Ecologia, Medio Ambiente Bolivia

viernes, 22 de abril de 2011

Dia de la Tierra Hay pocos avances en el cuidado de la madre tierra

“Como dicen nuestros yatiris, la madre tierra está herida de muerte y si no hacemos nada, todos estamos en riesgo”, alertó el canciller David Choquehuanca, a propósito del Día Internacional de la Madre Tierra, que se celebra hoy.

“Hoy tiene que ser un día de reflexión, de sensibilización, no sólo de las autoridades ni de ambientalistas. Todos debemos asumir oportunamente medidas que permitan devolver a nuestra madre a su equilibrio”, dijo.

Hace 39 años, la ONU declaró al 22 de abril como Día Mundial de la Tierra con el objetivo de crear conciencia sobre los problemas que aquejan al planeta y tomar medidas para revertirlas. Desde 2009, cambió el nombre a Madre Tierra, por gestiones realizadas por el presidente Evo Morales.

En los últimos años, el Mandatario planteó en diferentes foros internacionales la defensa de la madre tierra y promueve una declaración de sus derechos.

Aunque para el coordinador nacional del Programa de Capacitación de Lidema, Edwin Alvarado, en el país no hay avances en ese sentido.

“El estado de conservación de la madre tierra en Bolivia está sin avances significativos en términos de políticas públicas, de legislación y de control de actividades de sectores productivos”, afirma.

Entre cientos de problemas identificados por Lidema están la contaminación minera en el lago Poopó. Lo mismo sucede con el Pilcomayo, donde 47 ingenios mineros continúan contaminando, sin que se hayan construido los diques de colas.

El agua es el elemento con mayores problemas en el país. Además de su contaminación por la actividad minera e hidrocarburífera, se está violando el derecho de las comunidades campesinas e indígenas en cuanto a su acceso al líquido vital.

Para Lidema, Bolivia continúa con el patrón desarrollista. Una muestra de ello son los megaproyectos planteados para generar energía con la construcción de las represas de El Bala, en La Paz, o de Cachuela Esperanza, en Beni.

En ello coincide el ex ministro de Medio Ambiente René Orellana, para quien el Gobierno debe armonizar de mejor manera el tema del desarrollo con los impactos que pueden generar algunos megaproyectos.

La ex autoridad manifestó, durante su exposición en el foro “Balance, evaluación y perspectivas de la Ley de Medio Ambiente 1333”, realizado el martes, que existe la necesidad de intervenir la deforestación que creció entre 2005 y 2007, de 250 mil a 350 mil hectáreas. Lo mismo sucede con los chaqueos, que en 2010 reportaron más de dos millones de hectáreas afectadas.

Otro problema identificado por Lidema es la apertura de caminos en territorios indígenas que además son áreas protegidas, como es el caso de la vía que unirá Cochabamba con Beni, atravesando el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS).

“Seguimos sumados a los proyectos IIRSA”, dice Alvarado, para quien la apertura de esa carretera también dará paso a varios impactos ambientales y sociales.

A pesar de la denuncia de los indígenas afectados, la semana pasada la Asamblea Legislativa aprobó los recursos para la construcción de la vía diseñada en tres tramos. Sólo dos cuentan con licencia ambiental, falta el tramo que pasa por el área protegida.

Agua y alimentos

El panorama tampoco es muy alentador en el tema desertificación de suelos, dice Alvarado. El 41% del territorio boliviano está desertificado en áreas del altiplano, valles y Chaco, donde se ubica más del 70% de la población que en su mayoría es pobre.

Si a ello se suma la baja disponibilidad de agua potable y para riego, se tienen que tomar medidas urgentes para garantizar la producción agrícola.

La disponibilidad de los recursos hídricos, además de la contaminación, están amenazados por los efectos del cambio climático. Por ello, es importante reconocer -puntualiza Alvarado- que el programa “Mi agua”, lanzado por el Gobierno, si se lo llega a implementar en los municipios “podría devolverle la capacidad productiva a algunos suelos, dependiendo del uso de riego”, dice.

Esto beneficiaría a la seguridad alimentaria, que además enfrenta el hecho de que se agotó la frontera agrícola, según la Autoridad de Bosques y Tierras de Bolivia, Cliver Rocha, quien asegura que “no es posible continuar realizando el cambio de uso de suelo en áreas netamente forestales”, aunque el viceministro de Tierras, José Manuel Pinto, opina lo contrario.

Cifras del estado de conservación
Agua Sólo el 60% de la población cuenta con agua potable, según el Ministerio de Medio Ambiente.


Desertización El 41% del territorio boliviano está afectado (439.432 kilómetros cuadrados), en las subregiones del altiplano, valles y Chaco.


Afectados. En estas regiones está asentada el 77% de la población nacional, el 89% de la cual vive en condiciones de extrema pobreza.


Proyecto El programa “Mi agua” dispone de 100 millones de dólares para 327 municipios. Cada uno recibe 300 mil dólares para dotar a sus poblaciones agua potable y para riego. Esto contribuirá a asegurar la producción agrícola.


Deforestación En 2010 más de 400 mil hectáreas de bosques fueron taladas y/o quemadas.


Agricultura Ya no hay tierra disponible para la agricultura. La única forma de ampliar la frontera agrícola es a través de la deforestación, habilitando las tierras de los bosques.


Desarrollo Lidema plantea alternativas como microempresas, la energía solar y eólica para las comunidades que no tienen electricidad, en lugar de las megarrepresas para reducir los impactos ambientales.


Norma La Asamblea Plurinacional debate un proyecto de Ley de la Madre Tierra que reemplace a la actual Ley 1333 de Medio Ambiente.




Día Internacional de la Madre Tierra
En una sesión plenaria en 2009, la ONU declaró -a propuesta de Bolivia- el 22 de abril como el Día Internacional de la Madre Tierra, para recordarle al ser humano la obligación que tiene de preservar y respetar la riqueza natural con la que comparte el planeta. La resolución presentada por el presidente Evo Morales fue aprobada por aclamación por 192 países que forman parte de la Asamblea General de la ONU. En esa oportunidad, Morales expresó que el siglo XXI debe ser considerado el de los derechos de la madre tierra y de todos los seres vivos que en ella habitan. A tiempo de expresar su convencimiento de que “la madre tierra es más importante que el ser humano”, propuso que la ONU estudie la creación de una Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra, que conceda al planeta la misma protección sobre sus derechos fundamentales que se reconoce del ser humano desde hace más de 60 años. La resolución adoptada por la Asamblea General reconoce “que la Tierra y sus ecosistemas son nuestro hogar y que para alcanzar un justo equilibrio entre las necesidades económicas, sociales y ambientales de las generaciones presentes y futuras es necesario promover la armonía con la naturaleza y la tierra”. Con esta resolución se invita a los miembros de la ONU, las organizaciones internacionales, regionales y subregionales, la sociedad civil, las organizaciones no gubernamentales y las partes interesadas a observar este día y crear conciencia al respecto. En1972, la ONU declaró al 22 de abril como Día de la Tierra, que cambió de nombre el 2009. La primera manifestación a favor del planeta se dio en 1970 en EEUU.


La biodiversidad en el país
El territorio boliviano comprende 1.098.581 kilómetros cuadrados que se ubican entre la cordillera de los Andes y la selva amazónica. Está dividida en tres regiones geográficas: la andina, que se encuentra en el altiplano y la cordillera de los Andes, la subandina, que está comprendida por valles y Yungas, y la de los llanos (benianos y amazónicos). Posee tres cuencas orográficas; cordillera Central, Occidental y Oriental, además del macizo Chiquitano. Cuenta con 21 áreas protegidas (12 son parques nacionales), nueve grandes ecorregiones, 42 unidades ecológicas naturales con una gran diversidad de flora y fauna.