas: una planta chica, en El Bala, y el Chepete, que está aguas arriba, pero sigue siendo alta. El espejo de agua del Chepete es, más o menos, dos veces la ciudad de La Paz. Son espejos muy grandes que inciden en el medio ambiente.

C. ¿Cuál es su incidencia en el medioambiente?

AL. Fundamentalmente crea mucho metano por la cantidad de agua no utilizada.

C. ¿Y acaso eso no pasa con todas las hidroeléctricas?

AL. Es que hay otras que son mucho más pequeñas, donde se hace que todos los años se pueda cambiar el agua.

C. ¿Hay ejemplos de esto en Bolivia?

AL. Por ejemplo en el Valle de Zongo la primera presa, a orillas del Wayna Potosí, cada año se vacía. El dique está arriba y se baja con una tubería. Ahí no tienen tanto problema de vegetación y otros.

C. ¿Cuál es la alternativa para El Bala y Chepete?

AL. En vez de pensar en una presa grande y una chica, ¿por qué no pensar en cuatro o cinco chicas? Como Rositas, que es una planta de 500 megavatios. Podrían pensar en varias de ese tamaño, sería lo más lógico.

C. ¿Así no contaminarían?

AL. No contaminarían porque el agua se cambia.

C. Lo económico también ha sido cuestionado. ¿Qué opina al respecto?

AL. Para hacer el Chepete, unos 10 años estará la plata inmovilizada, es decir, no generará un retorno. Para que empiece a producir se tiene que esperar ese tiempo. Pero si hacen una planta de 500 megavatios, en cinco años está lista y además requiere menos plata.

Imagínese, yo, para hacer el Chepete tengo que construir la presa, llenarla, y para esto necesito seis o siete años, no puedo trabajar porque se está llenando. Entonces, ¡tener inmovilizada tanta plata!

C. ¿Qué pasa con el comprador de lo producido en estas hidroeléctricas?

AL. El comprador inmediato es el Brasil, sin duda, que necesita cada año entre 6.000 y 7.000 megavatios. El proyecto del Chepete es de 4.000, o sea que Brasil lo compra ya nomás.

Pero hay un problema técnico: la generación y la frecuencia de la generación de electricidad en Bolivia es de 50 ciclos por segundo (50 hertz). En EEUU, en Brasil y en Perú es de 60 hertz. Entonces, si yo compro un motor de 50 para Bolivia y lo hago poner en Brasil, funcionará a 60 hertz, o sea a mayor velocidad.

Para la luz eléctrica, no hay problema con el ciclaje. Pero para la industria, que es lo que interesa en este caso, no se puede usar motores de 60 hertz en un sistema de 50, y viceversa.

C. ¿Cuál es la solución al respecto?

AL. Por ejemplo Brasil qué ha hecho con el Paraguay. En Paraguay, la generación de electricidad es de 50 hertz, pero el Brasil consume en 60. Entonces, Itaipú (Paraguay) tiene turbinas especiales para ese mercado (de 60). De un total de 20 turbinas, diez producen en 50 ciclos y las otras diez en 60 ciclos.

Además, como las diez turbinas sobrantes son demasiado para el Paraguay, han agarrado esas diez y las han convertido a corriente continua, con una línea de 500 mil voltios que va desde Itaipú hasta San Pablo. Eso significa que se ha rectificado a la salida de los generadores de Itaipú y en San Pablo, para poder usarla, la convierten a 60 ciclos.

Esa transmisión la tendrían que hacer en El Bala, salvo que todas las máquinas sean de 60 ciclos; pero si fuera así, no podríamos usarlas nosotros: serían solo para los brasileños. Lo otro sería producir en 50 y mandar a corriente continua a Brasil, y eso cuesta plata. Eso no está tomado en cuenta en el presupuesto.

C. ¿No está presupuestado esto?

AL. No está presupuestado. Se está hablando de 6.000 millones de dólares solo para hacer la planta. Además, el transporte es bastante caro.

C. ¿Y qué pasa con la cuestión del precio?

AL. Nosotros mismos fijamos el precio en Brasil. Le vendemos gas y, con ese gas, ellos producen electricidad. Entonces, al producir la electricidad con ese gas, saben el precio que les da. La explicación es así: sabiendo el precio del gas, yo ya tengo el precio para la energía eléctrica.

Yo sé que con una turbina a gas, con 10,5 pies cúbicos produzco 1 kilovatio por hora. En el caso de Bolivia, el gas natural a un promedio de $us 1,30 por millón de BTU, nos da un precio de aproximadamente 40 dólares el megavatio por hora (Mw/hora).


En lago Uru Uru Gobernación orureña reencausará río Desaguadero para aumentar caudal

El gobernador, Víctor Hugo Vásquez, informó ayer que reencausarán el desvío del río Desaguadero, a la altura de la hacienda de Huancaroma, por el lapso de tres semanas, con el objetivo de aumentar el caudal de agua y preservar el lago Uru Uru.

“Lo que estamos haciendo es tapar el desvío de Huancaroma por 21 días, tres semanas, donde se filtraba 522 litros de agua por segundo, eso no quiere decir que vamos afectar a la ganadería y agricultura porque hubo intensas lluvias en ese sector y con ello se aumentará el caudal de agua que ingresa al lago Uru Uru”, explicó a los periodistas.

Informó que en la última medición que se realizó en el sector del puente Español, ingresaban sólo 329 litros de agua por segundo, pero con los 522 litros que se recuperarán, prevén que fluyan 851 litros de agua por segundo al lago Uru Uru.

Según sus cálculos, prevén que en tres semanas ingresen más de 1.3 millones de metros cúbicos de agua al lago Uru Uru.

El calentamiento global y la contaminación de las mineras han confabulado contra el lago Uru Uru, ubicado en Oruro, y han generado un escenario catastrófico. No hay agua, situación que provoca la muerte de los animales o los obliga a migrar y llena de desesperación a los pobladores, que ven que sus medios de subsistencia se escapan de las manos, provocando la desesperación.

En febrero pasado, Oruro se enfrentó con la noticia de que el lago Poopó, que tenía más de 2.300 kilómetros cuadrados y era el segundo más grande de Bolivia en extensión, se había quedado sin agua. El noviembre se supo que el lago Uru Uru, de 135 kilómetros cuadrados, que se apreciaba a la salida de la ciudad por la vía a Pisiga, estaba corriendo la misma suerte.

El diario orureño La Patria lo informó. En plena vía que une Oruro con Pisiga se ve un letrero: “Lago Uru Uru. 2.706 metros sobre el nivel del mar, rica en pejerrey, pariguanes y patos salvajes”, pero no se apreciaba agua por ningún lugar.

Sin embargo, el 30 de noviembre el gobernador de Oruro, Víctor Hugo Vásquez, señaló que el lago Uru Uru no estaba muerto, “está vivo y seguirá viviendo”. En la oportunidad indicó que se iniciará una serie de acciones para que se mantenga.

En conferencia de prensa, explicó que el espejo de agua del mencionado lago es de 82 kilómetros cuadrados y de 79 centímetros de profundidad, de acuerdo con la medición efectuada el 25 de noviembre.

“Con esas condiciones, no podemos decir que el lago está seco, ya que sigue siendo fuente de vida de todos los orureños y orureñas”, afirmó en esa oportunidad.

Dijo que de agosto a noviembre de este año, el espejo de agua se redujo en 34,4%, pero no ha desaparecido. En agosto, la superficie estaba en 125 km2 y la realizada en noviembre es de 82 km2.

viernes, 2 de diciembre de 2016

Agua de la minería causa daños y su escasez altera la producción

Reconocer que la minería ocasiona una serie de problemas en el uso del agua potable, pues la contamina directamente, es un hecho admitido por necesidad de consumo "obligado", lamentablemente con pocos planes de remediación, como sucede por ejemplo en el caso del río Huanuni, y en el curso del río Desaguadero cuyas aguas contaminan extensas superficies de terreno, pero siguen fluyendo, pasando por varias comunidades, sembradíos y quedando en "ojos" de abastecimiento para consumo humano y algunos abrevaderos para el ganado.

El problema se ha generalizado en el último tiempo en casi todas las empresas mineras, las estatales y las privadas, la minería chica y la cooperativizada también tienen problemas, pues el factor de una aguda sequía en la región involucra, no sólo a los sectores agrícolas y ganaderos, sino también al minero, este último con serias restricciones para el desarrollo de sus actividades cotidianas.

Frente a este problema que es de conocimiento de las autoridades, el ministro de Minería, César Navarro, determinó solicitar informes en los centros mineros del país, en especial de la zona occidental, donde la escasez del líquido obliga a cambiar los planes de refinación de minerales, aspecto que disminuye ostensiblemente el rendimiento del ingenio Santa Elena en Huanuni, donde la producción bajo de 200 a 100 toneladas mensuales. El fenómeno natural se presentó en agosto, pero se agudizo en septiembre y octubre, perjudicando el plan de producción trazado en Huanuni.

El bajo rendimiento en Huanuni se agudiza por la falta de operación del nuevo ingenio Lucianita, aunque en este caso, como dicen los dirigentes "el pecado es original", ya que desde su instalación no contaba con el líquido necesario, ni siquiera para hacer la prueba de funcionamiento. Esa imprevisión no ha podido solucionarse y en todo caso, no hay perspectiva de una pronta actividad de ese moderno equipo, porque el agua existente, no cubre ni siquiera la necesidad del Ingenio Santa Elena que funciona a "media máquina".

En el caso de la mina Colquiri, se dispuso el racionamiento en la distribución de agua y en el uso del líquido en la mina, situación que altera los planes productivos en el proceso de refinación de los concentrados de estaño y zinc, por lo que se trabaja en un plan de emergencia para reciclar el agua del ingenio, con lo que puede compensarse sólo en parte la falta de agua.

El peligro de "reciclar el agua", significa el uso de este líquido ya contaminado y muy ácido que ocasiona el rápido deterioro de equipos, el caso de perforadoras, bombas de agua, barrenos y otros instrumentos que deberán ser reemplazados en poco tiempo. Este efecto negativo se observará en Huanuni y en Colquiri, donde reciclan agua ácida.

En el caso de los dos distritos, por el sistema de explotación de las vetas en interior mina, el uso de agua es imprescindible para el funcionamiento de las perforadoras, aparte por supuesto y en la parte exterior de trabajo, los ingenios no funcionan si no tienen suficiente flujo de agua. El tema es de preocupación de las autoridades mineras que buscarán soluciones de emergencia, para salvar las operaciones regulares, en un periodo de sequía que como se observa llegó hasta el sector minero.

En el sector de La Paz, muy cerca a Hampaturi, se trabaja en un proyecto para recircular el agua de modo que algunas operaciones mineras de la zona no se perjudiquen por la carencia de agua para las actividades de interior mina y para el trabajo que se hace en los ingenios. El proceso de recirculación de agua, es una alternativa en las operaciones mineras en minas paceñas.

INTERESANTE OFERTA RUSA

Frente al complicado problema de la escasez de agua en el sector minero, asunto que puede prolongarse por más tiempo, representantes de la empresa rusa Mintek Internacional que tiene su agencia de operaciones en la ciudad de Oruro, emitió una oferta al sector minero en general, al Gobierno y las empresas privadas, se incluye la pequeña minería y las cooperativas, un sistema de moderna tecnología y absolutamente limpia, que no requiere de agua para el procesamiento de minerales concentrados y puede separar los diferentes componentes sin afectar en lo más mínimo el medio ambiente, como sucede con los métodos tradicionales que utilizan grandes cantidades de agua, que se desecha y contamina a su paso extensiones cultivables de tierra.

La oferta de Mintek, será "socializada" para conocimiento de los operadores mineros, que están buscando soluciones prácticas para salvar la crisis que produce la sequía y en algunos casos la imprevisión en la instalación de servicios acuíferos, como el de Lucianita en Huanuni.

En esta crisis del agua, lo que tranquiliza es la provisión casi regular de agua potable en los distritos mineros, informándose que la población civil en el caso de Huanuni, Colquiri, se menciona también Siglo XX, Corocoro y otros centros de actividad minera, tiene agua potable proveniente de fuentes naturales, que son cuidadas celosamente por los pobladores, evitando el consumo indebido o su desvío a faenas mineras, en ese sentido los servicios hospitalarios, los establecimientos educativos y los vecinos, tienen el líquido vital con muy pocas restricciones, pero igualmente con alerta vigente por la persistente sequía.